Mauricio Macri da por superado el escándalo de los Papeles de Panamá al desistir el juez

La justicia de Argentina ha dado una buena noticia a Mauricio Macri. Un año después de que los Papeles de Panamá lo sindicaran como titular de dos sociedades opacas en Bahamas y Panamá, el juez federal Sebastián Casanello, a cargo de la investigación contra el presidente, se declaró incompetente en la investigación por presuntas maniobras de lavado de dinero abierta con el presidente. Macri consideró la decisión del juez como una prueba de su inocencia. "Desde el primer día dije que no había ningún delito en lo que se me endilgaba y me alegro que se haya terminado", dijo Macri durante una rueda de prensa durante una visita a Paraná, provincia de Entre Ríos.


El nombre de Macri apareció junto al de otros jefes de Estado y de Gobierno en ejercicio y retirados, políticos, empresarios y hasta artistas en una gran filtración de 11,5 millones de documentos del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, especializado en la creación de empresas offshore. Macri apareció allí como director de Fleg Trading Ltd. y Kamusha S. A., dos compañías de propiedad familiar. El 7 de abril de 2016, cuatro días después de la filtración, el fiscal Federico Delgado pidió que se investigara si Macri había cometido un delito al no declarar como parte de su patrimonio a las empresas en 2007 —cuando fue elegido alcalde— y 2008. En 2009 las compañías fueron disueltas y Macri, según dijo entonces su entorno, no las presentó ante las autoridades fiscales argentinas porque no tenía acciones.

En su fallo, Casanello dijo que los exhortos enviados a Bahamas, Panamá, Brasil y Uruguay no aportaron nada relacionado con transacciones o movimientos bancarios sospechosos de lavado de dinero, único de los delitos investigados que corresponde a un fuero federal. Por eso el juez envió el resto del expediente a dos tribunales ordinarios. Será allí donde se resolverá si Macri omitió declarar en Argentina las empresas bajo su dirección y si fue responsable, además, del delito de evasión impositiva. Para el presidente, el fallo de Casanello no deja dudas. “Siempre dije que no tenía vínculos comerciales con esas sociedades, que no había sido accionista, no había recibido ningún ingreso de esas sociedades, con lo cual no tenía por qué haberlas declarado; no hubo declaración maliciosa ni lavado de dinero”, dijo. El fiscal Delgado puede aún apelar el fallo de Casanello y pedir que las causas contra Macri queden todas en el fuero federal.

El escándalo de los Panamá Papers golpeó a Macri a sólo cuatro meses de asumir. La primera reacción oficial fue alejar al presidente del foco mediático. Macri se limitó a decir entonces que todas las operaciones descubiertas en los papeles eran “legales”, mientras que salieron en su defensa su padre, el poderoso empresario Franco Macri, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. El primero se hizo responsable de las empresas descubiertas, señaló que estaban debidamente declaradas y aseguró que su hijo figuraba en ellas por “una mera formalidad”, sin formar parte del accionariado ni percibir dinero a cambio. Peña, por su parte, insistió en que el presidente había declarado todos sus activos. Pero como el tema no dejó de crecer, el propio Macri anunció en Casa Rosada que sus abogados ya habían enviado toda la documentación al juez. “He informado la verdad y no tengo nada que ocultar”, dijo entonces. La estrategia ha dado resultados un año después, al menos en lo que se refiere al presunto delito de lavado de dinero./El País, Esp