Ropavejeros muestran su poderío en masiva protesta y se abre acercamiento con el Gobierno

El sector de los comercializadores de ropa usada hicieron sentir su poderío en una masiva marcha de protesta que colapsó el centro de la ciudad de La Paz. Ante el anuncio de una segunda movilización para este lunes, esta vez con la participación de delegaciones  departamentales, se abrió un escenario de acercamiento con el Gobierno que podría derivar en diálogo.

El presidente de la comisión departamental de defensa de la comercialización de ropa a medio uso de La Paz y El Alto, Tomás Quispe, dijo que la masiva marcha de este viernes tan solo es el comienzo de una dura lucha en contra del proyecto de ley del MAS que pretende “empujar a las malas a las alcaldías a confrontarse con nuestro sector”, al atribuirles el derecho de decomisar la ropa a medio uso que se comercializa en calles y mercados.

P U B L I C I D A D 
 
“Este no es problema de las alcaldías, se trata del Gobierno central, porque se trata de fuentes de empleo que no han generado (…). Ese anteproyecto nos estaría relocalizando a 300 mil familias que vivimos de esa actividad, por eso decimos claramente es el primer día, el lunes será con participación de los nueve departamentos,  y no se descarta otra marcha desde Caracollo”, aseguró.

Los marchistas se desplazaron gritando estribillos como “todo es contrabando, nada es nacional”, “¿Qué queremos?, trabajo”, “¡Que muera la ropa china!”

Sin embargo la dirigente máxima del sector, Elizabeth Verástegui, ratificó la voluntad de este sector de tributar y de regirse bajo una regulación específica, pero en consenso con el sector, a fin de que esta actividad económica no desaparezca.

En horas de la tarde se conoció de un nuevo escenario de acercamiento entre el sector movilizado y el Gobierno a fin de viabilizar un diálogo de solución al conflicto.

“A lo largo de estos años siempre hemos querido regularizarnos, pero nunca nos han escuchado y ahora el Gobierno habla de un proyecto de ley para que las alcaldías hagan los controles y no sabemos qué tipo de controles. Por eso queremos un diálogo para ser parte de la reglamentación y estamos dispuestos a tributar para que no nos traten como a delincuentes ni decomisen nuestras prendas”, afirmó a ANF.

De acuerdo a Verástegui, las más de 250 mil familias a nivel nacional que se dedican a vender prendería usada están preocupadas de quedarse sin fuentes de empleo, ya que sus bases temen que los municipios, en caso de hacerse cargo del control, les quiten “sin piedad” sus productos.

La marcha que se desplazó por varios kilómetros colapsó el centro de la ciudad cuando arribó hasta el paseo El Prado, donde hizo sentir su presencia con detonaciones de petardo y estribillos en contra del Gobierno./ANF
Comparte
Síguenos en Facebook