Piden explicación a Bolpegas por caza furtiva en Bermejo

Luego de que durante el fin de semana se difundieran unas imágenes en las que se veía a dos jóvenes posando con un puma en las proximidades de Playa Ancha, en Bermejo, como si se tratara de un trofeo de caza, diferentes personas particulares se dirigieron a El País eN para indicar que el uniforme de uno de ellos sería similar al que usan los funcionarios de Bolpegas, una de las empresas petroleras que presta servicios en la zona.

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Diferentes medios, como el programa “Santos y Pecadores” se dirigieron a la empresa para averiguar sobre el tema. En la empresa, mencionaron fuentes, nadie tiene autorización para hablar con los medios de comunicación, si bien si se indicó que se está realizando una investigación y que en las próximas fechas se pronunciará con un comunicado oficial sobre este hecho. 

El director de la Unidad de Medio Ambiente del Municipio de Bermejo, Sadot Torrejón, indicó que en los próximos días se reunirá con los ejecutivos de Bolpegas para pedir un informe detallado y exigir responsabilidades.

Caza furtiva en Bolivia

La caza furtiva de animales salvajes y exóticos se ha multiplicado en Bolivia en los últimos años. La icónica vicuña del altiplano es uno de los animales más amenazados pues se calcula que en los últimos dos años se ha diezmado la población estimada en 136.000 según datos difundidos en la XXXI Reunión Ordinaria del Convenio de la Vicuña, realizada este año en Bolivia.

En las zonas bajas también están amenazadas las especies de jaguar y puma, como sería el caso, que protagonizan una especie de “moda macabra” por sus pieles y colmillos.

Ximena Vélez Liendo, investigadora principal de Prometa y que lleva varios años estudiando el oso en el bosque seco interandino indicó que también se teme la caza ilegal de este tipo de animales por su alto valor en el mercado asiático. “Solo el páncreas puede costar miles de dólares pues es utilizado en la medicina natural”.

En 2014 se destapó toda una red de ciudadanos chinos que enviaban colmillos de tigre y jaguar a su país de origen a través de encomiendas de Ecobol, lo que generó una gran indignación aunque no se tomaron demasiadas medidas al respecto./El País
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