Repsol apuesta por el bloque Iñiguazú en Tarija

Repsol participará en los trabajos de exploración del nuevo bloque gasífero Iñiguazú, ubicado al sur del departamento de Tarija que cuenta con un potencial de 1,18 trillones de pies cúbicos (TCF). El anuncio fue realizado ayer el presidente del Estado, Evo Morales, el Ministro de Hidrocarburos y el presidente de Repsol, Antonio Brufau.

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El representante de la petrolera española dijo estar convencido que Iñiguazú puede tener mucho éxito y que la perforación del primer pozo en este bloque “nos tiene que llevar a otro paradigma gasista equivalente al que hemos visto en Margarita”, campo que actualmente tiene una capacidad de procesamiento de 19 millones de metros cúbicos por día (MMm3d).

Sin embargo, Brufau explicó que los trabajos de exploración en este nuevo bloque gasífero dependerán de los resultados obtenidos en el campo Boyui, que cuenta con un potencial de 2,7 TCF. “Nosotros creemos que si la perforación que estamos haciendo ahora en Boyui tiene éxito, pues produciremos inmediatamente una exploración en el sur en el área de en Iñiguazú”, agregó.

Este nuevo bloque, de una extensión de 644 kilómetros cuadrados, es colindante con el bloque Caipipendi, que también es operado por Repsol, misma que prevé una inversión de al menos 1.000 millones de dólares en Bolivia cuando se desarrolló el máximo potencial de los pozos que en los que participa. En el caso de Iñiguazú, Repsol, y sus socios (Shell y Pae) que conforman el consorcio, tendrán una participación del 40 por ciento, mientras que el restante 60 por ciento estará a cargo de YPFB-Andina.

Para el analista de hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, el anuncio de nuevos trabajos de exploración es positivo porque el país necesita reponer las reservas de gas que ha venido consumiendo en los últimos años. Sin embargo, considera que, según el procedimiento establecido, la firma de este tipo de contratos requiere, en primer lugar, de la suscripción de un convenio de estudio que normalmente demora un año.

Explicó que deben efectuarse estudios superficiales en la zona para, posteriormente, empezar la negociación de un contrato de exploración y explotación, mismo que debe ser remitido a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para su aprobación.

“Ojalá que este tipo de negocios también vaya acompañado por una parte de transparencia en el sentido de poder conocer y que se dé a conocer a la población el contenido del contrato y las condiciones en las que se están negociando”, dijo./Los Tiempos
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