Sobreviviente de LaMia: “El modelaje será otra de mis terapias”

La sobreviviente boliviana de LaMia, Ximena Suárez Otterburg, le contó a EL DEBER sobre su retorno al modelaje. Ya está lista para desfilar en la ExpoBelleza.

Cae. No lo entiende, pero cae. Su rostro está siendo azotado por la presión del aire. Sus ojos no pueden ver hacia dónde se dirige. Desciende. Pareciera que su alma se desprendiera de su cuerpo. Y quiere gritar, pero está en shock. Sus labios se secaron y su cuerpo es como una pieza de porcelana rumbo a quebrarse. ¡Zas! Lo hizo.

Despierta. La cama está mojada, es su transpiración. Está asustada. Otra vez esa horrible pesadilla se apoderó de ella y contaminó su mente con sus mayores temores. Cierra los ojos, pero esa imagen regresa. Debe tomarse las pastillas, quizás eso la deje dormir. Son las 3:00, pero está confiada en que pronto amanecerá, saldrá el sol y podrá respirar normalmente.

Traga saliva. Aún no puede conciliar el sueño, porque el monstruo de aquel 28 de noviembre de 2016 no la deja en paz. Y eso de tomar tranquilizantes es verdad, aún lo hace. Ximena Suárez Otterburg sabe que después de ese trágico día, en que el avión de LaMia se precipitó a tierra, no volverá a ser la misma, pero ya se cansó de eso y está decidida a emerger de las tinieblas.

¡Despierta!
Llegó puntual. Pide un baño. Su mirada aún refleja temor. Se balancea lentamente. La acompaña su hermano Brayan. Conecta la plancha y comienza a darle forma a su cabello. Pasan unos minutos y asegura que ya está lista. Es hora de posar.

Eligió a EL DEBER para contar, de manera exclusiva, su retorno a las pasarelas. Tomó la decisión hace unos días. La pensó mil veces, pero quiere hacerlo. Sabe que volverá a estar expuesta ante los medios… sabe que puede volver a quebrarse y, sin embargo, no retrocederá en su decisión.

Cuando se convirtió en azafata, ese bichito del modelaje jamás se salió de su cabeza. Incursionó en ese mundo a los 15 años. Eran fines de los 90. Aprendió a desfilar y a pararse como una maniquí gracias a Ronaldo Wellington, el coreógrafo que le enseñó todas las claves. Él la invitó a participar del Elite Model Bolivia en 1997 y allí se ubicó como primera finalista e incluso obtuvo el título de mejor cabellera.

Ahora quiere volver a esos ajetreos, a maquillarse, a ponerse los zapatos de tacón, a usar un vestido corto y a sonreír sin parar. No es alta ni tampoco tiene la figura ideal, pero ya perdió 10 kilos y sigue preparándose. Ha vuelto a comer saludable y a seguir una rutina de ejercicios. Quiere trabajar en su figura y está disponible para que una empresa la contrate y la ayude a emerger.

En todo este tiempo que se mantuvo alejada de los flashes pudo encontrarse consigo mismo. Aún sigue un tratamiento médico y todavía su cuerpo tiene las marcas que le dejó el accidente, pero para ella el mejor sicólogo es Dios y la terapia que la sacará a flote será el modelaje. Se acercó más a la vida espiritual. Acude a una iglesia católica regularmente y también lee la Biblia. Eso la mantiene viva.

Y viva es lo que quiere estar. El 12 de septiembre de este 2017 cumplirá 28 años, pero tiene dos cumpleaños. Uno, la fecha en que nació y otro, el 28 de noviembre, cuando “volvió a la vida”. Pestañea, asienta la cabeza y dice: “Así es”. La vida fue buena con ella y ella debe serlo también.

¡Clic! ¡Clic! “Ahora hacia la derecha… la mano en la cintura, los labios más sueltos”, le pide Ronaldo. Y ella accede. Nunca se aburrió ni puso mala cara.

El brasileño es su amigo del alma. Cuando estuvo más serena, lo llamó a su casa y lo abrazó. Charlaron y se pusieron de acuerdo para planear el retorno.

Recién volvió a posar ante el espejo. Hace tiempo que no lo hacía. Pero no se olvidó cómo hacerlo. El modelaje será solo una parte de lo que pretende impulsar este año. También regresará a la universidad. Se quedó en el cuarto semestre de Ingeniería en Control de Proceso y quiere concluirla. También seguirá escribiendo su libro autobiográfico. Ya tiene varias páginas. Un editor colombiano la está ayudando y cuando termine de anotar todo lo que cree que el mundo debe saber, ingresará a la imprenta.

Precisamente ese punto es lo que quiere aclarar. Dice que no todo lo que dijo la prensa sobre ella es cierto y que hay muchas cuentas falsas en las redes sociales. La oficial en Facebook lleva su nombre completo, en Twitter es @XOtterb y en Instagram xsuarezotterburg. “Esas son las únicas reales”, insiste. No busca dinero ni fama, solo ser feliz.

Sus hijos, Thiago (7) y Gabriel (3) son todo para ella. Y este retorno, después de mucho tiempo, la ayudará a seguir encontrándose consigo misma. Por el momento solo piensa en eso. Será una de las modelos principales de la ExpoBelleza y desfilará el miércoles 28, a las 19:00, en el salón Guarayo de la Fexpo.

Después, cuando la llamen desde Miami, irá a Don Francisco Te invita. Eso, después./El Deber