Un hombre decapitado seguía con vida cuando fue encontrado, según la autopsia

Ha ocurrido en Misisipi y la noticia parece sacada de una película de terror de serie b. Un hombre de 30 años que había sido decapitado y su cuerpo quemado, continuaba con vida cuando fue encontrado, sin cabeza, según la autopsia.

Lo más increíble del caso es que el cuerpo de la víctima, identificada como Jeremy Jerome Jackson, apareció aproximadamente a una milla de distancia de su cabeza, que había sido colocada en el porche de la casa. Al parecer, también había sufrido una herida de bala en la pierna.

Debido a la brutalidad del crimen, la Policía de Jackson, capital del estado de Misisipi, ha solicitado la ayuda del FBI para resolver el insólito crimen. Miembros del Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, pertenecientes a la DEA, se han unido al jefe de Policía Lee Vance, con el objetivo de discutir tanto el caso de Jackson como el «asesinato» del dueño de una peluquería de la ciudad. «Obviamente, la manera en que estos dos incidentes se han producido es chocante, extraña, brutal e inaceptable para la ciudad de Jackson y sus ciudadanos», declaró Vance durante una conferencia de prensa.

Según el jefe de Policía, este suceso es «absolutamente único», a lo que añadió que el departamento nunca había trabajado en un caso de decapitación como el sucedido. Christopher Freeze, el agente especial del FBI a cargo de la investigación también señaló que este crimen es algo excepcional: «Nunca he visto nada parecido en mi carrera, por lo menos aquí en Estados Unidos».

La Policía ha ofrecido una recompensa de 20.000 dólares por cualquier información que conduzca a la detención de los responsables del asesinato.

Pandillas
Esta semana, el grupo de expertos en bandas callejeras ha confirmado la presencia en Misisipi del MS-13, una organización criminal caracterizada por cometer actos violentos como el que se ha producido en Jackson, es decir, decapitaciones y quema de cuerpos.

El hermano menor de la víctima, Johnny Jackson, recordaba entre lágrimas la última que vio a Jeremy el pasado viernes, asegurando que había una razón concreta por la que había producido el asesinato, por no pudo especificar cuál, según cuenta «New York Daily News». «Para mí, se trata de un mensaje a alguien. Nadie mata a otra persona en unos arbustos y luego exhibe su cabeza sin ninguna razón», declaró Johnny, quién contó que su hermano había estado viviendo con él mientras trabajaba y cuidaba de sus tres hijos.

«Tenemos que parar esto, tenemos que detener la violencia, todos estos sucesos innecesarios tiene que ser resueltos, porque podrían volver a producirse», concluyó./abc.es
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