En 2006, cerraba una empresa cada dos días; ahora lo hacen 20 diarias

En 2006 se cerraba una empresa cada dos días. Una década después, la cifra sube exponencialmente: 20 empresas por día que se cierran. En contrapartida, las aperturas de nuevas empresas van perdiendo celeridad. Si en los 10 años en cuestión la apertura de nuevas empresas avanzó a un ritmo 289 por ciento —es decir 14 por ciento promedio anual—, en el último tramo, de 2015 a 2016, el porcentaje de crecimiento bajó a un exiguo 4 por ciento. Si se toma en cuenta sólo los primeros cuatro meses de 2017, el crecimiento es de apenas 1 por ciento.

Estos datos fueron elaborados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) sobre la base de información proporcionada por Fundempresa.

Los economistas Alberto Bonadona y Pablo Cuba coinciden en que la explosión de apertura de empresas y posterior desaceleración guarda directa relación con la bonanza económica de Bolivia y el paso al declive.

En 2006, según datos de Fundempresa, existían legalmente registradas en Bolivia 72.968 empresas, cifra que sube a 284.271 en 2016, y a 287.426 si se cuentan los cuatro primeros meses de 2017, que es hasta donde llegan los datos procesados e Fundempresa.

Este incremento, según la directora de Estadísticas del IBCE, Jimena León, se debe a varios factores, uno de ellos es la bonanza económica que experimentó el mundo y Bolivia en ese período, motivando a la creación de nuevas empresas en diferentes actividades económicas. “Sin embargo es sabido que muchas empresas nuevas no pasan de los tres años por lo que dejan de operar y no cancelan su matrícula, quedando todavía como parte de la base empresarial del país”, explica León.

Si se toma en cuenta la relación entre empresas que se cierran y que se abren, es posible afirmar que en 2006 por cada empresa que se cerraba se abrían otras 34. Diez años después (2016), por cada empresa que se cierra ya sólo se abren tres. Y si se considera el registro hasta mayo de 2017, por cada empresa que se cierra ya tan sólo se abren otras dos.

Ahora bien, cancelar una matrícula en Fudempresa, refiere León, no siempre significa dejar de operar, ya que la empresa podría estar trabajando en la informalidad. De todos modos “es un síntoma de que algo no anda bien; los mismos factores que influyeron a que la base empresarial reduzca su crecimiento influye en la cancelación de las matrículas: desaceleración de la economía del país, aumento en las cargas sociales de los trabajadores, inseguridad jurídica a la inversión, además de trabas de exportación”, explica León.

Los datos de la década, incluidos los primeros cuatro meses de 2017, revelan también que el 95 por ciento de las matrículas canceladas corresponden a empresas unipersonales, 194 fueron de sociedades de responsabilidad limitada y 23 de sociedad anónima.

"En 2006, por cada empresa cerrada, abrían 34; ahora lo hacen dos"

RUBROS

+ Hasta mayo de 2017, el 95 por ciento de las matrículas canceladas correspondieron a empresas unipersonales, explica el IBCE.

+ Las matrículas canceladas en un 95 por ciento correspondieron de empresas dedicadas a la venta por mayor y menor.

+ El economista Alberto Bonadona considera que un rubro que está prácticamente condenado a desaparecer es el de las confecciones por la competencia asiática.

+ En cambio, alimentos tiene poca competencia externa.

+ El economista Pablo Cuba, citando datos del INE, y su informe sobre la dinámica económica, refiere que el sector de servicios, que era el más dinámico en la economía boliviana, baja en un 15 por ciento a fines del trimestre del 2016.

+ "Esto refleja que el incremento de cierres de empresas en el país es por efecto de la pérdida de impulso económico", explica.

OPINIONES

Javier Bellot, presidente FEPC

Enfrentamos tres problemas

"El hecho de que actualmente cierren 20 empresas y se abran 53 con un crecimiento sólo de 4 por ciento muestra que la situación económica en el país no es favorable.

Existen tres problemas por los que atravesamos actualmente: uno es el cambio de rubro, algunos actores económicos migran de un rubro a otro. Otro problema son los trámites para establecer formalmente la empresa o para cerrarla. Los funcionarios, en vez de apoyarnos y orientarnos, nos intimidan o nos exigen requisitos que en muchos casos no podemos cumplir. Varios empresarios prefieren continuar informales. Finalmente, está la situación económica del país: el mercado se ha ido achicando, las exportaciones de petróleo y de gas son menores; hemos bajado las importaciones, pero aún más las exportaciones y ahora tenemos déficit comercial. Y encima tenemos incremento salarial, doble aguinaldo y falta de apoyo por parte del Gobierno. No por apretar mucho a la gallina la gallina va poner más huevos, cuidado que nos quedemos sin gallina y sin huevos.

Antonio Fernández, presidente Cámara de Industria

Formalizas y te acosan

Las empresas comercializadoras o importadoras son las que están creciendo y las manufactureras productivas se están cerrando. No hay mercados, no hay apoyo a la tecnificación de las empresas y lo peor es que la materia prima ha subido. Es evidente que en el mercado actual hay una desaceleración económica, bajaron las exportaciones, hay una desaceleración económica que es una de las causales principales para que empresas productivas se cierren en Bolivia.

Debemos destacar la falta de mercado, apoyo productivo, normativas laborales, seguridad jurídica, la competencia desleal, el contrabando… todos estos factores hacen que una empresa no sea rentable. Formalizas una empresa y al día siguiente existen varias instituciones a las que tienes que dar explicaciones y pagar impuestos tasas de interés y otros.

Pero, sobre todo, lo que perjudicó a los empresarios es el incremento salarial, el segundo aguinaldo, y que, pese a cumplir con todo lo exigido por el Gobierno, el empresario no recibe ningún incentivo.

Luz Mary Zelaya, presidenta de Cadepia

Competencia desleal

Las empresas formales subieron porque te  obligaban a tener el NIT e ir a Fundempresa para sacar el registro de impuestos. Ahora se ha visto que esto no era necesario.

En lo que se refiere a pequeñas y medianas empresas afiliadas a Cadepia (Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía Productiva), la situación de los años pasados comparado con los actuales es la misma. Tenemos fechas en las que bajan las empresas y suben a principios de año como a mediados de gestión. Por ejemplo, esta gestión se han ido cerrando especialmente por el incremento salarial. Algunas también cambian de rubro de acuerdo a la necesidad de la población.

Muchos empresarios pequeños y medianos se ven perjudicados por  la competencia desleal y el contrabando, por ejemplo en alimentos, marroquinería, textiles, calzados. Eso evita a que las empresas continúen con su crecimiento. Y últimamente las ventas han bajado no existe esa conciencia en la gente de consumir lo hecho en Bolivia./Los Tiempos
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