En apuros en EEUU,Trump es recibido con pompa en Francia

Donald Trump y su esposa Melania iniciaron ayer una visita a París, lejos de la atmósfera pesada de Washington en donde el escándalo de colusión con Rusia se acerca peligrosamente al presidente estadounidense. 

Trump, que llevaba un traje oscuro y corbata azul, y su esposa Melania, vestida con un elegante conjunto de falda y chaqueta de color rojo, fueron recibidos con una ceremonia solemne por el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, en el Palacio de los Inválidos, un complejo del siglo VXII creado para acoger a los heridos de guerra. 

Los dos mandatarios, que ya se han visto al menos tres veces en cumbres internacionales, se saludaron con un caluroso apretón de manos, antes de que se entonaran los himnos de cada país.

Macron llevó después a sus invitados a la iglesia San Luis en Los Inválidos, donde visitaron la tumba de Napoléon y del mariscal Foch,   líder militar de la Primera Guerra Mundial. 

El recientemente electo presidente de Francia, de 39 años, invitó a Trump a París para conmemorar la entrada de Estados Unidos en este conflicto que dejó cerca de 10 millones de muertos. 

Este viaje de dos días ayudará a que el magnate de 71 años se olvide, al menos momentáneamente, de sus problemas en Washington.  

Francia lo está dando todo para el recibimiento del matrimonio Trump, especialmente con la cena que le ofreció  en el segundo piso de la Torre Eiffel, en un restaurante con una inigualable vista de la Ciudad de la Luz. 

Hoy, Trump asistirá al tradicional desfile militar del 14 de julio, la fiesta nacional francesa, en la avenida de los Campos Elíseos, por donde marcharán soldados estadounidenses y franceses. 

"Solemos recibir bien a la gente a la que invitamos. Esperamos que esta visita vaya bien”, explica el Elíseo, desmintiendo la idea de que esta pomposa invitación constituya una carta blanca para el imprevisible mandatario estadounidense. 

La visita de Trump reviste una fuerte carga política a la vista de las difíciles relaciones que el presidente, estandarte del "Estados Unidos primero”, tiene con el resto del mundo. Tiene lugar unos días después de una turbulenta cumbre del G20, en la que Estados Unidos reafirmó su voluntad de avanzar en solitario, especialmente en materia climática.

Macron extendió la alfombra roja para el presidente estadounidense, con quien espera mejorar las relaciones e incluso convencerlo de que cambie de opinión sobre su retiro del acuerdo sobre el clima de París. 

 "Algo podría pasar respecto al Acuerdo de París”, dijo Trump  en una rueda de prensa conjunta en París con su par francés. "Pero hablaremos sobre eso más adelante”, dijo. "Y si pasa, será maravilloso, y si no pasa, estará bien también”, agregó.

  "La amistad entre nuestras dos naciones y nosotros es inquebrantable”, dijo el magnate, después de mantener una conversación con su homólogo   enfocada en los esfuerzos conjuntos    para combatir el terrorismo en Oriente Medio y África./AFP