Gobierno se contradice sobre reservas de gas natural

Mientras el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, manifestó ayer que la certificación de las reservas de gas se concretará hasta fin de año y que ya se cuenta con una empresa contratada, el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, informó que la adjudicación de la certificación aún está en proceso y que entre marzo y abril de 2018 se tendrán los resultados.

“A lo que estamos apostando (es) a certificar las reservas. Ya se han contratado las empresas. Estoy seguro que van a dar buenos resultados para no preocuparse. Esperemos que hasta fin de año estén las reservas”, sostuvo García en una conferencia de prensa en La Paz. La última vez que Bolivia hizo este proceso fue en 2013, cuando la empresa GLJ certificó que las reservas ascendían a 10,45 trillones de pies cúbicos (TCF).

Tanto el Vicepresidente del Estado como el Ministro de Hidrocarburos, coincidieron en que el abastecimiento de gas para los mercados de Brasil y Argentina, además del consumo interno, está garantizado, por lo que desvirtuaron el supuesto agotamiento de reservas.

García Linera dijo, sin precisar nombres, que las empresas encargadas del estudio de certificación de reservas darán buenos resultados, porque realizan trabajos en base a los informes emitidos por las empresas productoras. “Vendrá la empresa certificadora a certificar lo que más o menos sabemos, y lo que ya más o menos sabemos es que nuestras reservas son buenas”, agregó.

Por su parte, Sánchez afirmó que recién se licitará la certificación de reservas y que los resultados del estudio serán al 31 de diciembre de 2017. No obstante, anunció que los resultados estarán listos entre marzo y abril de 2018. La autoridad de Gobierno estimó, en base a la cuantificación de YPFB, que las reservas de gas están por encima de los 10 trillones de pies cúbicos (TCF).

La última vez que Bolivia realizó un proceso de certificación de las reservas de gas fue en 2013, cuando la empresa GLJ certificó que los recursos ascendían a 10,45 TCF. Desde entonces no hubo una certificación, a pesar de que la Ley 3740 habilita a YPFB a contratar empresas para esta finalidad cada año.

Por su parte, Sánchez explicó que las reservas están en función a la proyección de la producción y los mercados. “Es malo tener reservas más de 10 años, como también es malo tener reservas menos de cinco años”, indicó. Añadió que las reservas del país, de acuerdo al mercado interno y externo, están en el orden de más de 10 años.

En tanto, el senador del Movimiento Demócrata Social, Óscar Ortiz, aseveró que el Gobierno no dice la verdad en relación a la cantidad de reservas con las cuentas el país y que, para salir de esa incertidumbre, es necesario iniciar un estudio de manera inmediata; sin embargo, criticó que esta información vaya a estar disponible recién en 2017.

En octubre del año pasado, el expresidente de YPFB, Guillermo Achá, anunció que los resultados de la certificación de reservas estarán listos en el primer semestre de 2017 y que el proceso iniciará con el bloque Caipipendi.

AVANZA LA NEGOCIACIÓN DE VENTA DE GAS A PARAGUAY

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, informó ayer que durante el Congreso Gas y Petróleo que organiza YPFB y que se llevará a cabo durante el 25 y 26 de julio en Santa Cruz, se firmarán varios acuerdos con Paraguay, de los cuales destaca el interés de vender gas natural a ese país y la construcción de un ducto por el que se podrían vender entre 2 y 3 millones de metros cúbicos por día (MMm3d).

Sánchez explicó que, con la firma de un memorando de entendimiento, ambos países evaluarán la construcción del ducto. “En función a todo este estudio y la demanda se define el diámetro, las proyecciones, los jugadores de este proyecto, los accionistas, o sea estamos en la parte incipiente pero hay un acuerdo de nosotros vender y ellos comprar y de construir un ducto”, dijo.

Sánchez indicó que durante el congreso se materializará la venta de GLP a Paraguay y se profundizarán las negociaciones para formar una sociedad entre Petropar y YPFB para la comercialización y engarrafado de GLP./Los Tiempos