OAS construyó 3 vías observadas

La empresa brasilera OAS, que se vio involucrada en un caso de sobornos al expresidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, recientemente condenado por lavado de dinero y corrupción pasiva a nueve años de cárcel, participó en la construcción de tres proyectos carreteros en 2008, cuyas adjudicaciones fueron observadas porque denunciaron que tenían sobreprecio.

La firma brasilera OAS llegó a Bolivia en 2008 cuando firmó un contrato con el Gobierno para construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos en tres tramos. El I y III estaban en construcción, mientras que las obras en el II —que pasa por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS)- se suspendieron a raíz de la promulgación de la Ley 180 de intangibilidad.

El presupuesto total destinado para la construcción de la obra era de 415 millones de dólares, de los cuales 332 millones iban a ser financiados por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil y el resto era contraparte de Bolivia. Al disolverse el contrato en 2012, la Asociación de Mantenimiento Vial (AMVI) y la Empresa Boliviana de Construcción (EBC) culminaron el proyecto en el tramo I.

El Gobierno propuso la construcción de esta carretera en medio de un contexto político ligado con el referéndum revocatorio en agosto de 2008.

El segundo proyecto carretero que se adjudicó OAS fue el de Potosí-Tarija de 415 kilómetros de extensión por un presupuesto aproximado de 200 millones de dólares. La obra tardó en concretarse siete años y fue oficialmente entregada en 2013. Al principio, la vía fue construida por la empresa brasileña Queiroz Galvao con quien se rescindió contrato por una serie de irregularidades.

Posteriormente, la empresa OAS heredó la vía Tarija-Potosí de manos de la Queiroz Galvao sin licitación, y tras varios atrasos, incumplimientos y problemas de todo tipo, (desde la falta de combustible hasta las lluvias), incumplió con la “primera” fecha de entrega de la obra fijada para el 26 de junio de 2012, y amplió el plazo hasta diciembre del mismo año.

La carretera Potosí–Uyuni también fue adjudicada a OAS. La obra de 200 kilómetros tenía un presupuesto de 108 millones de dólares.

Irregularidades

En marzo de 2012, el expresidente del entonces Servicio Nacional de Caminos (SNC), José María Bakovic, acusó a la firma brasileña de haber financiado las campañas electorales de Evo Morales y Lula da Silva, hecho que explicaría, según dijo, las otras millonarias adjudicaciones para las obras Villa Tunari–San Ignacio de Moxos y Potosí–Uyuni. Añadió también que las obras tenían sobreprecio y que las demoras en la ejecución no fueron cuestionadas. Los “verdaderos responsables” serían, según Bakovic, la expresidenta de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Patricia Ballivián, y la misma firma OAS.

Ese mismo mes, el líder del opositor Movimiento Sin Miedo, Juan del Granado, denunció al embajador brasileño Marcel Biato. Aducía que el entonces presidente de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Luis Sánchez, pagó ilegalmente en 2009 un total de 7,5 millones de dólares a OAS, antes de firmar el contrato para la carretera por el Tipnis.

El expresidente Jorge Tuto Quiroga pidió a la Fiscalía General de Estado abrir una investigación sobre los vínculos del expresidente Lula da Silva, sentenciado por corrupción, con el presidente Evo Morales.

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva fue condenado el pasado miércoles a nueve años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero. En concreto, Lula fue hallado culpable de aceptar sobornos de la constructora OAS por 1,1 millones de dólares, un monto que fue dedicado en la reforma y amueblado con piezas de lujo de un apartamento triplex en la localidad costera de Guarujá, en el estado de Sao Paulo.

SOLICITARON PESQUISAS EN 2016

El jefe de la bancada de Unidad Demócrata (UD), Arturo Murillo, solicitó en marzo de 2016 al entonces vicepresidente del Tribunal de Cuentas de la Unión (Contralor) de la República de Brasil, Julio Marcelo de Oliveira, la investigación de los contratos millonarios que firmó en Bolivia la empresa brasileña OAS.

“Tras la reunión de al menos una hora con el señor Oliveira, quien investiga las denuncias de corrupción de Petrobras y OAS en Brasil, la autoridad brasileña manifestó su interés de indagar los contratos de la OAS en el Estado boliviano, donde existen sospechas de irregularidades en las adjudicaciones de obras viales en Bolivia”, señaló Murillo desde la ciudad de Brasilia, citado en un boletín de prensa de UN. En noviembre de 2011, el expresidente del Servicio Nacional de Caminos, José María Bakovic, advirtió de un posible acto de corrupción. 

DECLARACIONES SOBRE EL HECHO

José María Bakovic (+), expresidente del Servicio Nacional de Caminos

En una entrevista que tuvo en Plus TV

Cuando hay corrupción los costos de los proyectos se incrementan y los cronogramas no se cumplen. Mal puede el contratante exigir cumplimiento del contrato si recibe coima. Aun sin evidencias legales para afirmar esto, puedo decir que los resultados muestran que existiría corrupción. El primer paso fue ceder el contrato de Queiroz Galvao.

Jorge Tuto Quiroga, expresidente de Bolvia

Tiene una relación directa con Bolivia

Esa sentencia tiene relación directa con Bolivia, porque ha sido materia de lobbies de parte de Lula y Pinheiro. Sería muy oportuno que el Ministerio Público tome cartas en el asunto y vaya a Brasil a conseguir información, antes que vengan de allá denuncias sobre corrupción de la OAS y los manejos turbios en la carretera del Tipnis./Los Tiempos