Expertas observan sobreexposición de víctimas y desconocimiento de leyes

Llegaba a la cámara Gesell con chalina y gorra, aun así los medios trataban de fotografiarlo. El niño debía dar su testimonio por un caso de trata de personas, pero su identidad y el estado anímico se vieron afectados ante la agitación de los periodistas apostados fuera de la habitación, donde debía ser protegido.

Profesionales de la fiscalía, defensorías y la policía coinciden en señalar dos principales problemas en el trabajo de los periodistas y medios de comunicación: por un lado, el desconocimiento de las normas y el segundo, la constante tergiversación de los hechos.

VULNERACIÓN A LA IDENTIDAD

En varios casos, esto desemboca en el “linchamiento mediático” de determinados involucrados en hechos de relevancia y aunque no sea admitido de forma pública, las autoridades afirman que condiciona el accionar de los administradores de justicia.

En relación con los niños y niñas, esas situaciones propias de la cobertura cotidiana son calificadas por la fiscal coordinadora de la Fiscalía Especializada en Atención a Víctimas de Violencia (Fevap) de La Paz, Karina Cuba, como una vulneración a la identidad de los menores de edad, establecida en el Código Niños Niña Adolescente, en su artículo 144, referido al Derecho a la protección de la imagen y de la confidencialidad.

“La imagen de un menor no puede ser difundida en un medio de prensa, no se puede mostrar su rostro, pero veo que algunos medios de comunicación por buscar información enfocan a los menores”, explicó Cuba a EL DIARIO, sobre la labor informativa que muchas veces pasa de la cobertura al acoso mediático sobre todo ante mujeres y niños.

La psicóloga jurídica forense de la Fiscalía Departamental de La Paz, María Kyoko de Uzin Kawabe, recordó el episodio en el que se tuvo que “caracterizar” la identidad del niño frente a las cámaras televisivas que esperan a los otros implicados al ingreso de un desfile identificativo, acto declarado en reserva, pero erminaron visualizando al niño.

“Teníamos un caso en el que nos vimos obligados a caracterizar al menor para que los medios de comunicación no puedan identificarlo, pero pese a esto la imagen fue difundida junto al contexto hecho que vulnera sus derechos”, recordó.

La responsable de velar por la estabilidad emocional de estas víctimas señala que a diario sucede lo mismo con las mujeres, cada vez más, expuestas a los medios por temas de violencia. Imágenes de mujeres golpeadas, desangradas o muertas son publicadas en periódicos o salen en televisión sin respetar el dolor de las víctimas, en gran parte por el ánimo de obtener mayores ventas o audiencia.

La otra falencia, señalada por De Uzin y Cuba, es la tergiversación de los hechos, la constante falta de una contraparte que en buena medida afecta el trabajo de investigación o protección a las víctimas.

A su vez, la directora del SLIM de Cercado en Cochabamba, Jhanett Vargas, señala a medios impresos sensacionalistas como parte de esta problemática en la que se transgrede la Ley 348, que estipula las formas de violencia mediática en su numeral 7 o el Art. 23 que apela a que se evite la sobreexposición gráfica de las víctimas.

"Cuando generan comunicación con relación a casos de violencia estos periódicos ponen las imágenes tal cual, con imágenes reales de personas golpeadas que están maltratadas, lo cual genera que se normalice la violencia, es decir, que sea normal ver a una persona con hematomas, porque ese tipo de periódicos los vemos todos y así vamos naturalizando la violencia”, agrega.

En la normativa de los medios de comunicación existe el Código Nacional de Ética que aborda el tema restringiendo esta sobreexposición. Los medios –cita– no deben: “Acudir al sensacionalismo ni exhibir en ningún medio periodístico imágenes de cadáveres, de heridos graves o de personas en situaciones extremas, de manera morbosa y reiterativa”.

Esa norma, en el caso del atraco frustrado a la Joyeria Eurochronos, fue olvidada por completo cuando se sometió a infinidad de reiteraciones el instante en que Lorena Torrez, pierde la vida, acción que su madre confesó la afectó de sobre manera al verla al día siguiente en varios medios de comunicación.

Para la jefa de la Unidad de la Defensoría de la Niñez, delminicipio de La Paz, Jacqueline Llanos, el caso de los niños es reiterativo, más aún cuando se trata de hechos de violación, aunque comprende que la responsabilidad también recae en la policía que convoca a conferencias de prensa, donde se exponen detalles que pueden llevar a identificar a la víctima, por ejemplo revelar el nombre de los padres.

La abogada también consideró que la labor de los medios incide en las decisiones judiciales, pues la presión colectiva se amplifica a tal grado que incluso se pueden dar resoluciones sin tomar en cuenta los antecedentes y sus protagonistas.

PROYECTO DE LEY

Sin embargo, ante este panorama de crítica, también salen sugerencias. “Es importante considerar el dolor y el impacto por el cual está pasando la familia y las víctimas, porque si uno se pone a empatizar y se pone en su lugar no le gustaría para nada que le pregunten o invadan de tal manera. Se debe ser más empático y así se evita ser invasivo, eso es algo que se debe cuidar”, expresa Pamela Jiménez, psicóloga y coordinadora del Área de Terapia del Centro Terapéutico Municipal de La Paz.

Llanos, a su turno, sugiere mejores contenidos sobre prevención de hechos de violencia, antes que llenar las páginas y espacios de radio y televisión con crónica roja.

“Los medios deberían trabajar más en el tema preventivo que en el amarillismo y promover cierto tipo de situaciones como hacer conocer cómo pueden ser mejores las familias, abordar desde el punto social, difundir otros temas antes que el problema en sí mismo”, señala.

Finalmente, Vargas alerta que desde el municipio de Cercado se proyecta una norma para “poner límites” a ciertos contenidos en la prensa del Valle, algo que asume generará dificultades con los medios de comunicación, aunque garantiza que éstos “serán convocados a la socialización de la ley”.

Esta investigación fue realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight II de Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsó la Fundación Para el Periodismo con el apoyo del European Journalism Centre./El Diario
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