La repudiable detención de la policía chavista a una mujer de 70 años

Existen muchos rumores sobre si la verdadera identidad era la de un ex Primer Ministro, un descendiente de la Familia Real o un cirujano, hasta que hace en 2014 unos exámenes de ADN encontrado en un chal de una de las víctimas habrían “confirmado” que el verdadero Jack el Destripador se trataría de Aaron Kosminski, un polaco que desde el otoño de 1888 figuraba en la lista de los seis sospechosos principales del asesinato de al menos cinco mujeres en el Londres victoriano.

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Hace veinticinco años, los ‘Ripperólogos’ de todo el mundo se sorprendieron tras el descubrimiento de un diario desconocido que decía haber sido escrito por el comerciante de algodón James Maybrick. En el volumen, que contaba con más de 900 páginas, confesaba los brutales asesinatos de cinco mujeres en el East End de Londres y el de una prostituta en Manchester.

¿Será real? (iStock)

Unos meses después de que en 1992, un vendedor de antigüedades llamado Michael Barrett, anunciara que había encontrado este valioso diario y tras un supuesto análisis cuidadoso, se comenzó a cuestionar su autenticidad. Barrett afirmó que lo obtuvo a través de un amigo de la familia, Tony Devereux, que murió poco después de habérselo dado sin revelar la verdadera procedencia del documento y sugiriendo así que simplemente era una falsificación sofisticada.

El diario encontrado hace 25 años es auténtico y afirma que el verdadero Jack el destripador era James Maybrick

Los investigadores, dirigidos por Bruce Robinson, escritor y director de ‘Withnail & I’, han seguido analizándolo durante años y creen que finalmente han desenterrado pruebas convincentes que demuestran la autenticidad del diario. De acuerdo con este nuevo estudio, las memorias fueron descubiertas en la antigua casa de Maybrick en Liverpool, convirtiéndolo firmemente en candidato a ser el asesino en serie más famoso de la historia.

¿Aaron Kosminski o Maybrick?

Robert Smith, que publicó el diario original en 1993 y ha escrito un nuevo libro, cree que Barrett y los que le suministraron el documento lo mantuvieron en secreto porque tenían miedo de ser procesados: “Cuando descubrieron el diario, este se negó a dar una explicación de dónde había salido, pero tras un minucioso estudio, realizado principalmente por Bruce Robinson, han podido encontrar la pista que nos lleva directos a la casa de Maybrick”.

Battlecrease house. (Flickr)

Arthur Rigby, James Coufopoulos y Eddie Lyons, tres trabajadores de una empresa local eléctrica que se encontraban haciendo reparaciones de renovación en una propiedad conocida como Battlecrease House en Liverpool, encontraron el volumen el 9 de marzo de 1992, el mismo día que Barrett se puso en contacto con el agente literario Doreen Montgomery.

En 1995 Barrett firmó una declaración jurada de la falsedad del documento y aunque posteriormente se retractó, muchos reniegan del diario

Smith comentó que “Barrett era un conocido personaje local que siempre chuleaba de ser escritor, por lo que cuando los electricistas de la casa encontraron el libro, creyeron que era el hombre indicado para venderlo a un editor (aunque la verdad era que sus únicos logros literarios fueron una una serie de rompecabezas ocasionales publicados en una revista semanal infantil). Él era muy impetuoso y solo con ver o haber sido informado sobre la firma, habría sido suficiente para convencerlo de que llamara a Montgomery. No era una persona muy literaria por lo que la idea de que hubiera hecho una falsificación tan sofisticada se deshechó”.
¿Real o falsificación?

Mientras que algunos piensan que era una reconstrucción muy bien hecha utilizando informes de prensa de la época, otros creen que el diario cuenta tantos detalles que es imposible que no hubiera sido escrito por el asesino. Las cosas se complicaron más en 1995 cuando Barrett firmó una declaración jurada de la falsedad del documento, aunque posteriormente se retractó de la confesión. Sus socios, Rigby, Coufopoulos y Lyons, se han negado desde entonces a hablar sobre el descubrimiento del volumen, aunque sus versiones eran ligeramente diferentes.

Fragmento del diario con firma de Jack el Destripador.

A lo largo de toda esta historia, Smith nunca ha vacilado de su creencia de que el documento es real: “Jamás he tenido ninguna duda de su autenticidad y de que fue escrito entre 1888 y 1889. La nueva e indiscutible evidencia de que el 9 de marzo de 1992 fue encontrado bajo las tablas del piso de la habitación donde James Maybrick dormía y que fuera ofrecido esa misma tarde al editor son pruebas muy importantes sobre su verosimilitud. De aquí deducimos que lo más probable es que James Maybrick sea quien se esconda bajo el nombre de Jack el Destripador, aunque las disputas sobre su identidad pueden volver a cambiar millones de veces”.