Luis Arce: “Crecimiento no será del 4,7%, pero superará el 4%”

Por 11 años acompañó al presidente Evo Morales en su gabinete. En junio pasado, una enfermedad lo sacó del cargo en el Ministerio de Economía. Luis Arce mostró en los últimos días, en los medios de comunicación, un buen semblante risueño, con mucha esperanza y, sobre todo, con ganas de volver a la administración pública. La exautoridad conversó con Cadena A en La Paz de donde extractamos parte de sus declaraciones sobre las perspectivas de la economía boliviana y el modelo económico. 
 ¿Cómo va sobrellevando la enfermedad?
Los médicos ya hicieron su diagnóstico y han determinado un tratamiento que me obliga a ausentarme del país al menos tres veces al mes a Brasil. Cumplo un tratamiento riguroso, estricto porque yo, como mucha gente, estoy deseoso de salir de este problema y volver a estar al cien por ciento, para seguir aportando al proceso. Hay mucho por hacer.

 ¿El presidente le ha dado un apoyo marcado desde el primer momento?
Así es. Y agradezco la confianza del presidente. Resolviendo este problema, estaremos a disposición para continuar trabajando por el país.

¿Cómo era el trabajo junto al presidente Evo Morales?
Era increíble, dormíamos 4 o 5 horas al día, con una agenda apretada.

¿Qué hizo bien Bolivia por su economía?
Hemos hecho muchas cosas bien por la economía. Eso hay que empezar a decirlo porque los bolivianos estamos acostumbrados a pensar mal de nosotros mismos. Lo primero que hicimos bien fue cambiar el modelo económico.

El viejo modelo neoliberal por uno nuevo que era un traje a medida para la economía boliviana, hecho por profesionales boliviano, que investigaron la sociedad y la economía boliviana y plantearon el modelo económico, social, comunitario y productivo. Un segundo elemento es que hemos aplicado, y ahí hay que valorar la valentía del presidente Morales, la nacionalización y muchas medidas que fueron en su momento criticadas. Criticaban que se iban a ir las empresas. Ahora, ¿dónde estará esa gente? Seguro, debajo de su cama porque no tiene la moral para discutir cuando se planteaba eso. Son etapas que hemos ido quemando.

¿Y qué cosas se les salieron de las manos?
Cometimos dos errores al hacer el modelo. El primero es que creímos que la industrialización iba a llegar más rápido de lo que está llegando en realidad.

El segundo error fue subestimar la capacidad de la demanda interna, que fue el motorcito importante que lo explotamos y que pudo llevar adelante la economía boliviana hasta los niveles que hoy tenemos. Fueron dos errores. Uno a favor y el otro en contra, que se compensaron. Pero la clave para entender el desenlace económico fue la decisión de nacionalizar los hidrocarburos.

¿Qué perspectivas ve de la economía internacional?
Viendo los números, la economía mundial está mejorando. Ha crecido a una tasa interesante. Los precios internacionales se han estabilizado. El petróleo está bordeando los $us 50 y las condiciones que habían afectado a muchos países están cambiando. Por eso, la visión hacia adelante debería ser más optimista.

Hay dos cosas que hay que mirar con mucho cuidado: a (Donald) Trump hay que mirarlo porque puede dar una sorpresa en cualquier momento.

Y no me gusta la relación entre EEUU y Rusia. El otro tema es Brasil. Veo que los medios le dan mucha importancia al problema en Venezuela. Pero la relación económica de Bolivia con Venezuela es prácticamente nula. En cambio, la relación económica con Brasil es sumamente importante para la economía boliviana. 

¿Y cómo ve las cosas por casa?

Veo con más objetividad que la economía boliviana tiene los fundamentos para crecer. La minería estaba flojeando los primeros meses, pero está mejorando. En hidrocarburos, cuando tenemos un Brasil que no nos demanda el gas, vamos a tener problemas. Eso va a continuar hasta que Brasil se pare. El resto de la economía está caminando bien.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha señalado un crecimiento de hasta el 4% para Bolivia ¿Está de acuerdo?
El crecimiento del 4% que la Cepal ha ratificado va a ser el mínimo crecimiento que vamos a tener. Era el cálculo que hacíamos.

A principios de año se trazó una meta con el Banco Central de Bolivia (BCB) de llegar a un crecimiento del 4,7% este año ¿Qué pasará ahora?
Estaba la inversión en taladros y muchos factores que lamentablemente no se van a poder llevar a cabo. Por eso, ese 4,7% seguramente no será el 4,7%, pero definitivamente vamos a estar por encima del 4%.

¿Cómo recibe las críticas a la Gestora Pública?
La misma COB tiene su pecado porque, de acuerdo al convenio que firmamos, hay que coordinar con ellos. Pero no tiene mucha agilidad para hacerlo. Nos retrasan. La contratación de gerentes, ejecutivos, la licitación de varias cosas que pasan por manos de la COB para que dé su visto bueno, no ha tenido el curso expedito que debería tener. Las pensiones son una especialidad y la experiencia determina los salarios.

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