Tarija - El conflicto por terrenos que involucra a un senador del MAS

Los involucrados en esta “reyerta” son el arquitecto Milciades Peñaloza (senador del MAS) junto a la empresa Montecristo y los herederos de la señora Felipa Salgado. 

P U B L I C I D A D 
 
Empresario y familia “pelean” por predios en nueva terminal

Hace dos semanas atrás el abogado de un reconocido empresario tarijeño denunció que en la zona de la nueva terminal se estaba “estafando” a la gente con la venta de terrenos por parte de una familia “heredera” de varias hectáreas en aquel lugar. 

Sin embargo, los afectados con dicha denuncia aseguran hoy que no hay tal delito y que son ellos los dueños legítimos de esas tierras.

Esta situación sacó a la luz una fuerte “pelea” judicial por los títulos de esas propiedades y dejó en claro que hay un pedazo de tierra en aquel lugar que está en un gran conflicto, y que es lo que pone la duda a los potenciales compradores. Los involucrados en esta “reyerta” son el arquitecto Milciades Peñaloza junto a la empresa Montecristo y los herederos de la señora Felipa Salgado. 

Ernesto Balderrama, abogado de Rudy Díaz, heredero de la señora Felipa, explicó que en realidad parte de las cerca de 20 hectáreas en conflicto, sí son de propiedad de su defendido y no así del arquitecto o de la empresa Montecristo, puesto que hay un testimonio “la escritura 211/81 del año 1981”, en el que de manera expresa y taxativa, Felipa reconoce el derecho en una clausula en favor de los señores Rudy y su hermano.

El abogado de Peñaloza, Tom Prieto, dijo en la anterior ocasión que la señora Felipa habría vendido los terrenos a su cliente y que incluso ratificó varios años después la venta; sin embargo, lo que argumenta Balderrama, es que no pudo haberse realizado dicha venta, toda vez que para ese entonces, los dueños  de los terrenos eran los hijos y nietos de Felipa, quienes eran menores de edad.

Así, Ernesto Balderrama asegura que la escritura que hizo Felipa reconociendo derechos a sus hijos, incluso tiene una inscripción en derechos reales. “Tenemos una certificación treintenal del año 81, una certificación treintenal actualizada que sigue reconociendo el derecho de estos señores y es en base a esto y a toda la documentación que tienen que inicié un  proceso de nulidad de contrato”, manifestó. 

“Hubo un fraude, una intención maliciosa de despojar los derechos de estos señores porque eran menores de edad”, añadió el abogado al asegurar que aquella “compra-venta” nunca debió efectuarse. Dijo que la única manera de concretarla era mediante un trámite de autorización judicial, que la otra parte aseguraba tener, pero que finalmente fue declarada “improbada”. 

Al no haberse logrado esto, el trámite que sigue y que la ley exige para vender un bien de un menor, es que el objeto de la venta sea llevado a remate y se lo reemplace con otro bien. Situación que asegura, tampoco se concretó. 

Así, para Balderrama, “Milciades utilizó a la señora Felipa Salgado porque es analfabeta, la utilizó y la hizo firmar los documentos, dos testimonios y escrituras donde ella ya no podía disponer de esos terrenos (…) le hacen ratificar la venta , cuando los que debían ratificar la venta son los dueños, los que están inscritos”.

De esta manera, el abogado del señor Díaz dijo que la demanda de nulidad de contrato fue puesta en junio del año pasado, pero al haberse retrasado tanto los fallos judiciales, ellos interpusieron un pedido al juez para que se detenga cualquier venta de terrenos o casas en el lugar, por parte de Montecristo o Peñaloza. Están a la espera aún de esta resolución

Fuente: El País
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