Tras las sanciones, Kim Jong-un también amenazó a sus aliados históricos, Rusia y China: "Pagarán caro"

El dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un (REUTERS)
El régimen de Corea del Norte dijo este martes que tanto China y Rusia, dos de sus aliados históricos y socios más cercanos, deberían "sentir vergüenza" y "pagar caro" por apoyar las últimas sanciones de las Naciones Unidas (ONU) contra Pyongyang por sus ensayos militares.

El texto de denuncia fue presentado por la agencia estatal de noticias KCNA, señaló EFE, y recuerda que que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, principal impulsor de las sanciones, "extendió su agradecimiento a China y Rusia por cooperar en la adopción de la resolución".

De esta forma el régimen de Kim Jong-un considera que los países que apoyaron las sanciones han "dejado atrás su credo, su conciencia y obligaciones y deberían sentir vergüenza ante la conciencia del mundo, reflexionar profundamente sobre sus errores ante la severa corte de la historia y de la humanidad y pagar caro por ello".

El documento también se enfrenta a los restantes 12 países que apoyaron unánimemente en el Consejo de Seguridad el castigo de "estar asustados por las amenazas de sanciones de Estados Unidos".

La dureza de los términos con los que Corea del Norte se dirigió contra China y Rusia son muy inusuales, ya que ambos han sido históricos garantes del hermético país comunista desde su creación en 1948, a través de la guerra con Estados Unidos y Corea del Sur entre 1950 y 1953, y en los años posteriores.

En el caso de Beijing, este apoyo se sigue materializando hoy día a través del comercio entre ambos países, que es la principal línea de subsistencia de Pyongyang, pero la imprevisibilidad de Kim Jong-un y desarrollo armamentístico ha generado preocupaciones a lo largo y ancho del planeta.

Las dos potencias forman junto a Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña el grupo de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, a los que en la actualidad se suman diez miembros temporales: Bolivia, Egipto, Etiopía, Italia, Japón, Kazajistán, Senegal, Suecia, Ucrania y Uruguay.

El derecho a veto de los miembros permanentes ha sido fuente de tensiones y ha bloqueado iniciativas en el pasado, como las sanciones a Siria por el uso de armas químicas rechazada por Rusia, pero el sábado el apoyo a las sanciones contra Pyongyang fue unánime.

De esta manera, el texto parece reflejar el deterioro de Pyongyang con su entorno más cercano ante la escalada de sus pruebas de misiles balísticos y armas nucleares, y también su enojo por la dureza de este nuevo castigo de la ONU.

La nueva resolución aprobada  reduce hasta en 1.000 millones de dólares al año los ingresos que el régimen de Pyongyang obtiene con sus exportaciones.

El texto incluye el veto a las exportaciones de carbón de Corea del Norte, que le supondrán al país una pérdida de 401 millones de dólares al año; de hierro, unos 250 millones; plomo, 110 millones; y mariscos, 300 millones, entre otras medidas contra empresas y entidades que apoyen los programas armamentísticos del país.

En concreto esta última ronda de sanciones de la ONU llegan en respuesta al primer misil balístico intercontinental (ICBM) que lanzó en su historia Corea del Norte el pasado 4 de julio, un hito armamentístico al le ha seguido el lanzamiento de un segundo proyectil de este tipo disparado el 28 de julio.

Comparte
Síguenos en Facebook