La súplica de una víctima de agresión sexual para que las autoridades investiguen su caso

A Betssy Bermúdez la querían callar. Después de que habló por primera vez de los abusos que sufrió cuando tenía siete años, la desaparecieron. El 22 de mayo su foto y su testimonio ocuparon una de las páginas del diario colombiano ELTIEMPO. Su caso junto con el de otras mujeres violentadas hizo parte de la campaña No es hora de callar, que intenta alentar a las víctimas de violencia de género para que denuncien a sus agresores. A los siete días de que Betssy relató públicamente que su padre abusó de ella, se reportó su desaparición en el sur de Bogotá.

Betssy estuvo secuestrada nueve noches y cuando pudo escapar tuvo que internarse en un hospital. Su cuerpo estaba lleno de hematomas y, según el primer reporte médico, posiblemente había sido drogada con escopolamina. No denunció en ese momento porque estaba internada en la clínica. “Tres meses después no existe un proceso para mi caso porque como estaba luchando por mi vida y recuperando mi salud, no pude seguirlo y se cerró. Ninguna autoridad me dio auxilio para investigar y protegerme”, dice en el escrito que ha colgado en la plataforma change.org para recoger firmas que respalden su solicitud a la Fiscalía General de la Nación. “Solo quiero que justicia. No me voy a quedar callada”.

La petición que empezó a circular por redes esta semana alcanza más de 12.000 firmas y su caso está siendo visible luego de que la Fundación Maisa, que ayuda a mujeres víctimas, la acogió. "¿Esperaban que me mataran para que pudieran seguir con el proceso?” dice Betssy.

Hasta junio pasado Medicina Legal había registrado 8.900 casos de agresiones hacia las mujeres, 9.476 denuncias por presunto abuso sexual y 20.85 por violencia de pareja. “¿Por qué seguimos sufriendo de este modo las mujeres? En este país nos están matando y las que sobrevivimos no recibimos justicia", reclama.

En la Fiscalía, que tiene una dependencia exclusiva para atender denuncias por delitos sexuales, dicen que desconocen este proceso. “Ella puede presentarse ante el CAIVAS (la instancia especializada) y sin importar cuánto tiempo ha pasado le deben recibir su caso”, explica una fuente de la institución. En la realidad no es tan fácil. Betssy no ha logrado que se abra una investigación por intento de feminicidio. Desde 2013 hasta abril de este año, de 345 procesos por ese delito solo se han dado 53 condenas.

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