Siguió a 233 millonarios y descubrió cómo hacerse rico

Lauren Bacall, Betty Grable y Marilyn Monroe ya lo intentaron en ‘Cómo casarse con un millonario‘. Estas tres amigas intentaban encontrar hombres solteros adinerados para atraparlos y contraer matrimonio con ellos. Otros invierten en bolsa, a otros les viene heredado, cada uno a su manera, todo el mundo quiere tener sus cuentas bancarias llenas de ceros.

No obstante, si fuera sencillo convertirse en millonario, no tendría sentido que siempre se estuvieran buscando nuevas fórmulas. Además de la suerte de que te toque un gran premio en la lotería, o de tomar la iniciativa con un algún concepto de empresa novedoso, un tercer camino tradicional para llegar al Olimpo de la clase adinerada consiste en inventar un artilugio (tecnológico seguramente) que ponga el mercado patas arriba.

El nombre de Thomas Corley no le resultará familiar a la mayoría, sin embargo es un reconocido escritor y conferenciante sobre estrategias de inversión. Su familia pasó de ser multimillonaria a estar en la calle tras un incendio catastrófico que destruyó el negocio familiar. Durante 14 años lucharon contra la pobreza, así que impulsado por el deseo de desvelar los secretos del éxito y el fracaso, Tom estudió durante cinco años las actividades diarias de 233 personas ricas y 128 pobres. Descubrió la gran diferencia entre los hábitos de unos y otros identificando más de 300 actividades diarias que los separan.

Así, publicó su primer libro: ‘Rich Habits: The Daily Success Habits de Wealthy Individuals’, que fue el más vendido en Amazon durante tres años. Corley asegura que hay dos tipos de millonarios: aquellos cuya fortuna es heredada y su procedencia corresponde a padres, abuelos o cualquier familiar y los que se encargaron de construir su propia riqueza. En estos últimos son donde este experto se reparó a investigar durante varios años para localizar en profundidad su estilo de vida y hábitos financieros.

Thomas Corley. (Youtube)

Cómo empezar

El éxito no surge de la noche a la mañana. Todos los millonarios que se han hecho así mismos tuvieron que comenzar en alguna punto. Gran parte de su transformación de personas ordinarias a las que tienen siete cifras en el banco se atribuye a los ‘hábitos de rico“, término acuñado por Corley. “De mi investigación descubrí que todo depende de la cotidianidad de tu vida”, asegura. “Hay una causa y efecto asociada a los hábitos y estos son la causa de la riqueza, la felicidad, la tristeza, el estrés, la pobreza, las buenas y malas relaciones o la salud“, explica a ‘Bussiness Insider”.

La pasión hace que el trabajo sea divertido. Te da energía, persistencia y los enfoques necesarios para superar los fracasos

Lo bueno es que todas estas costumbres se pueden cambiar. Pero el camino para convertirse en alguien adinerado cuesta 32 años. Hay dos tipos: los que se arriesgan y los ahorradores. “Conseguirlo requiere disciplina, diligencia y adherirse a un estilo de vida modesto”, asegura.

Ahorro y empatía

El 94% de los millonarios que lo lograron por sus propios medios ahorraron el 20% o más de su sueldo neto.Hay que establecer algunos objetivos de ahorro durante todo tu vida. “Con tu primer sueldo, empieza a dejar una parte, aunque sea mínima, en otra cuenta que no puedas tocar. Si lo haces cada vez que ganas dinero, al final se convertirá en un hábito de ahorro“, comenta el experto. La meta final, para quienes buscan convertirse en millonarios, es ahorrar el 20% o más e invertir esos ahorros.

Ayudan a otros a conseguirlo. “Nadie llega a este punto sin un equipo de otras personas que lo hayan alcanzado antes y la mejor manera de hacerlo es ofrecer tu auxilio a personas que están persiguiendo esa meta, son optimistas y tienen su orientación fija en unos objetivos positivos y edificantes. Los millonarios siempre están atentos a personas bien orientadas, entusiastas y con una perspectiva mental positiva en general.

Tener éxito requiere disciplina, diligencia y adherirse a un estilo de vida modesto

Para cultivar estas relaciones, las personas ricas hacen seis cosas, según Corley: desean a la gente feliz cumpleaños, saludan, llaman cuando hay un evento importante, participan en los grupos formales o informales, comparten los mismos intereses con otros y evitan a las personas negativas y malas influencias: “Las críticas negativas y destructivas te descarrilarán del camino hacia el éxito“, enfatiza.

Leer y pensar

Las personas ricas prefieren ser educados que entretenidos. Corley asegura que “el 88% de ellos dedican treinta minutos o más cada día a la autoeducación o la lectura de automejora. La mayoría no lee para entretenerse sino para adquirir o mantener conocimiento. Suelen tener entre manos biografías de personas exitosas, autoayuda o desarrollo personal e historia.

Además dedican entre 15 y 30 minutos al día a sus pensamientos. “Pensar es la clave para su éxito”, observa Corley. Los millonarios tienden a estar unos minutos aislados por las mañanas. “Ellos pasan tiempo cada día teniendo una lluvia de ideas con ellos mismos y sobre muchas cosas”, explica. Los temas incluyen estudios, finanzas, familia, salud, problemas y relaciones comerciales… Y se hacen preguntas como “¿qué puedo hacer para ganar más? ¿Soy feliz en el trabajo? ¿Hago suficiente ejercicio? ¿Cómo puedo ayudar a los demás?

¿Serán millonarios? (iStock)

Madrugar y hacer deporte

Casi el 50% de los multimillonarios que este experto estudió se despertaron tres horas antes de que comenzara su jornada laboral. Es una estrategia para lidiar con las inevitables interrupciones diarias, como reuniones que duran demasiado tiempo, el tráfico, o los hijos.

“Estas interrupciones tienen un efecto psicológico en nosotros, que pueden pasar a nuestro subconsciente y finalmente formar la creencia de que no tenemos ningún control sobre nuestra vida. Levantarse a las cinco de la mañana para hacer frente a las tres principales cosas que quieres lograr en tu día a día permite recuperar el control y te da confianza para dirigir tu vida”, explica Corley.

“El 66% de los ricos hacen ejercicio aeróbico durante más de media hora cada día”, asegura. Este incluye hacer cualquier tipo de actividad física cardiovascular como correr, elíptica, anda o hacer bicicleta. Este tipo de deportes no son solo buenos para el cuerpo, también lo son para el cerebro. Crecen las neuronas y la producción de glucosa, combustible para el ingenio. “Cuanto más se riegue y alimente, más crece y la persona se hace más inteligente“, comenta.

Ingresos y objetivos

Las personas con dinero no dependen de una única forma de ingresos. “Ellos desarrollan varias fuentes de dinero, en concreto tres, es el número mágico que aparece en el estudio. El 65% tenía esta afluencia de ingresos que ellos crearon antes de tener su primer millón de dólares”, asegura Corley. Ejemplos de estos flujos adicionales son los alquileres de bienes, las inversiones en el mercado de valores y la copropiedad de un negocio paralelo.

“Queremos mezclarnos y aclimatarnos a la sociedad, ser parte de la manada y haremos cualquier cosa por no destacar entre la multitud”, escribe Corley. Pero la falta de separación es porque la mayoría de las personas nunca llegan a conseguir el éxito, así que estas personas que sí llegan a él crean su propio rebaño y luego empujan a otros hacia él. “Si quieres separarte de ella, crea la tuya propia y haz que otros se unan a ella“, explica.

El 94% de los millonarios que lo lograron por sus propios medios ahorraron el 20% o más de su sueldo neto

La gente rica está obsesionada con perseguir sueños y metas. “La búsqueda de ellos crea mayor felicidad a largo plazo y da como resultado mayor acumulación de riqueza”, escribe. Mientras muchos cometen el error de perseguir el sueño de otra persona (como los ricos de sus padres), definen sus propias metas y las persiguen implacable y apasionadamente. “La pasión hace que el trabajo sea divertido. Te da energía y la persistencia y el enfoque necesarios para superar los fracasos, los errores y el rechazo“, asegura

Positividad y educación

“A largo plazo solo se puede alcanzar cuando se tiene una mentalidad positiva. En mi investigación, esto fue un sello distintivo de todos los millonarios que se hicieron a sí mismos”, dice Corley. El problema está en que las personas no se dan cuenta completamente de sus pensamientos, sean negativos o positivos. “Si dejas de escuchar tus pensamientos para ser conscientes de ellos, encontrarás que la mayoría son negativos. La conciencia es la clave“, asegura.

Si quieres tener éxito debes dominar ciertas reglas de etiqueta”, explica Corley. Estos incluyen el envío de notas de agradecimiento, reconocimiento de eventos importantes de la vida como bodas o cumpleaños, comer educadamente y saber estar en la mesa y vestirse adecuadamente para los diferentes eventos sociales”, asegura.

¿Será posible? (iStock)

Decididos y calculadores

Hay miedo a pedir lo que quieres cuando lo quieres. “Es el miedo al rechazo y a la obligación lo que nos impide tener lo que deseamos. Tienes que superar los temores y seguir preguntando hasta que alguien diga que sí, que lo conseguirás. La gente exitosa supera estos miedos y crea un hábito de pedir ayuda cuando lo necesita“, asegura Corley.

Además, descubrió que los millonarios que se hacen a sí mismos no son valientes, aunque superan sus miedos al fracaso y toman riesgos calculados. Entienden que arriesgarse tiene un coste. De hecho, el 27% de los participantes del estudio fracasaron y tuvieron que comenzar de nuevo. “Un punto importante es volver a comenzar. Levantarse. Si hay fallos y errores, se aprende de ellos y uno se encamina de nuevo hacia el éxito“, concluye.


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