Tarija - POA 2018: La batalla política no acaba



La batalla más inminente es la de la canasta alimentaria para el adulto mayor, que por orden judicial seguirán repartiendo los subgobernadores, pero que la Gobernación ha propuesto convertirla en bono y repartir el recurso neto como forma de inyectar circulante directamente en el mercado y no a través de la pesada fórmula de la entrega en especie que conlleva licitaciones y otros pasos intermedios que erogan recursos, y que además no garantiza que el dinero se quede en Tarija, puesto que muchos productos son comprados en otros departamentos.










Armella promulga el POA 2018, pero la batalla política no acaba
Sin perder tiempo y anticipándose a la marcha convocada por el Comité Cívico para meter presión, la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental, Sara Armella, convocó sesión, desestimó las observaciones remitidas por la Gobernación, promulgó la Ley Financial y la remitió al órgano ejecutivo para que cumpla con el trámite de enviarlo al Ministerio de Economía para su consolidación en el presupuesto nacional 2018. De esa forma ha quedado ahuyentado el fantasma de una Tarija sin presupuesto para 2018, lo que no significa que se hayan cerrado todas las batallas sobre el documento ni curadas las muchas heridas que ha abierto la tramitación.

La batalla más inminente es la de la canasta alimentaria para el adulto mayor, que por orden judicial seguirán repartiendo los subgobernadores, pero que la Gobernación ha propuesto convertirla en bono y repartir el recurso neto como forma de inyectar circulante directamente en el mercado y no a través de la pesada fórmula de la entrega en especie que conlleva licitaciones y otros pasos intermedios que erogan recursos, y que además no garantiza que el dinero se quede en Tarija, puesto que muchos productos son comprados en otros departamentos.

No será la única, la Ley Financial promulgada por Armella también contempla artículos como la exigencia a Setar y Emtagas de que asistan a la Asamblea a explicar sus proyectos de inversión o las exigencias para incorporar detalle del presupuesto para personas con discapacidad y proyectos concurrentes.

Armella explicó que se declararon infundadas “todas las observaciones”, si bien alguna tenía únicamente detalle de forma; como por ejemplo aquella que precisa el artículo 9, en el que la Asamblea redactó que todos los proyectos que se ejecuten en el Gran Chaco deben ser financiados con los recursos de la Autonomía Regional y el Gobernador responde que en el presupuesto de Tarija están inscritos los recursos de IDH del Chaco por instrucción del Ministerio de Economía.

Heridas políticas

El POA tarijeño de 2018 ha abierto una herida paralela en el Chaco, que había celebrado la elaboración de su primer presupuesto autónomo regional y que sin embargo el ejecutivo José Quecaña no había alertado hasta mucho después de su promulgación que faltaban los recursos del Impuesto Directo de Hidrocarburos. 

Tal fue el cálculo que incluso el alcalde Ramiro Vallejos y otras autoridades han convocado una marcha para este viernes contra el centralismo de la Gobernación de Tarija, obviando que quien ha mandado los techos es el Ministerio de Economía y por tanto, quien ha asignado los recursos del IDH chaqueños a que sean administrados desde la Gobernación central, decisión que por otro lado permitirá concluir algunos proyectos obviando la burocracia del traspaso. La presidenta del Comité Cívico de Yacuiba, Nelly Zurita no tardó en cargar contra Quecaña por “haber permitido que sus amigos del Ministerio centralicen recursos en Tarija”.

El POA ha abierto heridas entre los subgobernadores, entre los que entienden que deben empezar a abandonar proyectos y programas por su futura extinción y los que no. La Gobernación argumenta racionalidad del gasto. También manda el Estatuto.

Más profundas son las heridas abiertas en la ya extinta bancada de Unidad Departamental Autonomista. Una parte de la bancada ha asumido el rol de vocero de la Asamblea para defender los cambios realizados casi con consenso total frente a la propuesta del Gobernador. La cuestión es que el consenso implica poner de acuerdo a los 16 asambleístas del MAS, que son la mayoría. 

El documento defendido por Mauricio Lea Plaza introduce modificaciones, sí, pero muy poco relevantes frente a los 1.200 millones de bolivianos del global. En concreto, 5 millones de bolivianos destinados a la partida de Fortalecimiento Institucional, que ya no existe, y 1,6 destinados a la formación en Hidrocarburos fueron eliminados y apenas un millón fue introducido: recursos para luchar contra el cáncer, para luchar contra el sida y para realizar ferias. Demasiado poco para el tamaño de la bronca que se ha armado.

La misma virulencia se empleó en la marcha organizada por el Comité Cívico y respaldado por muchos funcionarios que “pidieron permiso”, como siempre, para protestar por el presupuesto de la Asamblea. Hasta muñeco de Lea Plaza vestido de masista sacaron en escena. Marcha finalmente que expuso demasiado y quedó a destiempo por la reacción de Armella, que esta vez sí, puso fin a un problema que ya se había alargado demasiado. A partir de ahora, cada uno deberá ser consecuente con lo defendido.

Ahora viene el trámite legislativo y ministerial

A partir del momento del envío del Presupuesto aprobado al Ministerio de Economía comienza otro proceso para consolidarlo y aprobarlo en la Asamblea Legislativa Plurinacional. En el último ente, con mayoría cualificada del Movimiento Al Socialismo, no se esperan modificaciones, sin embargo, si podría ser retocado por los Ministerios de Economía y Planificación, como lo fue en 2017.

En el POA 2018 se han abierto diferentes programas que no cuentan con los recursos suficientes para su ejecución, puesto que se esperan transferencias desde el nivel central para su ejecución, como en el caso de la planta de tratamiento o la vía Acheral. El año pasado fueron eliminados.

Fuente: Clarín
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