Hallan evidencias sobre origen relacionadas a la raza

EFE
Nuevas evidencias que apuntan a un origen de Homo sapiens hace unos 300.000 años en África hunden más profundamente las raíces de la humanidad en ese continente y arrojan luz sobre la naturaleza de las diferencias humanas, asestando un golpe definitivo al concepto de raza.

Los descubrimientos arrojan que no existen razas como son entendidas actualmente, sino una sola especie interconectada con un origen común africano y cuyas diferencias son superficiales, explica el antropólogo físico Manuel Soberanes.

“Puede existir más distancia genética, por ejemplo, entre una persona de Sudán y una de Namibia, a quienes el pensamiento raciológico ubicaría como miembros de una misma ‘raza negra’, que entre un español y un japonés, supuestos integrantes de ‘razas’ distintas”, apunta.

Soberanes, quien participa en el XIX Coloquio Internacional de Antropología Física Juan Comas, en la ciudad mexicana de Morelia, dice que esta falta de correspondencia entre los grupos habitualmente identificados como razas y sus propios rasgos genéticos “debiera por sí misma descartar definitivamente el concepto racial”.

Por otro lado, cita hallazgos fósiles reportados en junio pasado en la revista Nature por un equipo científico encabezado por el paleontólogo francés Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania.

Los científicos determinaron, mediante avanzados análisis radiométricos, que los fósiles humanos hallados en Jebel Irhoud, Marruecos, daban una antigüedad de unos 315.000 años.

Estos fósiles fueron comparados con los de los humanos modernos (Homo sapiens) y arcaicos, así como con neandertales, especie humana que coexistió con la nuestra hasta hace unos 30.000 años, explica el también periodista.

Hublin y su equipo concluyeron que los fósiles representan una fase temprana en la evolución de nuestra especie, y son los restos de Homo sapiens más antiguos encontrados hasta ahora.

“Los descubrimientos de Jebel Irhoud hunden más profundamente las raíces de la humanidad en África”, apunta Soberanes, quien agrega que estos fósiles africanos se integran a una línea ininterrumpida desde las formas humanas más primitivas hasta la moderna, continuidad “que no está presente en ninguna otra parte del mundo”.

En vista de que la mayoría de estudios sugieren que la primera dispersión humana fuera de África ocurrió entre 50.000 y 60.000 años atrás, los nuevos hallazgos indican que “nuestra especie ha pasado la mayor parte de su existencia en su continente natal, quizá tanto como seis veces más que fuera de él”, comenta Soberanes.

Esto “es congruente con estudios moleculares según los cuales la mayor parte de la variabilidad genética humana se encuentra en África”, ya que es allí donde “los humanos han tenido más tiempo para diversificarse”.

Los descubrimientos arrojan que no existen razas como son entendidas actualmente, sino una sola especie interconectada con un origen común africano.
"Puede existir más distancia genética, por ejemplo, entre una persona de Sudán y una de Namibia, a quienes el pensamiento raciológico ubicaría como miembros de una misma ‘raza negra’, que entre un español y un japonés, supuestos integrantes de ‘razas’ distintas". Manuel Soberanes. Antropólogo Físico

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