Los cinco puntos más oscuros acerca del magnicidio de John F. Kennedy

Más de 50 años después del asesinato del trigésimo quinto presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, continúa rodeado por la sombra del misterio y la duda desde que el 22 de noviembre de 1963 acabaran con su vida por impactos de bala.

Ahora, el actual presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado que desclasificará los archivos de este icono político norteamericano miembro de una ínclita saga familiar también marcada por la tragedia (el hermano del presidente, Robert Kennedy, fue tiroteado por el palestino Sirhan Bishara Sirhan).

Quienes cuestionan la versión oficial sobre el asesinato de Kennedy esperan impacientes la decisión de Trump, con la esperanza de que los nuevos documentos puedan arrojar luz sobre el mayor misterio de la historia reciente de Estados Unidos.

- La principal duda sobre el magnicidio deriva evidentemente de la autoría del asesinato. Y de la autoría intelectual. Y es que el entonces joven Lee Harvey Oswald, señalado como el autor, dijo nada más ser detenido: «¡Yo no he matado al presidente Kennedy! ¡Yo no he matado a nadie! No sé nada acerca de eso», gritaba sin parar cuando fue detenido.

Porque que a Kennedy lo matara un solitario e inestable simpatizante del comunismo, en un impulso, nunca resultó ser suficiente respuesta para una sociedad que quedó conmocionada y marcada para varias generaciones.

Y es que la muerte del presidente, de entonces 46 años, dio pábulo a decenas de teorías sobre los motivos que habían llevado a Oswald a disparar al demócrata a sangre fría. Así, se llegó a apuntar a un complot a gran escala que involucraría a la CIA, la KGB, el FBI y hasta el entonces vicepresidente de EE.UU., Lyndon B. Johnson (que luego desarrollaremos).

- Sigamos con otro punto oscuro. Y es que Lee Harvey Oswald, a su vez, fue abatido a disparos dos días después, con la televisión en directo, por Jack Ruby, otro personaje oscuro que murió cuatro años más tarde en circunstancias extrañas. Se dice que Ruby acabó con Oswald para que no se supiera quien era el autor intelectual del magnicidio. El misterio de la muerte de Kennedy ha sobrevivido a su tiempo, así que se ha pensado muchas veces que las respuestas se las llevaron para siempre Oswald y Ruby.

- La mafia estaba involucrada. Se ha comentado en la rumorología que Kennedy llegó a ser presidente gracias a su ayuda. Incluso el popular cineasta Oliver Stone los vinculó en su película «JFK», en la que aseguró que el asesinato fue obra de la CIA y los servicios secretos militares, que utilizaron en la conspiración a la mafia y a Lee Harvey Oswald como chivo expiatorio. Quizá los papeles desclasificados ayuden a esclarecer la participación de la mafia .

- La versión oficial aceptada es la elaborada por la Comisión Warren: este órgano examinó 3.154 pruebas y estudió las declaraciones de 552 testigos seleccionados entre 26.550 entrevistados por el FBI, dejando claro que Oswald había actuado solo. Sin embargo, en 1979, el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos estimó que podría existir una conspiración en torno a su asesinato.

- También se especuló que en el crimen estaba involucrado incluso el vicepresidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, que tenía en marca cuatro investigaciones criminales: prevaricación, lavado de dinero... y que fueron cerradas precisamente cuando alcanzó la presidencia.

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