Bolivia espera que EEUU reasuma responsabilidad en lucha contra narcotráfico

El Gobierno de Bolivia espera que la designación de un nuevo Encargado de Negocios en la embajada de Estados Unidos, que asumirá en diciembre, sirva para reanudar una "responsabilidad compartida" en la lucha contra el narcotráfico.

"Ojalá que se normalicen las relaciones bilaterales entre los dos países, ojalá que ellos retornen a trabajar en el marco de la responsabilidad compartida, a trabajar de manera conjunta", dijo hoy el ministro de Gobierno, Carlos Romero, en rueda de prensa.

Agregó que las críticas al Encargado de Negocios saliente, Peter Brennan, fueron por supuestas "acciones de intromisión" y expresó su deseo de que la llegada del nuevo funcionario, Bruce Williamson, "dé oxígeno" a la relación bilateral para un trabajo conjunto.

La semana pasada se conoció que Williamson relevará en el cargo a Brennan en diciembre, pocas horas después de que el presidente del país, Evo Morales, acusara a este último de supuestamente estar en actos de conspiración para hacer denuncias contra el Gobierno.

Según Morales, es la embajada de Estados Unidos la que facilita información a la oposición para hacer denuncias de supuesta corrupción y narcotráfico contra el Ejecutivo.

Consultado sobre el conocimiento que el nuevo representante de Estados Unidos tendría en temas de narcotráfico, Romero reiteró que esta abierto a coordinar en esa labor pero que dependería de la "voluntad política" para luego establecer una agenda de trabajo.

El ministro habló de la importancia de debatir con Williamson por las constantes "descertificaciones" que Washington aplica sobre Bolivia considerando insuficiente su esfuerzo antidroga.

Colombia y Perú contribuyen con el 65 por ciento y 25 por ciento de la producción de hojas de coca en la región, respectivamente, mientras que Bolivia produce únicamente el 10 por ciento, "pero resulta que los dos primeros están certificados y Bolivia está descertificada", apuntó Romero.

Los tres países son los principales productores de hojas de coca del mundo y de su derivado ilegal, la cocaína.

Bolivia y Estados Unidos carecen de una relación entre embajadores desde el año 2008, cuando el Gobierno de Morales expulsó al entonces embajador Phipip Golberg, tras acusarlo de conspiración.

Ese mismo año corrió la misma suerte la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), a partir de lo cual Bolivia se ha encargado de combatir las drogas con recursos propios en la llamada "nacionalización de la lucha contra el narcotráfico".

Bolivia y Estados Unidos no han restituido a sus embajadores pese a que firmaron a fines de 2011 un acuerdo para normalizar las relaciones bilaterales.

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