El estrés, tan nocivo como la comida chatarra para la salud digestiva

Es sabido que la vida actual conlleva niveles de estrés mucho mayores de los que el ser humano puede tolerar sin riesgos para su salud. Así es que las consecuencias no son sólo psíquicas, sino también físicas para quienes se exponen a más tensión de la "saludablemente" tolerable.

"La manera en que experimentamos las situaciones que vivimos determina la forma en que reaccionamos. Pero para cada uno de nosotros, los factores que nos estresan (los que nos hacen sonar nuestra alarma) son diferentes", explicó a Infobae la psicóloga y escritora Celia Antonini.

Lo que ahora se supo es que la tensión provocada por el agobio constante a la que se llama estrés perjudica la salud digestiva, del mismo modo que lo hace la comida chatarra.

Un trabajo realizado por científicos de la Universidad Brigham Young (Estados Unidos) y la Universidad Jiao Tong de Shangái (China) demostró que la microbiota intestinal –el conjunto de bacterias que viven en el intestino y son clave para el organismo– de los ratones sometidos a un estrés continuo cambió hasta parecerse a la de los roedores sometidos a una dieta rica en grasas.

Laura Bridgewater es microbióloga de la Brigham Young y una de las autoras de esta investigación publicada en Nature. "El estrés puede resultar dañino de muchas maneras, pero la novedad de nuestro trabajo consiste en que liga este problema con cambios específicos de la microbiota intestinal de las hembras", sintetizó en declaraciones posteriores a la publicación.

Esta investigadora y sus colegas de China usaron para su experimento un amplio grupo de ratones de ambos sexos de ocho semanas de edad, a los que expusieron a la mitad de los machos y la mitad de las hembras a una dieta grasienta. 16 semanas después, todos los ejemplares fueron sometidos a situaciones levemente estresantes durante 18 días seguidos.

Científicos hallaron que el estrés es tan dañino para la salud digestiva como la comida chatarra (Shutterstock)

Antes y después de las pruebas de estrés, los científicos analizaron las heces de los ratones para averiguar cómo afectaba el nerviosismo a su microbiota intestinal. También midieron la ansiedad de los animales a través del estudio de sus movimientos.

Así, los investigadores constataron llamativas diferencias en los resultados en función del sexo de los roedores. Los machos sometidos a una alimentación alta en grasas se mostraban más ansiosos que las hembras que seguían esa misma dieta insana, y respondían al estrés mostrando cambios en su actividad.
También descubrieron alteraciones en la microbiota intestinal relacionadas con el estrés, pero estas sólo afectaban a las hembras. Los microorganismos del sistema digestivo de las ratonas estresadas se parecían a los de los animales que comían alimentos muy grasos.

En cualquier caso, Bridgewater recalcó que "las mujeres tienden a sufrir más depresiones y ansiedad que los hombres". "Nuestro estudio sugiere que podría existir una explicación a este fenómeno en las diferentes respuestas al estrés de la microbiota intestinal de machos y hembras", remarcó.

El hallazgo se suma a recientes estudios, que aseguran que la abundante flora bacteriana que habita el sistema digestivo puede alterar el estado de ánimo y comportamiento. El intestino funcionaría como un segundo cerebro y cambiar sus microorganismos podría guardar una relación directa con los niveles de estrés.

Fuente: Infobae
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