El Presupuesto 2018 prevé un crecimiento del PIB mayor al 4,5%

Tras conocerse esta semana el dato a junio sobre el crecimiento anualizado del Producto Interno Bruto (PIB), y que anuló el pago del segundo aguinaldo debido a que no se alcanzó la meta del 4,5%, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén, habló con La Razón sobre el comportamiento de la economía hasta fin de año y de las perspectivas para 2018.
— Ministro, ¿cuáles son las perspectivas de crecimiento de la economía para el segundo semestre de esta gestión?
— (...) El problema que hemos tenido el primer semestre ha sido básicamente por la menor demanda de gas natural por parte de Brasil, aunque ya se ha ido normalizando (...). Desde ese punto de vista, vemos con optimismo el segundo semestre. Estamos acelerando la inversión pública, que nos va a permitir tener también un buen crecimiento en el sector de la construcción por lo que estamos previendo que vamos a tener un crecimiento por encima del 4%.
— ¿La tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) no era del 4,7% para este año?
— Bueno, en realidad al comienzo del año habíamos proyectado en el Programa Fiscal Financiero, firmado con el Banco Central de Bolivia, un crecimiento del 4,7%. Como hemos tenido problemas en el primer semestre, en nuestra proyección vamos a tener un crecimiento por encima del 4%, pero no creo que lleguemos al 4,7%.
— Tal vez un 4,2%...
— Yo espero un 4,2 o 4,3%, similar al registrado el año pasado.
— Qué opinión le merece las declaraciones vertidas por algunos empresarios en sentido de que el sector privado habría impulsado la demanda interna. ¿Es correcta esta afirmación?
— Es importante aclarar este tema. Esto salió en respuesta a la Ministra de Planificación que les demandó mayor inversión al sector privado. Y los números son bien claros. El año pasado, nosotros hemos tenido más o menos $us 6.200 millones de inversión pública y ellos han debido estar por los 1.600 millones. Entonces es claro que lo que está dinamizando la demanda interna es la inversión pública, no la inversión privada. Segundo tema es que obviamente gran parte de las actividades que están haciendo crecer el PIB son privadas, pero eso también está alentada por la inversión pública. Nosotros somos los que ponemos la plata y ellos son los que prestan los servicios (...) No es correcto lo que dicen los empresarios privados (...).
— ¿Cómo harán para acelerar la inversión pública y alcanzar los niveles registrados en gestiones anteriores?
— Bueno, en realidad si comparamos este año con el anterior nosotros hemos tenido algunos problemas durante el primer semestre en tema de inversión, particularmente en YPFB. Ustedes saben que la inversión en taladros que se tenía que hacer este año no se hizo por algunos problemas en las licitaciones, también había la Planta de Propileno y Polipropileno que no se ha ejecutado y una planta hidroeléctrica que tampoco se ha hecho. Esos tres proyectos que se han suspendido este año ha ocasionado que la inversión pública no sea de la magnitud del año pasado. Pero si miramos en porcentajes de ejecución estamos 1,8 puntos porcentuales menos de lo que se ha hecho el año pasado con estos tres proyectos de gran envergadura. Entonces, la reunión de la anterior semana ha sido justamente para ver qué mecanismos podríamos hacer para que la inversión pública se dinamice un poco más. Ahí se ha podido identificar algunos temas en los que podamos ayudar y así llegar a un 78% de ejecución de la inversión pública.
— ¿Qué incidencia tiene en el PIB la postergación de estos tres megaproyectos?
— Toda la inversión pública tiene incidencia en el PIB, entonces eso también ha afectado para este crecimiento del 3,94% a 12 meses (de julio de 2016 a junio de 2017). Pero básicamente en el tema de inversión incide en el PIB.
— ¿Si no hubiera sido por la caída de la demanda externa, se habría llegado al 4,5%?
— Sí, sí, yo tengo aquí un datito. El crecimiento de la demanda interna ha estado al 5,3%, y lo que nos jala hacia abajo es 1,36% negativo, que es básicamente el tema de minería e hidrocarburos. Entonces este 5,3% es superior al 4,3% que hemos tenido el año pasado. Si nosotros comparamos el año pasado con este año, tenemos una mayor dinámica en el mercado interno. ¿Y dónde está la diferencia? El año pasado hemos terminado con 0,2% positivo en lo externo y aquí es 1,36% negativo que nos está afectando, digamos, en el crecimiento.
— ¿Vale decir que si no hubiese sido por ese dato había un segundo aguinaldo?
— Podíamos haber llegado al segundo aguinaldo.
— Ahora ministro, ¿cuáles son las perspectivas para el próximo año? Tengo entendido que ya estamos por la fecha en que se tiene que presentar a la Asamblea el proyecto de la ley financial. ¿Ya se lo ha presentado?
— Ya se ha mandado el Presupuesto. Teníamos plazo hasta el 1 de noviembre, se ha mandado. Las perspectivas son interesantes. Prevemos un crecimiento que esté por encima del 4,5% el próximo año. Una cosa que es bien importante es que el Presupuesto lo hemos elaborado con un precio de barril de petróleo de 45,5 dólares y ahorita, según los organismos internacionales, el precio está en 55 dólares y ése va a ser el precio que se va a estabilizar en 55. Entonces, si se da, nosotros vamos a tener mayor posibilidad de mejores ingresos el siguiente año. (NdR: El Gobierno proyecta los ingresos que percibirá el país cada año por la exportación de hidrocarburos sobre la base de un precio internacional del barril de petróleo).
— ¿Estamos hablando de un 4,5% de crecimiento en 2018?
— Sí, incluso estamos previendo que sea un poquito mayor al 4,5%. Lo que pasa es que estamos afinando el tema. El presupuesto es el tema de gastos y demás, lo que nosotros estamos afinando es para firmar el Programa Fiscal Financiero con el Banco Central y ahí estaremos afinando para ver qué variables podemos influenciar para que el crecimiento esté por encima del 4,5%, pero creemos que lo mínimo será el 4,5%.
— ¿En qué rango entonces?
— Bueno, ojalá que terminemos arriba de eso (4,5%).
— ¿Al menos un 4,5%?
— Ésas son nuestras proyecciones.
— En cuanto al tipo de cambio y otras variables macroeconómicas, ¿cuáles son las proyecciones para el próximo año?
— En cuanto al tipo de cambio es bien importante tener claro el entorno. En realidad, si nosotros vemos hacia atrás el movimiento del tipo de cambio, todos nuestros países vecinos han ido arriba, han bajado, han subido, han bajado y han llegado al mismo lugar que hemos llegado nosotros. Si bien no vamos a entrar a ese juego de bajar y subir, vamos a mantener estable el tipo de cambio. No prevemos que el siguiente año haya mucho ruido, por lo tanto, no vemos todavía la necesidad de mover el tipo de cambio. (NdR: El 2 de noviembre de 2011, el Banco Central de Bolivia (BCB) realizó la última apreciación del boliviano con relación al dólar de Estados Unidos, al bajar la cotización de Bs 6,97 a Bs 6,96 para la venta y de Bs 6,87 a Bs 6,86 para la compra. El jueves se cumplieron seis años desde que se tomó esa decisión).
— En la perspectiva de que no se mueva el tipo de cambio en 2018, ya serían siete años en la aplicación de esta política.
— Sí, sí, pero lo que hay que mirar es todo lo que ha pasado estos últimos siete años. Antes, el tipo de cambio se lo consideraba como un factor de competitividad. Vos agarrabas y decías si subo, si deprecio el tipo de cambio voy a tener productos más baratos, por lo tanto me van a comprar más; eso han hecho los otros países. ¿Y qué les ha pasado? Nadie les ha comprado más. ¿Por qué? Porque había nomás un tema de demanda, un problema de demanda en el mundo que no estaba ligado a los precios, sino era que todos estaban en crisis. Y no era que si te vendo más barato te voy a comprar más, sino que no tenías para comprar. Entonces en esa lógica es que nosotros nos hemos ido moviendo, para evitar ruidos innecesarios. Si vos te fijas nuestros vecinos, Chile, Argentina, Brasil, han ido oscilando, y al final hemos llegado al mismo lugar sin generar el ruido que ellos han generado.
— Además de tener estabilidad en el tipo de cambio, esta política también ha favorecido a la bolivianización de la economía.
— No nos olvidemos que nosotros hemos ido apreciando nuestra moneda (hasta 2011), entonces ahí más bien hemos logrado que la gente bolivianice más. También la bolivianización es muy importante porque nos ha permitido tener soberanía en nuestras políticas económicas, principalmente las monetarias. Antes de 2005, el Banco Central no tenía posibilidad de hacer política monetaria. ¿Por qué? Porque todo era dolarizado, entonces, todo estaba en función de lo que hacían los Estados Unidos en función al dólar o nuestros vecinos en función a su tipo de cambio. En cambio, nosotros hoy día tenemos la posibilidad de hacer realmente política económica, de ponerle más plata a la economía, sacar menos plata e ir moviendo nuestras políticas en función a las necesidades que tenemos.
— En cuanto a la inversión pública, ¿se mantendrá la asignación de recursos en los mismos niveles proyectados para 2017 o habrá un aumento en esta partida presupuestaria?
— Estamos en eso, estamos priorizando proyectos para ver cuál va a ser nuestro nivel, yo creo que va a ser muy similar (al de este año).
— Similar al monto que se ha proyectado para este año
— A lo que se ha proyectado este año, sí. (NdR: El Presupuesto General del Estado 2017 establecía un monto de Bs 42.454 millones —$us 6.188 millones— para inversión pública, pero fue reprogramado para esta gestión llegando a Bs 47.558 millones —$us 6.932 millones—).
— En cuanto al déficit fiscal, ¿a cuánto llegará este año?
— Estamos planteando también un déficit similar al año pasado.
— ¿Cuál era la cifra, ministro?
— El año pasado era 6,6%, este año creo que vamos a llegar... al 7% o un 6,6%, pero ahí es bien importante tener claro lo que significa el déficit, porque muchos analistas dicen hay déficit del 7%. En realidad es bien diferente cuando uno analiza qué es el déficit. Para ir en términos muy sencillos, para que se entienda el déficit es cuando gastas más de lo que te ingresa, pero ahí también está lo que gastas en temas de inversión (...). El gran componente de nuestro déficit es principalmente inversión pública, vale decir, caminos, hospitales, hidroeléctricas, generadoras eléctricas (...). Hay algunos analistas que dicen déficit, déficit, bájalo. Aquí hay que tener bien claro —independientemente que estas plantas o estos caminos lo paguemos en los próximos 20 años— que para las cuentas nacionales es déficit, pero el gran componente de este déficit es inversión.
— ¿Se volverá a emitir bonos soberanos para financiar los proyectos de inversión pública?
— Es un tema que lo hemos considerado. Así como nos financiamos de los multilaterales, ésa es una posibilidad más. Lo interesante de los bonos es que no tenemos esa dependencia de las condiciones que nos ponen los organismos internacionales. Por decirte, para hacer un camino tienes que tener un tipo de licitación, son normas que hay que seguir para que los organismos internacionales te financien. El tema de los bonos es un poco más libre porque utilizamos las normas nacionales y podemos generar normas que nos permitan acelerar la aplicación de los recursos. No es un tema que lo descartamos, pero bueno vamos a ver cómo podemos financiarnos el próximo año.
— Ministro, ¿cuál es la proyección de la tasa de inflación para el próximo año?
— De acuerdo con los datos que tenemos, la inflación acumulada hasta septiembre es de 2,51%. Yo alguna vez pensaba que íbamos a llegar a 3,5, pero parece que me he quedado muy corto (...). Calculo que vamos a llegar a 3,20%, aproximadamente. Y para el próximo año estamos partiendo nuevamente con la meta de este año, que es el 4,5% de inflación.
— ¿Quisiera agregar algo más, ministro?
— Bueno, que la gente esté tranquila. Hay gente que se da a la tarea de querer meterle en la cabeza a la población que estamos en desaceleración, que estamos en crisis, que no sé qué y eso principalmente porque ellos apuestan a que al país le vaya mal (...). Si tomáramos esa lógica, en esa lógica de ellos, ojo, que no es una lógica nuestra, el primer trimestre nuestro crecimiento es 3,34% y ahora estamos al segundo trimestre 3,58, ha subido, entonces no estamos yendo hacia abajo, estamos yendo hacia arriba (...).
Perfil
Nombre: Mario Alberto Guillén Suárez
Profesión: Ingeniero Industrial
Cargo: Ministro de Economía y Finanzas Públicas
Experto en finanzas
Mario Guillén nació en Tarija. Estudió Ingeniería Industrial en la Escuela Militar de Ingeniería y tiene una Maestría en Administración de Empresas en la Universidad Católica Boliviana. También se tituló en Derecho en la Universidad Mayor de San Andrés. Fue catedrático de pre y posgrado en universidades públicas y privadas. Trabajó en la banca, en la Superintendencia de Pensiones, Valores y Seguros (1999-2009) y fue Viceministro de Pensiones y Servicios Financieros.

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