Japón avisa que se plantea derribar los misiles de Corea del Norte

El presidente de Estados Unidos Donald Trump y el primer ministro japonés Shinzo Abe han indicado este lunes que la nación asiática podría interceptar el próximo misil que lance Corea del Norte en dirección a ese país, en lo que supondría un significativo giro en la política que ha mantenido Tokio al respecto hasta este instante.

Tras mantener una reunión de trabajo, Trump ha explicado que Japón comprará "una cantidad masiva de equipo militar" a su país que le permitirá "derribarlos del cielo", una hipótesis que Abe refrendó aunque con un matiz: "si es necesario, por supuesto que podemos hacerlo".

La mayoría de los expertos han alertado que los sistemas actuales que posee Japón, instalados en navíos del tipo Aegis y baterías Patriot, tan sólo le permitirían destruir uno de esos misiles si realmente fuera lanzado en dirección al territorio japonés y no siguiendo las parábolas que suelen realizar al tratarse de meros ensayos.

Los dos dirigentes dejaron constancia de su concordancia política respecto a la crisis de la Península de Corea y el propio Abe dijo que Tokio apoya la postura de "máxima presión" y la de mantener "todas las opciones sobre la mesa" -incluida una posible intervención militar- que secunda Washington.

"La hora de la paciencia estratégica se ha acabado", lanzó Trump en referencia a la postura que mantenía su antecesor, Barack Obama.

"Hemos intentado el diálogo con Corea del Norte durante décadas y Pyongyang siempre lo ha roto. No tiene sentido dialogar con ellos", le secundó Abe.

Aunque Trump consiguió superar sin ningún error de protocolo garrafal -algo habitual en sus desplazamientos al extranjero- su encuentro con los emperadores Akihito y Michiko en su residencia de Tokio, su peculiar estilo le volvió a traicionar cuando decidió que en vez de seguir el comportamiento pausado de los japoneses para alimentar a sus famosas carpas les lanzaría el paquete de una sola vez provocando casi con toda seguridad un mayúsculo sobresalto para los cuidadores de esos cotizados peces del Palacio de Akasaka.

El dirigente norteamericano también arremetió contra las relaciones comerciales entre EEUU y Japón, que dijo "no son libres y no son recíprocas, pero lo serán".

"Hemos comenzado el proceso y conseguiremos un pacto comercial que sea justo para ambos países", añadió Trump. Japón mantiene un superávit de casi 70.000 millones de dólares en su intercambio comercial con EEUU.

Trump también se reunió con familiares de japoneses que según Tokio fueron secuestrados por Corea del Norte entre 1977 y 1983, y se comprometió a trabajar "estrechamente" con el Ejecutivo japonés "para traerlos de vuelta".

Las autoridades locales sostienen que Pyongyang fue responsable de la desaparición de al menos 17 japoneses -otras fuentes estiman que fueron muchos más- raptados para ser utilizados en su programa de formación de espías.

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