El 74% del déficit fiscal 2018 se financiará con fondos externos

El 74% de los 22.503 millones de bolivianos (3.233 millones de dólares) que prevé el Gobierno como déficit fiscal (8,3% del PIB) para 2018, será cubierto con dinero proveniente de  recursos  externos.


El Presupuesto General del Estado (PGE), en el acápite de   Flujo Financiero Consolidado del Sector Público,  muestra que 16.626 millones de bolivianos de la brecha fiscal serán financiados con fondos  externos, y apenas 5.877 millones de bolivianos (26%) provendrán de recursos  internos (observar  gráfica).

Los ingresos totales calculados para la próxima gestión alcanzan los 145.252 millones de bolivianos.

De ese monto, los ingresos de capital llegarán a 5.136 millones de bolivianos, en tanto que los ingresos corrientes  estarán en 140.115 millones de la moneda nacional (ver gráfica).

En lo que respecta a los gastos totales de 2018, el Ministerio del área fijó un estimado de 167.755 millones de bolivianos.

Los gastos de capital ascenderán a 46.657 millones de bolivianos, mientras que los gastos corrientes alcanzarán los 121.098 millones de la moneda local.

El 8,3% de déficit fiscal previsto para 2018 se aproxima al registro más alto en esta materia correspondiente a 2002, cuando la brecha fiscal llegó al 8,8%.

El Gobierno justificó el incremento de la brecha fiscal a una mayor  inversión y no así a un crecimiento de los gastos.

Sin embargo, para los analistas este aumento del déficit fiscal es elevado y debe ser administrado con cuidado.

“El problema de este porcentaje de déficit fiscal es que se va a gastar ese dinero no en aumentar la base productiva del país, sino en mostrar que se están creando empleos, aunque no sean productivos”, señaló el economista Alberto Bonadona.

Para explicar este incremento, el experto  señaló que mucho tiene  que ver la cercanía de las elecciones generales de 2019.

“Van a querer darle una parte cosmética a la economía, para impulsar la campaña electoral de Evo Morales, pero no para impulsar el aparato productivo de manera seria”, manifestó.

El problema que el analista económico Armando Álvarez advierte con el incremento del déficit  es que éste debería ser financiado con deuda interna, pero  dadas las circunstancias, es improbable que eso suceda a mediano plazo.

Para Bonadona, el hecho de usar la deuda externa para financiar el déficit deja en evidencia las debilidades de la economía.

“Parecería que la única manera de financiar el déficit fiscal es prestándose plata, pero ahí el remedio puede ser peor que la enfermedad, porque habría que financiarlo con deuda interna, que sale del Estado, por medio del Banco Central, con la emisión de bonos, o del propio Gobierno central, emitiendo algún tipo de deuda”, señaló.

El PIB nominal  estimado es de 270.406 millones de bolivianos (38.851 millones de dólares). 

Al 30 de noviembre, la deuda externa pública de mediano y largo plazo alcanzó los  9.108,3 millones de dólares, que representa  un 24,8% del Producto Interno Bruto (PIB), muy por debajo del límite internacional de 50% definido por la CAN.

Los desembolsos alcanzaron los  2.042 millones de dólares. Por sector económico y proyecto de destino destaca la emisión de Bonos Soberanos que se destinarán  a proyectos de inversión en  salud, fortalecimiento de la gestión del medio ambiente, construcción de carreteras, entre otros señala el Banco Central de Bolivia (BCB).

Inversión  y pago 

Ejes “El déficit fiscal tiene que ir destinado a la inversión productiva en la agroindustria y el turismo, para que cuando caigan los precios de las materias primas sigamos produciendo y vendiendo con valor agregado”, afirmó el analista económico Alberto Bonadona.
Capacidad “Los cinco años consecutivos de déficit fiscal demuestran que el país no tiene capacidad de pago”, dijo el economista Armando Álvarez.
Situación La baja de precios de los hidrocarburos y la desaceleración de la economía de los socios comerciales dieron lugar a déficit fiscales controlados desde 2014.

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