El país perdió $us 66,5 millones por el contrabando de licores

Fernando García / La Paz
El contrabando de bebidas alcohólicas  en 2016 provocó una pérdida  fiscal de 66,51 millones de dólares, mientras que el volumen de licores internados ilegalmente creció en 9% desde 2013 hasta 2016.  

El dato se desprende del Análisis del mercado ilegal de bebidas alcohólicas en Bolivia, que elaboró la consultora Euromonitor International para la Cervecería Boliviana Nacional (CBN).

“El contrabando es la categoría más importante de mercado ilegal en Bolivia. Los productos internados ilegalmente provienen principalmente de Brasil y Argentina”, dijo Paulina Gross, consultora de Euromonitor.

La cerveza, el fernet y otros destilados, además del vino, son los tipos de bebidas alcohólicas internadas con mayor frecuencia al mercado nacional, sin que hayan cumplido con los requisitos que exige la legislación boliviana.

“El 73% del volumen total de contrabando de bebidas alcohólicas en el país corresponde a la cerveza.

Además, el fernet, que se puso muy de moda entre los jóvenes, junto a productos destilados como el vodka, el ron y el whisky, aparecen en el segundo lugar del contrabando”, detalló la consultora  Euromonitor.

En cuanto al vino, este producto es internado a partir de un sistema de distribución ilegal que se encuentra en las fronteras con Perú, Brasil y Argentina.

Más pérdidas

Pero no sólo el contrabando, es un perjuicio, si se toman en cuenta otras categorías de comercio ilegal, las pérdidas suman 102 millones de dólares, de acuerdo con Euromonitor.

La falsificación de marcas, el rellenado de botellas vacías de tragos y la comercialización de productos de marcas ilegales provocaron al Estado un daño  20,56 millones de dólares.

En el mismo período, la comercialización de licores fabricados artesanalmente y de forma ilegal ocasionaron una pérdida de ingresos al erario público de 13,75 millones de dólares.

Por último, la comercialización de sustitutos  causaron una pérdida de 34.000 dólares.

En 2016, el consumo de bebidas alcohólicas llegó a 4,5 millones de hectolitros a escala nacional. De esa cantidad, 12% (546.353 hl) correspondió a las bebidas de procedencia ilegal.

De ese volumen que se comercializa irregularmente el contrabando representa  60,37%; las falsificaciones 10,43%; los productos artesanales ilegales el 27,62%, y los sustitutos (alcohol medicinal con el que se elaboran tragos) el  0,87%. 

Al respecto, Ibo Blazicevic, gerente institucional de la CBN, aseguró que el contrabando no sólo causa daños a la economía, sino también a la salud.

“Estos productos no pagan impuestos y son un riesgo para la población, porque no se sabe cómo se los prepara”, remarcó.

La consultora

Trabajo Euromonitor International es uno de los principales proveedores independientes de investigación estratégica de mercado. Analiza miles de productos y servicios de forma cuantitativa y cualitativa.
Cobertura La consultora contratada por la Cervecería Boliviana Nacional (CBN) tiene oficinas en 12 ciudades del mundo, desde las cuales conformó una red de servicios en 100 países.
Cifras Euromonitor se apoya en el trabajo de 800 investigadores, locales y en campo, sobre trabajos orientados al mercado en profundidad, bienes de consumo y otras industrias. Asimismo, la cobertura de la consultora abarca 210 países, con obras que incluyen datos relacionados al consumo.

Se emplean tres métodos y seis rutas para internar bebidas

Las personas dedicadas al contrabando de bebidas alcohólicas apelan a  tres modalidades  para internar la mercadería ilegal al país: camiones, el  contrabando “hormiga” y el camuflaje de carga.

Además, usan los pasos fronterizos de Puerto Quijarro, Desaguadero, Yacuiba, Cobija, Guayaramerín y Bermejo para perpetrar el  delito.

La consultoría de Euromonitor International determinó que el contrabando organizado en camiones utiliza a mayoristas fuera del país, que tienen un contacto en Bolivia.

En los pasos fronterizos presentan documentación falsa o aprovechan los “puntos ciegos” (sin control aduanero) de rutas alternativas.

Una vez en el país, entregan la mercadería a un mayorista informal, que guarda los licores en bodegas clandestinas y luego hace la distribución a minoristas.

En cuanto al método “hormiga”, es un tipo de contrabando a baja escala, realizado por comerciantes locales y contrabandistas minoristas, que realizan un flujo permanente en la frontera.

El camuflaje de carga es realizado por mayoristas fuera de Bolivia, que hacen acuerdos de preventa con importadores que están dentro del país.

En los pasos fronterizos, los camioneros sólo declaran una parte de la carga que llevan, con documentación que suele estar incompleta o con los códigos arancelarios incorrectos.

Una vez en Bolivia, las bebidas alcohólicas que ingresaron por la vía del contrabando son vendidas a mayoristas locales y a los vendedores minoristas.

Puerto Quijarro, ubicado al sureste de Santa Cruz, es una zona de contrabando de cerveza proveniente de Brasil.

En la zona de Desaguadero es frecuente la internación de ron, vodka y whisky, entre otros destilados provenientes de Panamá o falsificados en Perú.

Yacuiba, al sur del país, es un paso de ingreso de fernet, vino y whisky argentinos, más que todo por contrabando “hormiga”.

En Cobija se evidenció la internación de “combos” (bebidas mezcladas), cerveza y ron, que llegan al mercado local en “catrallas” (botes o balsas).

Guayaramerín es un punto de contrabando similar a Cobija, aunque el producto más contrabandeado es la cerveza.

En Bermejo y Villazón, el contrabando “hormiga” es constante, con la internación de destilados de origen argentino.

Comparte
Síguenos en Facebook