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Dos agentes de la policía de Grand Rapids (Michigan) rastreaban a principios de mes una urbanización en busca de una sospechosa de asesinato. Buscaban a una mujer blanca de 40 años. Por motivos que aún se desconocen, los agentes detuvieron a punta de pistola a Honestie Hodges, sobrina de la sospechosa. La niña, afroamericana y de 11 años, fue esposada y forzada a entrar en el coche patrulla. Pese a que el incidente ha provocado el revuelo de los vecinos, la policía afirmó esta semana que no tomará medidas disciplinarias contra los agentes.


En las imágenes se observa a los agentes apuntando sus pistolas y linternas hacia Honestie. La pequeña sale de espaldas de su casa, acercándose a ellos y siguiendo sus órdenes. Cuando ya está a su alcance, uno de los agentes la agarra con fuerza y la esposa las manos. “¡No, no, no!”, grita la joven mientras el policía le replica: “No llores, deja de chillar”. La madre, desde el felpudo de su casa, repetía, “¡Esa es mi hija!”. La sospechosa, familiar de la detenida, fue arrestada minutos después a pocas manzanas.

Los vecinos, indignados, exigieron responsabilidades a la policía, que no destituirá a los agentes pero sí implementará un nuevo paquete de normativas sobre cómo tratar con menores en este tipo de situaciones.

“Los chillidos de la niña llegan a nuestro corazón. Es una niña de nuestra comunidad. Es alguien que debería sentirse segura corriendo hacia un agente. Las acciones de los policías fueron inapropiadas y el vídeo me provocó nauseas”, afirmó el jefe de la policía, David Rahinsky, según informó el canal local WOOD 8. El comisario anunció que las nuevas reglas, bautizadas con el nombre de la pequeña, consistirán en una serie de talleres para entrenar a los agentes sobre mejores maneras de tratar a menores durante momentos de tensión. “Dará resultados palpables y provocará un impacto verdadero y duradero en nuestra comunidad”, prometió Rahinsky.

La alcaldesa, Rosalynn Bliss, defendió que nadie debería sufrir ese tipo de violación y mucho menos un menor de edad. “Fue doloroso de ver. Tenemos mucho trabajo que hacer”, afirmó.

Líderes afroamericanos de esta pequeña urbe de Michigan consideraron que la policía estaba siendo suave con el comportamiento de sus agentes. “Estamos consternados por la falta de acciones contra los policías”, afirmó el reverendo Jerry Bishop durante una reunión con otros líderes cívicos.

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