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(ANF).- Atrás quedaron los lujos, las habitaciones sofisticadas, los desayunos exquisitos, la visita de personajes y estrellas reconocidas a nivel nacional y mundial que buscaban hospedarse, tiempo atrás, en el mejor hotel de cinco estrellas de La Paz, como era considerado el exhotel Plaza, y que ahora alberga a comerciantes de todo tipo.

La infraestructura de 17 pisos, ubicado en pleno centro paceño está inmersa en la decadencia, luego de que el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) lo embargará el 12 de diciembre de 2013 por una deuda tributaria de 86 millones de bolivianos.

Un hotel de “estrellas”

El piso 10 del hotel era la suite presidencial y acogía exclusivamente a artistas, futbolistas y mandatarios de talla mundial. Uno de esos años, el expresidente de Cuba, Fidel Castro, llegó a hospedarse en ese ambiente, según relató a ANF uno de los exempleados de esa cadena hotelera, Jorge Flores (nombre convencional).

“Casi siempre el club Bolívar se concentraba en el hotel antes de disputar la Copa Libertadores por los años 90, y los equipos internacionales también preferían el hotel, al igual que Fidel Castro, en el hotel había fotos de él”, indicó.

Flores, que trabajó por más de 13 años en el exhotel Plaza, contó que esa empresa tenía maquinaria sofisticada que permitía ofrecer calidad y calidez a los huéspedes.

De acuerdo a su relato, en  los sótanos de esa infraestructura había calderos enormes, lavandería industrial, planchadores en seco, vapor, bombas  y reservas de agua, generadores de emergencia, central telefónica. Además existía un taller de carpintería para reparar y construir los mobiliarios del hotel.

El Plaza y Entel

Un año antes del embargo del Plaza, específicamente en diciembre de 2012, se registró una alarma en el edificio El Alcázar, de 18 pisos, ubicado en pleno centro paceño,  que tuvo que ser evacuado ante un movimiento inusual ocasionado por la rajadura de una de sus columnas fundamentales.

Esta emergencia también afectó a Entel, colindante con la calle Federico Zuazo, por lo que esa empresa optó por alquilar con opción a compra los ambientes de la cadena hotelera, que en ese momento ya arrastraba una crisis financiera.

En marco de esas negociaciones, los ejecutivos del hotel decidieron extraer los mobiliarios y accesorios dejándolo totalmente “desmantelado”, listo para ser entregado a los nuevos inquilinos.

Sin embargo, luego de un tiempo de uso por parte del personal de Entel, esa empresa cambio de opinión y desistió de comprar el Plaza. Un tiempo después, en diciembre de 2013, el SIN embargó el inmueble y como la deuda era alta, 86 millones de bolivianos, los empresarios no pudieron pagar y el hotel de cinco estrellas quedó confiscado y esa situación marcó su cierre como una cadena hotelera.

“El embargo no ocasionó el cierre de operaciones, el hotel dejó de funcionar casi un año antes (…) para alquilar a Entel se desarmó todo el hotel, se sacó todo el mobiliario, luego Entel desistió de la compra, pero ya estaba todo destruido y para rematar llegó el embargo”, relató.

Un hotel de lujo en manos de comerciantes

Actualmente, el exhotel Plaza alberga en el hall principal a grupos de comerciantes. Antes en este lugar estaba la recepción, resguardado por personal de seguridad y los botones que esperaban a los huéspedes para ayudarlos con sus maletas. Hoy por hoy, ese sitio está ocupado por vendedores de ropa, helados y café.

En el lobby que está construido con base en mármol y granito, que le daba un aspecto elegante, ahora se encuentra deteriorado y polvoriento y alberga unos 50 puestos de venta de ropa, maquillaje, calzados, relojes y otro tipo de productos.

En el sótano del hotel funcionan gimnasios y centros de belleza, los ascensores están clausurados, mientras que las habitaciones  del hotel hace unos meses fueron alquiladas al Ministerio de Justicia, ya que el edificio de esa cartera de Estado estaba en remodelación.

“Se lo ve con nostalgia, la infraestructura es impresionante, una de las mejores edificaciones de nuestra ciudad con sistema antisísmico. Está diseñado para un hotel con estándares internacionales, solo falta inversión, si se lo remodela sería uno de los mejores como lo fue en su época”, afirmó el exempleado.

La gerente general de la Cámara Departamental de Hotelería de La Paz, Helen Canqui, detalló que la falta de inversión en la industria hotelera y los altos cobros que realiza el SIN, la comuna y la gobernación, debilitan el rubro.

“Los altos cobros en impuestos están asfixiando al sector hotelero y luego acaban así como el Plaza. Lo mismo pasa con la Alcaldía y la Gobernación que te cobran hasta por los estacionamientos. Te piden que saques permisos por una y otra cosa y eso afecta”, sostuvo.

E incluso aseveró que los conflictos sociales que se registran en la urbe paceña también afectan al rubro hotelero y reveló que las protestas de gremiales en rechazó a la carnetización, que duró más de un mes, obligó a cerrar cinco centros de hospedajes, entre residenciales y alojamientos, en el macrodistrito Max Paredes.

“Han cerrado cinco establecimiento, no son de cinco estrellas como el Plaza, pero de igual manera les ha afectado el conflicto de los gremiales. Como todo estaba cercado y ya no había movimiento y se tuvo que cerrar”, indicó.

Tarqui señaló que debe haber más apoyo a la industria hotelera por parte del Gobierno para evitar más cierre de hoteles, alojamientos, también demandó que se incentive al sector privado para invertir en la sede Gobierno y no atemorizarlos con cobros altos.