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(ANF).- La llegada del Dakar a La Paz tuvo un matiz peculiar este 2018 porque a diferencia del año pasado, en esta gestión la competición ingresó en medio de protestas y movilizaciones, que fueron reprimidas por la Policía.
Un hecho importate fue la violenta irrupción de efectivos policiales al museo de la Iglesia de San Francisco con el afán de arrestar a un grupo de estudiantes de medicina que había ingresado antes al lugar para escapar de la represión y refugiarse, sin embargo, fueron atrapados y torturados dentro de dichas instalaciones. 
Este hecho generó consternación en la sociedad; Iglesia Católica y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) rechazaron la brutalidad de las fuerzas del orden que no dudaron en ingresar al predio dependiente del templo de San Francisco.
Sin embargo, otra es la versión que tiene el Gobierno, ya que justificó el accionar de la Policía explicando que antes de la intervención un grupo de manifestantes intentó ingresar a la fuerza al museo.  
“¿Por qué ingresa la Policía? Hemos recogido imágenes de las redes sociales en las que se ve cómo este grupo, conformado por la Coordinadora, ingresa a patadas a este sector de San Francisco. La policía ingresa para resguardar. Le decimos al señor Albarracín (rector de la UMSA) deje de mentir”, manifestó el viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, en entrevista con Unitel.
Vea la entrevista:
Quiroga dijo que nadie imaginó que se trataba de estudiantes de la UMSA los que ingresaron al museo, y que el actuar de la institución verde olivo cumplía con su labor ante las acciones de los manifestantes que “intentaron boicotear el paso de los vehículos del Dakar”  
En esa misma línea, la noche del jueves comenzó a circular por las redes sociales, y compartido por internautas oficialistas, un video editado que alteró el orden de los sucesos en el Museo San Francisco, dado que se puso inicialmente las imágenes de personas pateando la puerta del museo y posteriormente el filme en el que la Policía ingresa a este recinto.
Vea el video:

Ante esta situación, ANF hizo un recuento de los hechos.
El inicio de las movilizaciones
La mañana del jueves distintas organizaciones cívicas y sociales protagonizaron una gran marcha de protesta por el centro paceño, encabezada por la Central Obrera Boliviana para la abrogación del Código del Sistema Penal.
Médicos, Cocaleros, Derechos Humanos, la UMSA, colectivos ciudadanos, entre otros, nutrieron la movilización mientras se ultimaban los detalles para el paso del Dakar en el carril de subida de la avenida Mariscal Santa Cruz.
Ello no fue ajeno para los marchistas que lanzaron vítores de protesta contra la competición automovilística que por quinta vez consecutiva ingresaba a territorio boliviano. “¡No queremos Dakar c…! ¡No queremos Dakar c…!”, fue uno de los canticos emitidos por la gente.

El mitin de protesta
La multitudinaria protesta convergió en un gran mitin que fue desarrollado al medio día en la plaza mayor de San Francisco. Todos los sectores movilizados se reunieron en el lugar, quemaron simbólicamente el Código y exigieron respeto al voto del referéndum del 21 de febrero de 2016 en la que se rechazó la repostulación del presidente Evo Morales.  

El bloqueo a los competidores del Dakar y la posterior gasificación
Tras la culminación del mitin, un gran grupo de manifestantes decidió ponerse en medio del carril destinado al paso de los corredores del Dakar, en inmediaciones del puente de la plaza Pérez Velasco, y por acción de la Policía fueron dispersados al carril de bajada de la avenida Mariscal Santa Cruz, lugar donde nuevamente bloquearon y evitaron el paso del coche de un competidor que portaba el número 367. 
El automóvil de carrera no tuvo otra opción que retroceder y buscar una vía alterna, lo que movilizó a los efectivos policiales que haciendo uso de los agentes químicos dispersó nuevamente a los movilizados en medio de la lluvia.  

Universitarios huyen y se refugian en el museo de la Iglesia de San Francisco
Por la violenta intervención policial, un grupo de jóvenes universitarios escapó y se refugió en el Museo San Francisco, sin embargo, efectivos del orden los siguieron e irrumpieron en la instalaciones para capturarlos.
Según un funcionario del Convento, los policías ingresaron al lugar sin ninguna autorización junto a otros dos jóvenes arrestados y que en el interior detuvieron a otros cuatro. Asimismo denunció que pese a estar en un lugar cerrado igual se produjo otra gasificación que afectó a funcionarios y turistas.
El argumento de la fuerza del orden fue que aquellos jóvenes eran delincuentes que portaban explosivos y que por ello debían ser arrestados.  
Debido a la intervención del responsable del museo, varios policías salieron de las instalaciones donde se habían encerrado para maltratar a los universitarios. Un grupo menor se quedó en custodia de los seis detenidos quienes fueron golpeados e incluso electrocutados por lo oficiales.  

Activistas y compañeros golpean las puertas del museo
Ante aquella situación, otros activistas y compañeros de los cautivos patearon y golpearon la puerta del museo desesperadamente para exigir su liberación y denunciaron que los estudiantes eran objeto de torturas al interior de aquella institución.
Al lugar se acercó otro contingente policial que rodeó la puerta y trató de dispersar a los manifestantes, sin embargo, no lo logró.  

Retiro de los detenidos y gasificación a manifestantes
Tras una tensionada espera, una patrulla policial llegó hasta la calle Sagárnaga junto a otro grupo de efectivos antimotines, los que se acercaron hasta la puerta del museo y minutos después procedió a retirar a los detenidos, quienes antes fueron cubiertos con ponchillos.
Al ver aquello, los protestantes intentaron impedir el traslado, pero no lo consiguieron porque los policías utilizaron agentes químicos para dispersarlos. De los detenidos solo uno pudo obtener su libertad y denunció que él, como sus compañeros, fue sometido a torturas.