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Steve Bannon, en una imagen de enero de 2016 en Washington. MARK WILSON AFP
Steve Bannon, quien fuera el estratega más extremista de Donald Trump, ha sido llamado a declarar ante el gran jurado de la investigación de la llamada trama rusa, que aborda la posible connivencia entre el círculo del presidente de EE UU y Rusia para interferir en las elecciones de 2016. La citación, publicada este martes por The New York Times, se emitió la semana pasada, tras la ruptura total entre el mandatario republicano y Bannon, un referente de los movimientos supremacistas blancos.

El fiscal especial del caso, Robert Mueller, ha pedido que el exestratega testifique acerca de los posibles lazos entre colaboradores de Trump y agentes del Kremlin, el elemento central de toda esta investigación. Ya hace un año que los servicios de inteligencia de EE UU dieron por seguro en un informe que Moscú había interferido en los comicios presidenciales con el objetivo de favorecer la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, frente a la demócrata Hillary Clinton, pero lo que se comenzó a investigar a partir de entonces es si había algún tipo de colaboración por parte del entorno del neoyorquino en esta estratagema.

Se trata de la primera citación ante el gran jurado que ha trascendido en este caso. Los jurados especiales -también conocidos como indagatorios- operan antes de celebrarse cualquier posible juicio y amplían la capacidad de acción de los fiscales e investigadores, ya que pueden solicitar documentos, pedir la declaración de testigos bajo juramento o pedir imputaciones cuando ven indicios de delito.

Bannon, incorporado al equipo de Trump desde la campaña electoral, afronta esa declaración completamente enemistado con quienes fueron sus jefes y colaboradores. Llamado el Rasputín de la Casa Blanca, fue despedido el pasado mes de agosto después de ocho meses de polémicas con otros miembros del equipo de Trump, pero las cosas se torcieron completamente hace dos semanas, cuando, con la publicación del libro Fuego y furia, salieron a la luz unas declaraciones incendiarias de Bannon, en las que tachaba al hijo mayor, Donald Trump Junior, de “traidor”.

El exestratega consideraba a Trump hijo un irresponsable por su reunión en la Torre Trump con una abogada vinculada al Kremlin, encuentro que también se ha investigado en el marco de la trama rusa. Con el escándalo, Bannon se disculpó. El caso ruso se investiga a su vez, en paralelo, en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, donde Bannon declaró este martes a puerta cerrada.