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La liberación de las exportaciones de excedentes de azúcar, carne y soya permitirá el ingreso de, al menos, 940 millones de dólares para la economía del país, según proyectaron los productores de estos rubros.
Sin embargo, el decreto que autoriza la libre exportación de soya todavía no fue promulgado. Los productores esperan que se lo haga en el transcurso de la próxima semana, puesto que ya hay un compromiso del presidente Evo Morales.
La libre exportación de excedentes de azúcar fue autorizada el  pasado miércoles por medio de un decreto supremo, lo que posibilita la comercialización de aproximadamente 2 millones de quintales en mercados internacionales. Dicha cantidad es el excedente del volumen producido en la gestión 2017, que supera los 11,2 millones de quintales.
Según el gerente general del ingenio azucarero Unagro, Marcelo Fraija, el excedente podría generar un ingreso aproximado de 40 millones de dólares, pero aclaró que inicialmente, hasta marzo, los ingenios exportarán un millón de quintales.
Fraija destacó la determinación de liberar la exportación de excedentes de azúcar, pero dijo que la medida se da con cierto retraso, porque todavía resta la búsqueda de mercados y el riesgo de no alcanzar buenos precios. Al respecto, el presidente de la Unión de Cañeros Unagro, acotó que países como Colombia y Perú, que son clientes de Bolivia, ya compraron azúcar de Brasil.
La exportación de los excedentes de carne vacuna también fue liberada de manera irrestricta a través del decreto supremo 3443. Al respecto, José Luis Vaca, presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), informó que Bolivia dispone de 15.000 toneladas de excedentes de carne y que su comercialización implica un ingreso de al menos 52,5 millones de dólares, tomando en cuenta un precio promedio de 3.500 dólares por tonelada de carne.
Vaca dijo que existe un comité de exportación conformado por representantes del sector ganadero, exportador, frigoríficos y Senasag que gestiona la apertura de nuevos mercados de exportación y que las tratativas van por buen camino con Rusia y China. Los actuales mercados de la carne boliviana son Perú y Ecuador, a los que en 2017 se les envió al menos 2.000 toneladas.
La libre exportación de excedentes de soya y sus derivados también es un compromiso del Gobierno, no obstante, aún no se promulgó el decreto supremo porque se mantiene el debate entre agroindustriales y avícolas para alcanzar un precio justo en la harina de soya. Empero, el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Marcelo Pantoja, considera que hasta la próxima semana el decreto será promulgado.
En cuanto a la oferta exportable de soya, Pantoja explicó que “se entiende por excedentes a todo lo que no se consume en Bolivia”, es decir, unas 2,4 millones de toneladas, tomando en cuenta que el consumo interno nacional es de 600.000 toneladas por año y la producción alcanza a 3 millones.
En ese sentido, la exportación de excedentes de soya, a un precio internacional de 353 dólares (como figura en el último reporte de precios en el sitio web de Anapo), alcanzaría un valor de 847.200.000 millones de dólares.

15 mil toneladas de carne. Es la cantidad excedentaria que reporta la Federación de Ganaderos de Santa Cruz.
OPINIÓN 
José Alberti. Analista económico de la Cadex
Exportación causa expectativa
La exportación de excedentes va a causar una expectativa positiva en los rubros que se va a liberar. Buena expectativa tanto para el productor, para el industrial y el exportador, porque en la cadena intervienen muchos actores y es por eso que el sector no tradicional genera mucho empleo.
Lo que esperamos nosotros es que se recuperen los niveles de exportación de años anteriores como el 2013 y 2014 donde las exportaciones del complejo oleaginoso llegaron alrededor de 1.000 millones de dólares y la carne llegó a 15.000.000 de dólares y el complejo azúcar y alcohol llegó a casi 300 millones de dólares. Entonces, lo que queremos es que se recuperen esos niveles máximos de importación que se tuvieron en años anteriores.
Pero eso va a depender de las expectativas y también de los precios, porque estamos hablando de comodities, y podemos exportar más volúmenes pero depende también de las cotizaciones internacionales. Actualmente, los precios han incrementado modestamente pero comparados con años como 2011, 2012, 2013, continúan bajos. Entonces, todo va a depender un efecto precio para que también haya expectativas de exportación afuera.