Theme Layout

Theme Translation

Trending Posts Display

Yes

Home Layout Display

Posts Title Display

404

We Are Sorry, Page Not Found

Home Page
Se sabe que Mohamed VI es un monarca magnánimo, que no duda en asumir personalmente ciertos costes, como la rehabilitación médica de decenas de heridos en una avalancha. Ahora se ha conocido que también es un ejemplo de prodigalidad al hacer regalos a otros mandatarios.


Tanta y tan ostentosa generosidad, que se ha abierto una cierta polémica en Marruecos al conocerse que el monarca tiene el récord del regalo más caro enviado al expresidente Barack Obama en el 2016, su último año en la Casa Blanca. Un conjunto de joyas valorado en 101.200 dólares, 83.000 euros: un broche en forma de flor, decorado con diamantes y rubíes, un reloj de oro con diamantes y esmeraldas y dos pares de pendientes, de plata y diamantes y otros de oro, diamantes y esmeraldas.

El Registro Federal estadounidense acaba de hacer público el listado de regalos institucionales recibidos por Obama, su mujer Michelle e incluso sus hijas. Un total de 78 objetos de todo tipo que incluían ron y puros cubanos (valorados en 2.000 dólares) enviados por

Raúl Castro, así como una colección de música cubana para las hijas (1.164 dólares); una bicicleta eléctrica de 1.499 dólares y dos camisetas de la selección argentina firmadas por Messi, cada una valorada en 1.700 dólares, regaladas por el presidente argentino, Mauricio Macri; un jamón con jamonero incluido de parte de Mariano Rajoy... Regalos espectaculares o sentimentales de los que únicamente dos superan los 10.000 dólares: las joyas de Mohamed VI y un abrecartas de plata y una escultura de un grupo de beduinos, decorada con piedras preciosas, enviados por el rey Salman de Arabia Saudí, estimados en 56.720 dólares.

Como es habitual en EE.UU., todos los obsequios están en la Administración Nacional de Archivos y Registros. El argumento para no rechazarlos es que hubiera colocado en una situación incómoda tanto al presidente como al donante.

“Nos parece totalmente fuera de lugar”
“No nos parece mal que el rey haga regalos a otros mandatarios. La diplomacia obliga a tener detalles con los poderosos. Pero de ahí a ostentar el récord de regalo más caro, con mucha diferencia sobre el segundo, nos parece totalmente fuera de lugar –dice Hakim Alami, del Partido del Progreso y el Socialismo–. Somos un país donde la pobreza está muy presente y no creo que sea adecuado convertirnos en líderes mundiales de este tipo de dispendios”.

Las relaciones entre Obama y Mohamed VI no comenzaron con buen pie. En el 2013 Marruecos frenó una propuesta de Obama para que la Misión de la ONU en el Sahara Occidental pudiera supervisar la situación de los derechos humanos. En el momento de máxima tensión, Rabat canceló unas maniobras militares bilaterales cuando ya las tropas de EE.UU. habían desembarcado en las costas marroquíes.

La situación cambió radicalmente tras la visita que el rey realizó a la Casa Blanca en noviembre de ese año. A partir de entonces, Obama y Mohamed formaron un buen tándem y la diplomacia norteamericana pasó de mostrar cierta tibieza a considerar que el plan marroquí para la autonomía de la zona era “serio, realista y creíble”. La reunión fue un auténtico flechazo. Si antes Obama albergaba algún tipo de prevención ante el impredecible monarca, las horas pasadas en la Casa Blanca disiparon todas las dudas. El presidente celebró el compromiso del rey para detener la práctica de juicios militares a civiles y, especialmente, sus esfuerzos para que las mujeres participaran de forma plena en la vida pública.

Mohamed VI invitó a Obama a visitar Marruecos, pero nunca llegó a hacerlo. Sí estuvo en el país su esposa, Michelle, durante una gira por varias naciones para promover la escolarización de las niñas. Se cree que fue entonces cuando la familia real marroquí aprovechó para entregar sus regalos. Ya antes, Mohamed VI había enviado a Michelle una cesta con flores y bombones valorada en 2.773 dólares (unos 2.250 euros).

Los anteriores presentes de la monarquía alauí al expresidente de EE.UU. no habían sido, ni de lejos, tan magnánimos. En el 2011, en vísperas del décimo aniversario de los ataques del 11-S, Mohamed VI envió a Obama una foto en blanco y negro de un niño, valorada en unos 650 dólares. Antes, en el 2009, con motivo de su llegada a la Casa Blanca, el monarca le había hecho llegar una colección de nueve libros sobre la historia y la cultura marroquíes, valorada en 624 dólares. Quizá Mohamed VI pensó que se había quedado corto con estos regalos e intentó arreglarlo ocho años más tarde, para despedir a la familia Obama por todo lo alto. Aunque muchos en Marruecos piensen hoy que se le fue la mano con tanta magnanimidad.