Pronóstico del Banco Mundial: Economía boliviana perderá dinamismo en próximos años

El Banco Mundial considera que la economía boliviana seguirá perdiendo dinamismo en los siguientes años, ya que descenderán sus porcentajes de crecimiento, debido a que la región está en riesgo por turbulencias políticas, desastres naturales y el aumento del proteccionismo de Estados Unidos.

Las proyecciones de la entidad multilateral en torno al futuro comportamiento de la economía del país fueron publicadas ayer, en el documento “Perspectivas Económicas Mundiales 2018”.

Las estimaciones muestran que el país no será líder en crecimiento de la región. Paraguay está actualmente en esa situación, a pesar que Bolivia estará este año entre las naciones con mayor crecimiento en la región.

CIFRAS

Los datos del organismo internacional señalan que Bolivia creció 4.9% en 2015, un año después, 2016, bajó a 4.3%, en 2017 se estima un porcentaje no mayor a 3.9%, y en la presente gestión (2018) se vaticina que la situación continuará en descenso y se prevé 3.8%.

Para 2019, el Banco Mundial proyecta que la expansión de las actividades económicas en Bolivia orillará el 3.4% y en 2020 descenderá a 3.3%.

El organismo internacional proyecta, sin embargo, una mejor posición para los demás países y para la región en general, que creció en promedio 0,9% en 2017, luego de dos años de contracción.

El crecimiento de Brasil será más sólido de lo previsto. El vecino país se vio contrarrestado por la recesión de Venezuela, que fue más profunda de lo que se había pensado.

El consumo privado ha sido el principal factor que contribuyó a la actividad económica de la región, mientras que la reducción de las inversiones restó fuerza al crecimiento por cuarto año consecutivo, señala en el informe.

CRECIMIENTOS

La entidad multilateral estima que Brasil creció 1% después de una pronunciada recesión de dos años, principalmente por la recuperación del consumo privado. El comercio minorista y la producción industrial repuntaron a pesar de la contracción del sector de la construcción, al tiempo que la confianza de los consumidores se mantuvo estable y las condiciones del mercado laboral mejoraron.

Argentina se recuperó de la recesión y creció el año pasado a la tasa estimada de 2,7 por ciento, impulsada por una sólida recuperación de la inversión y un aumento del consumo privado.

PAÍSES EXTRACTIVISTAS

En varios países exportadores de productos básicos, la contracción o el debilitamiento de la producción de las industrias extractivas frenó su crecimiento en 2017. La moderación de los precios del petróleo y, a la vez, la maduración de los yacimientos petrolíferos afectaron a Colombia. Las huelgas redujeron ampliamente la producción minera en Chile a principios de año.

De otra parte, la incertidumbre política rezagó el crecimiento de Chile y Perú. Mientras que las grandes inundaciones, ocurridas a principios del año, incidieron negativamente en el crecimiento del Perú, indica el reporte.

ESCENARIO REGIONAL

A pesar de los efectos en algunas naciones relacionadas con el clima, se espera que el crecimiento de la región se acelere al 2% en 2018 y al 2,6% en 2019. De acuerdo con las previsiones, el fortalecimiento del consumo interno y de la inversión privada, especialmente en países exportadores de productos básicos, impulsarán su crecimiento, señaló el reporte del Banco Mundial.

Sin embargo, el crecimiento de la región está sujeto a considerables riesgos de desaceleración. La incertidumbre política en países como Brasil, Guatemala y Perú podría frenar el crecimiento.

Las perturbaciones generadas por desastres naturales, efectos secundarios negativos provenientes de alteraciones en los mercados financieros internacionales o un aumento del proteccionismo comercial en Estados Unidos, además de un mayor deterioro de las condiciones fiscales de cada país, podrían perjudicar el crecimiento de la región.

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