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Juan Pari, el principal imputado por el desfalco al Banco Unión, señaló en su declaración ampliatoria que con sólo enviar correos electrónicos a sus jefes, estos autorizaron el aumento de la cantidad de dinero de 800 mil a 1,5 millones de bolivianos para las agencias de Batallas y Achacachi.


También se elevó de una a dos veces por mes la frecuencia de envío de remesas.

“Primero, cuando tenía un límite de 800 mil bolivianos, se me acababa rápido la plata. Para aminorar costos (el banco) decide bajar la cantidad de remesas y aumentar los niveles de límite de efectivo. Las remesas se solicitan a Ariel U. (jefe departamental de operaciones)., con copia a Carmen R. V. (jefa de agencias). Todo lo manejaba vía correo electrónico, y el teléfono era netamente para ver la disponibilidad de dinero”, manifestó, según la declaración a la que accedió Página Siete.

Ante la consulta de la comisión de fiscales que investiga el caso, respecto a quién fue el funcionario del banco que finalmente autorizó el incremento de las remesas, Pari señaló: “El jefe regional, que es José Luis Q., él es quien autoriza el incremento de límite de efectivo en bóveda”.

Asimismo, Pari ratificó que logró sustraer el dinero gracias a la “vulneración del sistema” que él administraba en las agencias ubicadas en el altiplano paceño.

“El sistema simplificaba el egreso de ATM (cajeros automáticos). Desde Batallas yo manejaba y lo vulneraba para sacar efectivo (…). A mí me aumentaron de 800 mil a 1.500.000 bolivianos. Como sacaba el dinero del sistema, hacía parecer que había movimiento de remesas, yo solicitaba estas remesas de una hasta dos veces al mes”, precisa en la declaración.

El exjefe de Operaciones de la agencia del Banco Unión en Batallas reconoció a los fiscales, en la entrevista del lunes 8 de enero, que no llevó la cuenta de la cantidad de dinero que robó. El Unión informó que fueron 37,6 millones de bolivianos.

Realizadas las primeras pesquisas, los investigadores que siguen la causa comprobaron que nunca hubo un cajero automático en Batallas, y que el único que funcionaba en la región era el que se encuentra en Achacahi.

En la ampliación de su primer testimonio, Juan Pari también se refirió a las claves de ingreso a las bóvedas del banco público.

“Mi persona realizaba las claves de bóveda y pre-bóveda, y mandaba una copia a bóveda central, en un sobre lacrado (para que) si es que existía alguna contingencia, nadie más tenía conocimiento de las claves, más que mi persona”, testimonió.

Al ser consultado sobre los funcionarios de la financiera que tenían conocimiento de sus actividades ilícitas, el ahora detenido mencionó que ninguno de sus excompañeros u otros funcionarios sabían de la actividad.

“Nadie tenía conocimiento. Que hayan errado en el trabajo, en su control que tenían ellos, son cosas fortuitas de la vida”.

Juan Franz Pari Mamani es el principal acusado del robo de 37,6 millones de bolivianos al Banco Unión, financiera a la que ingresó a trabajar el 2 de diciembre de 2011, como cajero, después de una convocatoria externa, con un salario de 1.800 bolivianos. Más tarde llegó a ser jefe de Operaciones, con un sueldo de 7.809 bolivianos.

El caso estalló el 27 de septiembre del año pasado y le costó el puesto a la exgerente de la institución, Marcial Villarroel, además del directorio en pleno, que presentó su renuncia colectiva.

Hasta la fecha , por lo menos 25 personas están detenidas de forma preventiva, entre ellas los padres, el hermano, la exesposa, la novia, compañeros de trabajo y jefes con los que tuvo relación.

Pari guarda detención en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, mientras que los demás sospechosos están en San Pedro de La Paz y Oruro, además de Palmasola, en Santa Cruz.

Denunció que contrataron gente para matarlo

En la última intervención que hizo en su declaración ampliada del 8 de enero, Juan Franz Pari Mamani aseguró que siente que su vida corre peligro, porque uno de sus exsocios contrató gente para quitarle la vida.

“Desde hace un mes he recibido la visita del abogado del señor Juan Carlos Gott. Este señor había tomado contacto con presos de un sector de Chonchocoro, ofreciéndoles dinero para que me maten”, denunció Pari a los representantes del Ministerio Público que investigan el caso.

El principal imputado por el desfalco al Banco Unión sostuvo que “personas a nombre de Gott” lo visitaron en la cárcel, para pedirle que declare a su favor y al de sus allegados.

“Intentaron hacerme firmar documentos en blanco, en presencia de los policías de ahí (Chonchocoro)”, aseveró.

Pari también hizo notar que en una ocasión, una persona cercana a los hermanos Gott se hizo pasar por su abogado, para conversar con él y presionarle para que no los perjudique.

“También he recibido llamadas al número de la población (del penal de máxima seguridad), llamadas amenazadoras hacia mi persona, hacia mi familia, si es que yo doy datos del vínculo que tengo con Juan Carlos Gott”, mencionó.

Juan Pari pidió garantías para él, sus familiares y gente cercana. Además en la misma entrevista con los fiscales reiteró que sus parientes y su novia, Luciana Cagnola, no tenían conocimiento de las actividades ilícitas que realizaba en el banco.

Insiste en que Luciana Cagnola no fue su cómplice

Al igual que en su primera declaración informativa, Juan Pari reiteró en su ampliación de testimonio que su novia, la argentina Luciana Cagnola, no sabía de sus actividades ilícitas y que no era su cómplice.

“Nunca se le dio plata para que inicie su empresa, ella siempre tenía su plata ahorrada, incluso siempre me lo echaba en cara”, dijo a los fiscales.

La única ocasión en que Luciana le colaboró en hacer una operación, según Pari, fue cuando tenía que comprar un vehículo en la ciudad de Santa Cruz.

“Yo necesitaba un vehículo, lo pago, y los chicos (sus colaboradores en la empresa Saltcon) hacen los depósitos y se le manda (a Luciana) un monto mínimo, ya que ninguno de nosotros lo podía hacer.

Prácticamente le obligo para que vaya a firmar y recoger el vehículo”, remarcó Pari.

Para explicar las visitas que su novia hacía a la agencia de Batallas, en cuyas imágenes de las cámaras de seguridad del banco se la ve salir con bolsos de contenido sospechoso, el exjefe de Operaciones sostuvo que nunca le ayudó sacar el botín.

“Donde se le ve en el video, ella sólo me pasa un bolso, pero hay otra cámara que enfoca de forma general, desde cajas y mi escritorio. Ese video no lo han mostrado, si muestran esa cámara se puede ver que mi persona no introduce ningún dinero en el bolso de Luciana”, testificó.

Además de Juan Pari Mamani, el Ministerio Público amplió la denuncia por el millonario desfalco en contra de su novia, quien es investigada por el delito de asociación delictuosa.

En la actualidad, la ciudadana de nacionalidad argentina guarda detención preventiva en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes, y se espera que también amplíe su declaración.

Página Siete / Fernando García / La Paz