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La gente que defiende el No del 21F salió a bloquear las calles con basureros y hasta con vehículos; no obstante, las protestas no estuvieron exentas del asedio, dado que se registraron puntos donde la Policía reprimió y hubo lugares donde se detectaron agresiones de masistas. 


“Pedimos que respete el voto del ciudadano. Bolivia dijo No y el voto se respeta”, dijo Cintia Gonzales, vecina de Achumani. “Este paro está siendo realizado por ciudadanos, que estamos a favor de la democracia y pedimos que se respete el voto del 21 de febrero”, afirmó Abraham Quiroga, vecino de la avenida Entre Ríos, de la zona El Tejar.

Foto:Sara Aliaga / Página Siete

La tendencia que prevaleció fue la misma en todas las zonas donde se registraron manifestaciones: la destacada participación de las mujeres y que vecinos optaron por cerrar el paso en calles y avenidas de sus propios vecindarios. 

En Calacoto hubo quienes sacaron sillones de sus casas y los acomodaron en medio de la calle, se sentaron e impidieron que autos circulen por el lugar. En la avenida Ballivián se registró un bloqueo con basureros. 

Otros vecinos recurrieron a cerrar el paso con escombros, pitas, cintas plásticas amarillas, banderas, llantas y hasta con globos. 

En la entrada a Cota Cota hubo manifestantes que impidieron el paso con sus vehículos. A las 11:00, según un recorrido, los accesos a Irpavi, Calacoto, Achumani, Cota , y Los Pinos estaban bloqueados.

Foto:Freddy Barragán / Página Siete 

La estampa de la mujer 

Un rasgo que marcó los bloqueos de ayer en la urbe paceña fue la participación mayoritaria de las mujeres. En la zona Sur hubo madres que bloquearon junto con sus hijos. “Yo quiero un futuro para mi hijo, para que crezca en un buen país”, dijo Daniela Gonzales quien, junto con sus dos pequeños, cerró el paso con globos y banderas.

En el centro, integrantes de Mujeres Fuertes bloquearon en Sopocachi. “Estamos presentes. Nos lo demandan nuestros hijos, la Bolivia amada”, dijo la activista María Cristina Soto. 

Entre quienes bloquearon en la avenida Buenos Aires estuvo Mabel Aliaga, quien sostuvo: “Nosotras somos viejas que vivimos de nuestro trabajo diario y que no vemos ese progreso económico que tanto habla el Gobierno. Hemos sido olvidadas”. 

Foto:Freddy Barragán / Página Siete 

Puntos de represión 

Entre los denominados “puntos álgidos” estuvieron la plaza Isabel la Católica, la avenida Arce y la plaza del Estudiante. En ambos lugares, la Policía reprimió a los bloqueadores. 

Pasadas las 7:00, en la plaza Isabel la Católica, los efectivos gasificaron a los ciudadanos que bloqueaban la vía. “Por qué a los transportistas no los reprimen y sí a los ciudadanos”, preguntó un vecino ante los periodistas. “La Policía debe estar junto a su pueblo y no reprimirlo”, dijo otra persona.

A las 8:12, en inmediaciones de la plaza del Estudiante, los efectivos policiales usaron agentes químicos para desbloquear. “Nos están echando gas, hay una persona mayor que quiere expresar su derecho y le están echando gas en su cara”, afirmó una mujer.

En la zona Sur hubo un caso en el que vecinos pidieron a los efectivos que se sumen a la protesta. “Este también es su pueblo”, les dijeron a los uniformados. Sin embargo, estos no tomaron en cuenta el pedido y siguieron su camino. En la tarde, un policía disparó una granada de gas que le llegó al hijo del exdefensor Waldo Albarracín.

Foto:Freddy Barragán / Página Siete 

De las agresiones 

Alrededor de las 11:00, una masiva marcha de la Fejuve El Alto (ligada al oficialismo), de los ponchos rojos y de sectores afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) descendió hacia el centro paceño y, a su paso, agredió a los vecinos que bloqueaban. 

Dos enfrentamientos violentos se registraron en la avenida Baptista y la calle Calatayud. Un pequeño grupo, que gritaba “Bolivia dijo No” fue agredido por los manifestantes masistas. 

Una mujer fue golpeada, chicoteada e insultada ante la mirada pasiva de los dirigentes. 

Los vecinos que acataron el paro cívico en la calle Calatayud fueron agredidos dos veces. La primera por militantes del MAS, quienes usaron sus banderas para golpearlos y además les arrojaron petardos y botellas de plástico (los agredidos, en respuesta, les arrojaban las mismas cosas).

Media hora después ocurrió la segunda arremetida cuando pasó el grupo de los ponchos rojos, “armados” con grandes palos, con los que se abalanzaron sobre los vecinos; también les arrojaron piedras y palos y les quitaron las banderas. Al principio de la agresión, los vecinos retrocedieron y luego se reagruparon. 

Al frente de la marcha de la Fejuve afín al MAS estuvo el dirigente Sandro Ramírez, quien dijo que no deber haber provocación de ningún bando. “Ellos son los que nos provocan. Deberíamos respetar la ideología de cada ciudadano y no confrontarnos”, manifestó.

Uno de los vecinos agredidos en la Calatayud dijo que “los masistas” pretenden imponer “la razón por la fuerza”. “Nosotros tenemos una actitud ciudadana pacífica pero, como pueden ver los medios de comunicación, son los masistas los que nos agreden arrojándonos piedras, palos y petardos”, dijo Percy Blanco Fernández. 

“Es lamentable el accionar de la Policía, porque si nosotros fuéramos los agresores ya estaríamos siendo gasificados”, lamentó.