Las bolsas europeas cierran a la baja con la vista puesta en Wall Street

Las bolsas europeas terminaron la jornada de nuevo con pérdidas este viernes, siguiendo la tendencia a la baja de Wall Street ante el temor por la perspectiva de un cambio en el entorno monetario.

Las grandes plazas europeas abrieron la sesión con caídas moderadas, que después se acentuaron radicalmente al abrir los mercados americanos. Así, Fráncfort cayó 1,25%, París 1,41%, Londres 1,09% y Madrid 1,20%.

En Asia, Tokio, Hong Kong y Shanghái fueron los mercados más golpeados, mientras los inversores intentaban refugiarse en valores como el oro y el yen.   El índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio perdió 2,32% al cierre, al término de una de sus peores semanas en dos años, mientras que la Bolsa de Hong Kong cayó mas de 3%, encaminándose a perder las ganancias obtenidas en 2018. Shanghái se derrumbó por su parte 4,1% cayendo a un mínimo en nueve meses.  

La tendencia siguió la estela de las pérdidas en Wall Street, donde el jueves el Dow Jones cayó 4,15%, en medio de la inquietud de los inversores que miran cómo aumenta el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años.   Wall Street intentó cambiar de signo al abrir este viernes, pero la tendencia al alza apenas duró.

Por su parte, el rendimiento estadounidense a 10 años seguía a un nivel elevado, en torno al 2,82%, mientras que el dólar se apreciaba respecto al euro, con la moneda única cambiándose a 1,22 dólares.

"Justo en el momento en que pensábamos que podríamos regresar con total seguridad a los mercados, estos están de nuevo a la defensiva", comentó David de Garis, director del National Australia Bank.

Espasmos   

Después de un 2017 excepcional y un mes de enero con fuertes ganancias, los mercados globales llevan casi dos semanas de espasmos por los temores de que la recuperación de la economía mundial y el aumento de los precios conduzcan a un alza de las tasas de interés superior a lo previsto.   Un factor clave de este movimiento bursátil ha sido el informe sobre empleo publicado el viernes pasado por Estados Unidos, que mostró un alza de los salarios, desatando inmediatamente las especulaciones de que la Reserva Federal pueda subir los tipos de interés mucho antes de lo esperado para este año.  

Al mismo tiempo, el Banco Central Europeo (BCE) está cada vez más cerca de terminar su programa de estímulo a la economía, y el Banco de Inglaterra también advirtió que las tasas van a subir rápidamente.   "El mensaje de los portavoces del BCE y de la Fed, sin mencionar al Banco de Inglaterra, es que las tasas van a seguir subiendo por la fortaleza de la economía global", indicó Greg McKenna, jefe de estrategias de mercado de AxiTrader.

'Frustración'

No obstante, muchos analistas se muestran optimistas por los parámetros positivos de la economía tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo y por las perspectivas positivas para los beneficios de las empresas después del gigantesco recorte fiscal impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, en diciembre.   "Era inevitable una corrección ante la sobrevaloración de la Bolsa estadounidense.

Todos los indicadores utilizados habitualmente [...] subrayan que los niveles actuales estaban cerca de los del 2000", consideró Christopher Dembik, responsable de investigación económica en Saxo Banque.   "El mercado de acciones continuará evolucionando así (con altibajos) sin que sepamos cuándo se detendrá", comentó Art Hogan, de Wunderlich Securities.

En las plazas financieras, el ambiente "es más de frustración que de otra cosa", agregó. "No es que haya verdaderamente 

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