Nueve días de lluvias dejan tres muertos y cinco desaparecidos; ahora la atención está en Beni

Las lluvias no dan tregua y en nueve días ya causaron la muerte de tres personas en la ciudad de La Paz, en Cotagaita (Potosí) y Tiquipaya (Cochabamba), donde también hay cinco desaparecidos tras una mazamorra que continúa amenazando a esa región por el lodo que llegó a acumularse y que dificulta encauzar el río que se desbordó arrasando todo a su paso.

Este viernes el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, hizo en Cadena A un repaso del estado de situación como consecuencia de las intensas lluvias que afectan a gran parte de Bolivia y que provocaron la declaratoria nacional de emergencia.

Informó que, además de las tres muertes, existen cinco desaparecidos cuyos cuerpos estarían cubiertos por el lodo y que no pueden ser rescatados debido a que el mal tiempo continúa. Proyectó además que el temporal se extenderá por al menos tres semanas y dijo lo que ahora preocupa es lo que ocurra en Beni, donde hay riesgo de desbordes de ríos e inundaciones.

Lo peor, por ahora, se centra en Tiquipaya, donde unas 20 casas fueron prácticamente sepultadas por el lodo que descendió desde la cuenca alta del río Taquiña. Los derrumbes en la parte alta, sumados a la erosión y otros factores como el crecimiento de la mancha urbana desataron la tragedia.

Decenas de personas resultaron damnificadas y muchas de ellas prácticamente lo perdieron todo. Imágenes de los noticieros mostraron a muchos en el afán de salvar algo de lo poco que les queda. Un mecánico, por ejemplo, logró encontrar en medio del lodo su caja de herramientas, muy abajo de su casa y taller que quedaron sepultados.

El ministro de Obras Públicas, Milton Claros, se encuentra en el lugar y esta mañana informó a la red ATB que los esfuerzos ahora están enfocados en tratar de reencauzar el río Taquiña, porque fue su desborde cargado de lodo lo que terminó provocando el desastre natural. “Estamos llevando personal y equipo para reforzar el encauce”, anunció.

“El lodo que hay ahí es increíble, no se puede trabajar. Es un lodo que lo agarras y se escurre entre los dedos, pero a la vez lo ves como un muro de cuatro metros de alto frente a ti. Pisas y puedes desaparecer sin dejar rastro alguno, entonces sigue el requerimiento de apoyo para Tiquipaya”, describió el ministro Zabaleta.

Justamente en esa zona al momento se confirmó la muerte de un menor y de cinco desaparecidos, que se presume están sepultados bajo el barro. Grupos de Bomberos y del SAR de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) trabajan en la búsqueda y rescate de las víctimas. “Las posibilidades de dar con esos cuerpos se reducen día a día”, expreso Zavaleta.

En Cotagaita, Potosí, se reportó la primera víctima falta el 1 de febrero. Fue el presidente Evo Morales quien confirmó el hecho durante su visita a Tupiza, otra de las zonas más afectadas por el desborde del río del mismo nombre, y que derrumbó viviendas y dejó decenas de damnificados que ahora están en albergues transitorios.

La madrugada de ayer, en La Paz, la persistente llovizna cobró la primera víctima mortal en la zona de Kalajahuira. Una precaria casa de tres pisos colapsó y sepultó a tres menores, uno perdió la vida y los otros dos resultaron heridos. Hay una alerta permanente en el municipio de La Paz, como en otras regiones del departamento.

Beni es ahora el foco de la atención porque se prevé un segundo golpe de agua debido a la crecida de los ríos, por las lluvias, en Cochabamba y que terminará bajando al norte de Bolivia con potenciales riesgos de inundación. “Esto no ha terminado”, expresó Zavaleta para reflejar la situación de riesgo.

Hasta el momento 14 municipios fueron declarados en situación de desastre y otros 20 en emergencia. Las familias damnificadas llegan a 8.224 y el Gobierno dispuso Bs 90 millones para atender esas contingencias.

El agro también fue afectado, principalmente en Santa Cruz, donde miles de hectáreas de soya y de otros productos están bajo el agua. Zavaleta informó que los pronósticos dan cuenta que las lluvias persistirán por al menos tres semanas más y pidió a las personas que viven en riberas de un río o un talud tomar las previsiones.

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