Theme Layout

Theme Translation

Trending Posts Display

Yes

Home Layout Display

Posts Title Display

404

We Are Sorry, Page Not Found

Home Page
No hay dos sin tres. A Donald Trump se le acumulan las mujeres que aseguran mantuvieron relaciones con él cuando ya estaba casado con Melania Trump.

Tras la actriz porno Stormy Daniels, la ex concursante de «Apprentice» Summer Zervos; ahora es la «ex conejita» Playboy Karen McDougal la que asegura que tuvo un «affaire» con el ahora presidente de los Estados Unidos. McDougal asegura que su relación con Trump se remonta a 2006, cuando se conocieron en la mansión Playboy.

Han sido ocho páginas manuscritas de McDougal las que han destapado esta nueva infidelidad, historia publicada en «The New Yorker» por Ronan Farrow. Según la «ex conejita», sus encuentros con Trump tuvieron lugar en un bungalow del hotel Beverly Hills, el mismo donde también se reunía con Stormy Daniels. Entre otras cosas, McDougal denuncia que Trump le ofreció dinero tras su primer encuentro sexual, dinero que ella rechazó. «Siempre que volaba a Los Ángeles, nos veíamos en el mismo sitio. Y venía mucho», destaca en su manuscrito.

Los encuentros de los amantes no duraban mucho. «Comía un filete con puré de patatas y luego teníamos sexo», resume McDougal.

La joven llegó a estar en una ocasión en la Torre Trump, donde alega que el presidente se quejó de que su esposa no compartía habitación con él: «Señaló la puerta del dormitorio de Melania y dijo que a ella le gustaba tener un espacio donde leer». Una costumbre que parece que la primera dama se ha llevado a la Casa Blanca.

La relación se terminó un año más tarde, en 2007, cuando McDougal «no podía ni mirarme en el espejo». Atrás quedaba un año turbulento, en el que pagaba los billetes de avión de Trump para «evitar que su nombre apareciese en cualquier papel».

Acallada por los medios

Además de su aventura con Trump, McDougal denuncia que «The National Enquirer» silenció la historia, tras pagarle 150.000 dólares por la exclusiva y nunca publicarla. El medio se ha defendido ante «The New Yorker» explicando que no publicaron nada porque no le dieron credibilidad.

Para McDougal, vender su historia fue «un error de novata», por el que estuvo años «temiendo pronunciar el apellido Trump». «He decidido hablar ahora porque quiero hacer las cosas bien y ayudar a otras mujeres», reconoce.

Sin embargo, Farrow firma en su artículo que es habitual que «The National Enquirer» compre historias relacionadas con el presidente y las entierre, ya que el editor del periódico no es otro que David Pecker, amigo íntimo de Trump.

Tras publicarse el reportaje, un portavoz de la Casa Blanca ha negado la relación entre Donald Trump y Karen McDougal, tildada por el presidente de «fake new»

Fuente: abc.es
7/TENDENCIAS/carousel