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La explosión que mató a ocho personas en la Entrada del Carnaval de Oruro —uno de los más grandes de Sudamérica— además de dejar gravemente heridas a 40, fue provocada por un explosivo mezclado con hidrogel que se colocó en el carrito de la vendedora de chicharrón, Ana Fernández (71), afirmó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.
El dispositivo con al menos tres kilos de dinamita fue dejado en lado izquierdo del carrito, usado para llevar los enseres de la vendedora, y también provocó la explosión de la garrafa del puesto de chicharrón. Romero ratificó que el suceso del 10 de febrero está conectado al del 13, en el que murieron cuatro personas.
Asimismo, aseveró que se investiga el tercer artefacto que se encontró en el baño de un centro comercial, el sábado 17 de febrero por la noche.
“Se trata de un pequeño explosivo que se usa en manifestaciones, de cinco centímetros largo y dos de diámetro, una dinamita que fue envuelta y arrojada en un baño; no estaba activada”, declaró.
Primera explosión
Los informes técnicos sobre la primera explosión establecen el uso de un explosivo. El análisis de laboratorio determinó la presencia de GLP, hidrocarburos, querosene y adicionalmente nitratos, nitritos y otros componentes químicos en la ropa de las víctimas. “Eso permite deducir que se ha utilizado un explosivo de aproximadamente una carga de tres kilogramos tipo dinamita”, declaró.
Siguió: “De acuerdo a los últimos estudios que se han hecho, el artefacto ha sido colocado en el carrito que servía de depósito de la garrafa de gas. Se instaló en el ángulo anterior izquierdo, donde se encontraba la garrafa”.
El Ministro informó que se tienen varias hipótesis, pero se está fortaleciendo la principal. Sobre el tema, se limitó a afirmar que alguien “conscientemente accedió a estos enseres de la chicharronera y ha tenido que colocar el dispositivo explosivo”.
La autoridad declaró el viernes que se descarta que la causa de las explosiones del sábado 10 de febrero y el martes de ch’alla 13 tengan un trasfondo político, sino más estarían relacionadas con el entorno de Ana Fernández, la mujer que vendía chicharrón de cordero el día de la entrada del Carnaval y que murió junto a seis familiares.
El Ministro de Gobierno agregó que aún faltan resultados de otros estudios y análisis que se realizaron como el de las imágenes de cámaras de seguridad, pero también se solicitó una revisión técnica jurídica de algunos documentos que —según dijo— brindarán algunas pistas.
Segunda explosión
Romero declaró: “Queremos indicar que del hecho violento del martes igualmente se ha encontrado en la imagen el lugar exacto, ese vértice donde se colocó el dispositivo explosivo. Se han hecho cinco inspecciones, planimetría y curso del explosivo y se han medido los ángulos”.
Dijo que los rastros de explosivos permitieron conectar los dos casos.
“Se hace trabajo de campo, con fuentes primarias, investigaciones de otros escenarios y trabajos de laboratorio y con detectives especialistas. Se realiza todo prácticamente a un ritmo intenso y tenemos la expectativa de esclarecer, pero es una investigación compleja”, remarcó en entrevista al canal estatal.

DATOS
Son dos hechos sin precedentes. El Ministro de Gobierno afirmó que las dos explosiones durante el Carnaval de Oruro no tienen precedentes en la historia del país.
Romero descarta por completo un accidente. En un primer momento se manejó la hipótesis de un accidente por una fuga de gas tras la primera explosión, pero luego de un trabajo técnico se estableció que los dos atentados están conectados.
Desplazan equipo especializado. La investigación en Oruro está a cargo de grupos tácticos, telemática, el DACI, trabajo en escena del crimen y 45 investigadores de La Paz. El trabajo técnico está liderado por la Unidad de Bomberos de La Paz y el Instituto Técnico de Investigaciones de la Universidad Policial.
Dos explosiones con metros de diferencia. Hay una distancia de 70 metros entre el lugar de la primera explosión en la avenida del Ejército y Raiza Bokovic y la segunda, localizada en la calle Caro y Raiza Bakovic, en Oruro.
Un antecedente de hace dos años. En 2016, vecinos del lugar se enfrentaron a la Alcaldía a dinamitazos para rechazar un puente vehicular.

LA IGLESIA PIDE DAR CON LA VERDAD DE LOS ATENTADOS
La Iglesia católica pidió ayer investigar con transparencia y establecer responsabilidades entorno a las explosiones del 10 y 13 de febrero, en la ciudad de Oruro, durante la Entrada del Carnaval.
“Pero también esperamos que las investigaciones sean llevadas en forma transparente y que se establezca la verdad de lo acontecido y las responsabilidades para despejar toda duda y especulaciones que generan un clima de incertidumbre y miedo en la población”, expresó en su homilía dominical el arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti.
“Como cristianos, oramos por las víctimas de la tragedia de Oruro y nos solidarizamos con las familias sumidas en el dolor por la pérdida de sus seres queridos”, expresó el religioso ante la mirada atenta de la feligresía.
Ante el pedido de agilizar la investigación que han hecho otros sectores antes del pronunciamiento de la Iglesia, el ministro Romero afirmó que es un caso complejo.
Añadió que casi medio centenar de investigadores trabaja las 24 horas, por turnos, en diferentes líneas.
“Si pudiéramos tener resultados más rápidos lo haríamos, pero hay que respetar procedimientos técnicos y los investigadores necesitan activar otro curso de investigación. Vamos a esclarecer los hechos, pero pido tolerancia, sobre todo, paciencia; la Policía trabaja en la investigación y en dar seguridad”, declaró.