Declaran 15 personas en juicio civil en EEUU por octubre 2003 y Goni se apresta a presentar a sus testigos

El juicio civil contra el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni) y su exministro Carlos Sánchez Berzaín entró en su segunda semana en Estados Unidos. En lo que va del juicio declararon unos 15 testigos de la parte demandante, entre ellos un exconscripto y el exalcalde Juan del Granado, por lo que restan cinco para que concluya esa fase e inicie similar etapa para los acusados.

Juan Patricio Quispe, de la Asociación de Familiares Caídos por la Defensa del Gas, informó del curso del proceso civil en contra del exmandatario y describió que los testigos en muchos de los casos son objeto de preguntas “agresivas” por parte de los abogados que defiende a los acusados de los sucesos de octubre de 2003.

“No ha sido todo muy bueno (en la declaración de los testigos). Ayer el expárroco (En El Alto) Wilson Soria, el exsoldado Limber Flores y otra persona de apellido Paña han declarado ayer y han demostrado que los militares han recibido órdenes, sobre todo los soldados de sus superiores para disparar a la ciudadanía que se estaba manifestando”, sostuvo en una entrevista en la red Uno.

Quispe explicó que sigue el juicio civil en Estados Unidos y que algunos testimonios de los testigos de cargo-acusación no fueron de mucho aporte. “La declaración la han sostenido muy bien los testigos, pero algunos nos han decepcionado la semana pasaba…era nuestro testigo, nosotros lo presentamos, pero bueno”, dijo sin identificar a esa persona.

El 5 de marzo empezó el proceso civil en la Corte federal de Fort Lauderdale (Florida), que es impulsado por nueve personas que representan a ocho víctimas de la represión militar que se ejerció durante el segundo mandato de Sánchez de Lozada (2002-2003), cuando Sánchez Berzaín era ministro de Defensa.

Ambos son acusados de “asesinatos extrajudiciales, crímenes de lesa humanidad y homicidio culposo contra ciudadanos” civiles. Hasta el momento prestaron su testimonio unos 15 testigos y restan otros cinco, por lo que esta semana la parte acusadora acabará con la presentación de los testimonios y se abrirá similar etapa para los acusados.

Del Granado fue alcalde de La Paz durante las jornadas de violencia de 2003 que acabaron con más de 60 muertos y 400 heridos de bala. También estaban entre los declarantes el entonces presidente de la Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia Waldo Albarracín y el exministro Víctor Hugo Canelas.

Quispe cuestionó que el expresidente Carlos Mesa, en ese entonces vicepresidente, se haya excusado de ir a declarar al juicio en Estados Unidos. “´Nuestros abogados le han explicado que la testificación escrita o en un video no nos ayuda en el proceso, lo que necesitábamos es que esté frente a frente a Gonzalo Sánchez de Lozada”, recordó.

Carlos Alarcón, abogado de Mesa, aseguró que se planteó a su defendido responder un “interrogatorio” y no se lo convocó para brindar su declaración como “testigo de cargo”. “Lo que hizo el expresidente fue transcribir las declaraciones que ya hizo como testigo en Sucre y los párrafos pertinentes de su libro, además, remitió todo su libro a la justicia civil de Florida”, añadió.

Quispe insistió que se le pidió declare más cuando su testimonio era considerado “clave” para el proceso. “Fue mano derecha de Sánchez de Lozada y que no vaya a declarar allá nos ha caído muy mal. Hemos pasado notas y hemos ido a su oficina para que nos explique por qué no quiere ir a declarar”, reiteró.

El proceso se extenderá por un par de semanas más para que luego el jurado delibere y dicte sentencia en un juicio que busca un resarcimiento económico, consideró Quispe.

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