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El exespía ruso Sergei Skripal y su hija fueron envenenados de forma intencionada con un «agente nervioso», del que la Policía no desveló el nombre. Lo confirmó el propio jefe de la Unidad Antiterrorista de Scotland Yard, Mark Rowley, que aseguró además que ya trata el caso como un intento de asesinato. «Creemos que las dos personas que han enfermado fueron elegidas como objetivo de forma específica», señaló.

La investigación, en la que trabajan más de un centenar de agentes, se podría demorar en el tiempo y describió el incidente como «horrible», pero confirmó que no hay evidencia alguna de que haya un riesgo generalizado para la salud pública.

Pidiendo ayuda a la ciudadanía con cualquier dato que pueda ayudarles en las indagaciones, Rowley también anunció que uno de los policías que acudió al primer aviso se encuentra ingresado en estado grave como consecuencia de su exposición a la desconocida sustancia.

Tanto el ex agente doble como su hija continúan hospitalizados en estado crítico, tras ser hallados inconscientes el pasado domingo en la localidad de Salisbury. Todos los lugares que visitaron Sergei Skripal, de 66 años, y su hija Julia, de 33, están acordonados, después de que esta mañana los servicios de emergencia, bomberos incluidos, tuvieran que acudir a un local adyacente al lugar donde se produjo el envenenamiento. Fueron alertados por una mujer, a la que, según varios medios, se llevaron en ambulancia aquejada por una posible dolencia relacionada con el caso.

El Gobierno británico sigue muy de cerca el asunto y este miércoles se reunía de urgencia el comité de emergencias COBRA, presidido por la ministra del Interior, Amber Rudd, que ya confirmaba la probabilidad de que la investigación «se alargue en el tiempo». «Tenemos que asegurarnos de que respondemos a las pruebas, no a los rumores», explicaba. La propia Rudd había dejado caer tras esta reunión que los investigadores expertos en armas químicas del laboratorio de Porton Down, donde se han analizado las muestras, habían identificado la sustancia tóxica.

La duda ahora está en saber cuál es exactamente ese compuesto con el que se envenenó a Skripal y su hija y que la Policía no desvela. Según el diario «The Telegraph», se podría tratar de un gas nervioso mortal llamado VX. Este se utilizó tanto el año pasado en el asesinato de Kim Jong-nam, el hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-un como por el dictador Sadam Husein en un ataque contra los kurdos en 1988.

VX es el más mortal de todos los agentes nerviosos. Se desarrolló por primera vez en la década de 1950 y es un líquido insípido e inodoro, que puede ser fatal para los humanos en contacto con la piel. Penetra en ella e interrumpe la transmisión de los impulsos nerviosos, lo que lleva a la pérdida de la conciencia, la parálisis y finalmente la falla respiratoria fatal. Pocos laboratorios en todo el mundo pueden producirlo.

La otra opción podría ser el conocido como gas sarín. Ambos están clasificados por la ONU como armas de destrucción masiva.

Un pub cerca de donde aparecieron inconscientes el exespía y su hija en Salisbury-Reuters

El mismo periódico desvela que el propio Vladimir Putin ya había prometido asesinar al agente doble que había «traicionado» a Rusia. El motivo al que apunta «The Telegraph» es el posible vínculo entre Skripal y Christopher Steele, el exagente del MI6 que compiló un dossier en el que detallaba los supuestos lazo entre Donald Trump y el Kremlin.

La Policía antiterrorista, que lidera la investigación, ha anunciado que también examinará la muerte en 2012 del informador ruso Alexander Perepilichnyy, fallecido en circunstancias misteriosas. Se reabrirá su caso, que en principio apuntaba a muerte por causas naturales, tras haberse encontrado un químico mortal en su estómago.