El FBI investiga los negocios de Ivanka durante el mandato Trump

Ivanka Trump, la hija del presidente, se ha convertido en objetivo de investigaciones de la inteligencia estadounidense, al igual que su marido, el empresario Jared Kushner. El influyente matrimonio, conocido en el mundo político-mediático de Washington con el apelativo de «Javanka», una forma de resaltar su poder y sus intereses compartidos, se haya en el punto de mira del FBI, después de un periodo de trece meses y medio de mandato de Donald Trump en el que los negocios de familia han acaparado excesivo protagonismo. La hija mayor del inquilino de la Casa Blanca está siendo investigada por el acuerdo que le permitió cerrar la construcción y puesta en marcha del Trump International Hotel en Vancouver (Canadá). El seguimiento de la oficina federal podría complicar su estatus de seguridad en la Casa Blanca, que le permite por ahora acceder a la información clasificada.

Ivanka Trump y Jared Kushner trabajan como asesores del presidente, sin cargo específico ni remuneración. Hasta ahora, ambos contaban con un pase provisional que les permitía acceder a la información del máximo secreto. La semana pasada, el jefe de gabinete de Trump, el general John F. Kelly, decidió degradar al yerno del presidente al acceso a información secreta, un escalón menos que la clasificada. La decisión, tomada a modo de cortafuegos, venía motivada por las sospechas de que Kushner haya utilizado su puesto de representación de la Casa Blanca para hacer negocios particulares. Es parte de la investigación que lleva a cabo el fiscal especial, Robert Mueller, sobre la llamada trama rusa, con el objetivo de probar que Trump y su equipo se benefició de un acuerdo con el Kremlin durante la campaña. Además, en sus pesquisas, el FBI habría detectado contactos sospechosos del yerno de Trump con sociedades de promoción inmobiliaria chinas, ligadas al Gobierno de Pekín.

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Las investigaciones se extienden ahora a las actividades de su mujer, Ivanka, y, entre ellas, a la que dio como resultado el hotel de Vancouver y que forma parte del «skyline» de la ciudad desde su inauguración el pasado febrero, un mes después de la toma de posesión de su padre. Según la información difundida por la cadena de televisión CNN, el edificio, de 187 metros de altura, no es propiedad de la Trump Organization, el emporio del presidente. Al igual que otros proyectos del magnate, el complejo pertenece a un promotor. En este caso, Joo Kim Tiah, integrante de una de las familias más ricas de Malasia y que preside la compañía Holborn Group, establecida en Canadá. Según la declaración del propio Grupo, la Trump Organization ingresó hasta el pasado junio cinco millones de dólares en concepto de royalties y 21.500 dólares por la gestión del negocio.

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