Goni Sánchez dejó en Bolivia 69 inmuebles y 18 acciones bancarias

Aseguran que el expresidente obtuvo $us 600 millones por la venta de la empresa minera Comsur. Hoy, Sánchez de Lozada tiene una vida tranquila en Estados Unidos y solo tiene contacto con su familia.

Gonzalo Sánchez de Lozada vivió sus últimos días en La Paz con los nervios en vilo. Sabía que iba a perder el poder político, pero en el fondo no quería dejar su fortuna. Fue un magnate de la minería y gracias a ese rubro logró acumular millones de dólares. El 17 de octubre de 2003 huyó rumbo a Estados Unidos y dejó en Bolivia 69 inmuebles y 18 acciones bancarias. Hoy, el expresidente no realiza ningún trabajo, pero hasta hace cuatro años presidía la empresa Petromina LLC, firma asentada en Washington y dedicada a la asesoría e inversión en minería y en hidrocarburos.  

Los bienes y acciones de Sánchez de Lozada ahora están bajo la figura de hipoteca legal, que es la inscripción para garantizar la eventual reparación de los daños por parte del imputado. Varios de los inmuebles del exmandatario están alquilados y el dinero recibido son administrados por familiares de la esposa del expresidente, Ximena Iturralde.

EL DEBER accedió a documentación que revela la cantidad de bienes y acciones anotadas de los demandados por el caso octubre negro. Son 17 acusados —entre ellos Sánchez de Lozada, 11 exministros y cinco militares—  y 272 bienes y acciones están en hipoteca legal. Las 69 propiedades del expresidente son casas, terrenos y parcelas; están en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Potosí. 

El expresidente se estableció en Miami mientras dura el proceso interpuesto por nueve de las víctimas de octubre. Los colaboradores de Sánchez de Lozada m...

A la vez tenía 18 acciones en el sistema financiero del país: en el Banco Solidario (BancoSol), en el Fondo Financiero Privado Prodem y en la Compañía Minera Aluvional.    

Las otras propiedades
Los demás de 168 inmuebles se reparten entre sus 11 exministros y cinco militares. El único investigado que no tenía propiedades es  Jorge Berindoague, extitular de Minería e Hidrocarburos. 

Por ejemplo, Carlos Sánchez Berzaín, exministro de Defensa, solo tenía una cuenta bancaria y acciones en tres empresas. 
Milton Mendoza fue el fiscal designado para investigar los hechos de octubre de 2003. El abogado asumió el reto en 2005 y explica que la Fiscalía en esa época pidió a la Corte Suprema de Justicia que los bienes de los imputados y acusados puedan ser anotados bajo una hipoteca legal. 

“Estos inmuebles están hipotecados legalmente, eso quiere decir que nadie los puede vender, hipotecar ni transferir. Son varios inmuebles, incluso (Javier) Torres Goitia tiene todo un edificio en La Paz y el único que no tenía propiedades era Jorge Berindoague”, relata Mendoza. 

El exfiscal añade que se instalaron tres demandas  de reparación de daños que iniciaron las víctimas (dos en La Paz y una en Sucre). Estas demandas eran contra dos exministros y los cinco militares. El abogado dice que la justicia ya estableció un monto. 

Debido a estas tres demandas, las 35 propiedades anotadas de los cinco militares que tienen sentencia —Juan Véliz, Alberto Aranda, José Quiroga, Roberto Claros y Alberto Rocabado— ingresaron al proceso de remate para poder indemnizar a las víctimas. 

Sánchez de Lozada dejó sus propiedades a los familiares de su esposa. En su casa del barrio paceño de Obrajes vivía su suegra y una de sus sobrinas. Hoy, en esa propiedad funciona la administración de un laboratorio de medicinas. Según los vecinos, esta empresa alquila el inmueble y se instaló hace cuatro años.    

Venta millonaria
El exmandatario cuando huyó del país no dejó ningún yacimiento minero a su nombre, según se comprobó en el Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas (Sergeomin). Antes de escapar logró la transacción de un paquete accionario de la Compañía Minera del Sur (Comsur) por casi $us 600 millones, según Mendoza. Esta firma fue vendida a la transnacional suiza Glencore International AG. Hoy, su filial en Bolivia es Sinchi Wayra.  

Víctor Hugo Canelas Zannier fue ministro de Gobierno en la primera gestión de Sánchez de Lozada. Él está alejado de la vieja cúpula del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y es crítico del expresidente. Canelas califica a Goni —como es conocido Sánchez de Lozada— como un ‘minero grande’ y dice que ‘goza la vida’ en Estados Unidos. Relata que con la ‘supuesta’ venta de Comsur logró instalar sus negocios en el país norteamericano. 

Canelas cuenta una anécdota sobre su trabajo con Sánchez de Lozada. El exministro investigaba el funcionamiento de la mina Don Mario, yacimiento en San José de Chiquitos que produce cobre, y le comentó al expresidente de sus planes. “Me llevó a un lado y me dijo esa mina es mía”, relata el exministro. Al saber esa noticia poco pudo hacer en sus indagaciones y luego se enteró de que la compañía minera canadiense Orvana Minerals compró el yacimiento. La filial de la canadiense fue la Empresa Minera Paitití.

“Pero sabemos que Sánchez de Lozada tenía el 51% de las acciones de la Orvana, la quinta empresa minera más grande del mundo. Entonces, Goni es un minero grande y es millonario por todos los negocios que realizó en Bolivia y en varias partes del mundo”, remarca Canelas. 

El exministro dice que solo conocía la casa de Sánchez de Lozada en el barrio de Obrajes, en La Paz, donde vivía con su familia. Este inmueble estaba alejado de las reuniones políticas y era destinado a citas familiares. Pero Canelas también recuerda que el expresidente tenía una finca en el municipio de Coroico. Ese inmueble fue expropiado y ahora en ese lugar funciona un complejo turístico a cargo del municipio de Coroico, a tres horas de la ciudad de La Paz. 

Según un dirigente del MNR de esa época, que pidió reserva, Sánchez de Lozada logró “recuperar su dinero más importante” antes de migrar a Estados Unidos, presionado por la revuelta social que sucedió en octubre de 2003 por la masacre a más de 80 personas. 

“Con la venta de Comsur tenía todo solucionado. Fueron como $us 600 millones a su favor y eso le servía para vivir en Estados Unidos. Además tenía negocios en hidrocarburos y mucho antes en medios de comunicación”, dice la fuente. 

Andrés Soliz Rada, exdiputado y exministro de Evo Morales, ahora fallecido, escribió el libro La fortuna del presidente. En esta obra relata los bienes y negocios que tenía Sánchez de Lozada antes y durante su gestión presidencial. 

Soliz Rada afirmó que la Comsur fue la principal minera de Bolivia y que la compañía gozó de beneficios por parte del Estado. Además, relata que una de las empresas mineras más grandes del mundo, la inglesa Río Tinto Zinc (RTZ), compró el 30% de acciones de Comsur. Ambas firmas pretendían exportar el gas a Chile, dentro del fraudulento proyecto de Pacific LNG. 

Siguió el negocio

El exmandatario siguió con sus negocios mineros tras huir de Bolivia. Montó en Estados Unidos la empresa Petromina LLC, firma que asesoraba proyectos mineros e hidrocarburíferos. El 27 de abril de 2009 su empresa se comprometió a invertir en un proyecto de óxidos de cobre en Chile.

Este medio accedió a un documento (en inglés) en el que Sánchez de Lozada firma como ‘manager’ de la empresa Petromina LLC. el 16 de enero de  2006. El expresidente hizo una gestión en Washington para ampliar su compañía a Columbia y Nueva York. Pero a la vez pidió el cambio de nombre de la firma. 

Esa empresa ahora desapareció y su yerno Mauricio Balcázar se hizo cargo de los negocios mineros que tenía Sánchez de Lozada, según un dirigente del MNR. “Es su yerno quien siempre se metió en todo, afirmó el expolítico que pidió no identificarse. 
Balcázar no atendió su teléfono, pero se lo vio acompañando a Sánchez de Lozada en el juicio civil que afronta, junto a Carlos Sánchez Berzaín, en la Corte Federal de Fort Lauderlade, en el estado de Florida. 

Hoy, el expresidente, de 87 años, vive una vida senil. Su única distracción es pasear por los campos de golf cercanos a su casa, en Washington. Vive con su esposa en una residencia valuada en $us 1,4 millones. Perdió el sentido del humor y sus únicas reuniones son con sus familiares. De Bolivia tiene poco contacto, es más, solo se comunica telefónicamente con una de sus sobrinas.  

OTROS DATOS DE GONI

Demandado.  Gonzalo Sánchez de Lozada se trasladó a Fort Lauderlade para asistir a las audiencias orales en el juicio civil en su contra. Los demandantes, que son nueve víctimas, piden la indemnización económica por los hechos de 2003. 

Goni, cansado.  A sus 87 años se vio a un expresidente cansado y avejentado. Está acompañado de su esposa, Ximena Iturralde, y de su yerno Mauricio Balcázar. Camina lento, pero sin bastón. Ríe muy poco. 

Defensa de lujo.  El exministro Víctor Hugo Canelas reveló que Sánchez de Lozada tiene abogados de peso en Estados Unidos. Los juristas que lo defienden ahora son asesores de los expresidentes George Bush (hijo) y Barack Obama. 

Dictó seminarios a jueces

La empresa de Sánchez de Lozada en Estados Unidos, Petromina LLC, ofreció talleres de formación a jueces federales de Estados Unidos. Además, esa firma asesoró en proyectos mineros y hidrocarburíferos. 

Gonzalo Sánchez de Lozada cuando llegó a Estados Unidos después de huir de Bolivia vivió días incómodos. Tenía todo el dinero posible para comprar una casa, pero decidió, junto a su esposa Ximena Iturralde, instalarse en un hotel de Maryland por dos semanas. El motivo fueron las medidas de seguridad, ya que tenía temor que colectivos latinos y de derechos humanos lo confronten en las calles o en lugares públicos. 
Después decidió acceder a la compra de una casa. La empresa Macalester Limited compró en $us 1,4 millones  su residencia, ubicada en la zona adinerada de Chevy Chase, en Maryland. Ahí vive junto a su esposa y algunos familiares que lo acompañan. 

Su primera intervención pública luego de los conflictos de octubre de 2003 fue en seminarios en prestigiosas universidades. Pero también financió talleres destinado a jueces de Estados Unidos. 

La revista norteamericana The Center Public Integrity reveló que los seminarios estaban financiados por varias compañías, pero entre ellas sobresale la empresa Petromina LLC, que está encabezada por Gonzalo Sánchez de Lozada.

Esta misma compañía estaba involucrada en la “gestión del petróleo y de las operaciones mineras naturales energéticos en América del Sur”.

Asimismo, según documentos presentados por la Universidad George Mason en la Oficina Administrativa de los Tribunales de los Estados Unidos, muestran que Petromina LLC fue uno de los patrocinadores de los seminarios de casi tres docenas de jueces estadounidenses entre noviembre de 2007 y octubre de 2011.

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