Theme Layout

Theme Translation

Trending Posts Display

Yes

Home Layout Display

Posts Title Display

404

We Are Sorry, Page Not Found

Home Page
En una sesión sorprendente, legisladores de Florida aprobaron anteanoche una ley que restringe el acceso a las armas y contempla armar a personal escolar y a algunos maestros, en respuesta a la masacre de 17 personas en una escuela en la ciudad de Parkland el mes pasado.

Tras una estrecha victoria en el Senado de Florida el lunes, la “ley de seguridad pública Marjory Stoneman Douglas” -nombre de la secundaria atacada el 14 de febrero- fue aprobada con 67 votos a favor y 50 en contra en la Cámara de Representantes estadal.

La ley aún debe ser firmada por el gobernador Rick Scott para entrar en vigor, pero el funcionario republicano no ha dicho si se opondrá a su partido y vetará la medida.

Scott se ha manifestado opuesto a la propuesta del presidente Donald Trump de armar a algunos maestros para que supuestamente defiendan a los estudiantes si ocurre un tiroteo masivo.

El debate sobre el control de armas fue promovido por los estudiantes de Parkland, al norte de Florida, que lanzaron un día después del ataque el movimiento #NeverAgain para exigir a los políticos que enfrenten el problema.

Familiares de las víctimas y sobrevivientes de la masacre imploraron al Congreso federal en Washington una reforma amplia de las leyes de armas.

“¿Cuántos niños más tienen que ser masacrados?”, dijo David Hogg, de 17 años,

La propuesta de ley de Florida eleva de 18 a 21 la edad mínima para comprar armas, prohíbe los “bump stocks” (unos dispositivos que permiten a los fusiles semiautomáticos disparar ráfagas) y busca intensificar la detección de problemas psicológicos que puedan derivar en un tiroteo masivo. Pero incluye también un “programa de guardianes” voluntarios destinado a “prevenir o abatir incidentes de atacantes activos en instituciones educativas”. Esto significa que, tras un entrenamiento en el manejo de armas y ciertos estudios psicológicos, los empleados de la escuela que así lo deseen pueden armarse.

Los maestros que trabajan solamente en los salones de clase no pueden participar, pero están excluidos de esa prohibición aquellos maestros que a la vez sean militares o tengan experiencia como agentes de la ley.

“Entiendo la angustia que genera el programa de guardianes. Pero si hay algún empleado en una escuela que quiere entrenarse para ayudar a proteger a los estudiantes, debería tener la oportunidad de hacerlo”, dijo el republicano Chris Latvala al argumentar su voto a favor.

Demócratas

Los legisladores demócratas dijeron que la idea de armar a algunos maestros es una “píldora venenosa” dentro de una ley que en otros aspectos es un paso adelante en las restricciones a la venta de armas.

“La medida tenía cosas buenas pero luego ustedes la destruyeron con cualquiera sea esa cosa que ustedes llaman ley de guardianes”, dijo el demócrata John Cortes, que votó en contra.

Los representantes afroestadounidenses advirtieron además que tener personal negro armado en las escuelas se prestará a reacciones racistas de parte de la Policía, que acabará abatiendo al supuesto “guardián” en lugar de al atacante.

Pero otros demócratas decidieron votar por la medida tapándose la nariz, para al menos marcar algún avance.

POR EL CONTROL DE ARMAS DE FUEGO

Dave Baril sirvió en el Cuerpo de Marines estadounidense durante más de 18 años, fue desplegado dos veces en Irak y era propietario de un rifle.

Pero luego de que un joven matara a 17 personas en Florida el mes pasado, llevó su AR-15 a un destacamento policial y lo entregó para ser destruido.

Baril es miembro de un grupo de veteranos de guerra que favorecen mayores controles sobre las armas de fuego en EEUU.

CANADÁ SE COMPROMETE A COMBATIR LA VIOLENCIA

El Gobierno canadiense se comprometió ayer a frenar un aumento de la violencia vinculada a las armas y a reforzar su lucha contra las pandillas.

El ministro de Seguridad Pública, Ralph Goodale, prometió acabar con “la plaga de los crímenes con armas y la violencia de las pandillas”, tras una reunión con funcionarios de seguridad provinciales y territoriales y fuerzas del orden. Aseguró que el grupo debatió “mejores prácticas para combatir crímenes con armas y la violencia de las pandillas”, y añadió que el Gobierno prevé invertir 327,6 millones de dólares en los próximos cinco años, y otros 100 millones por año cuando acabe el primer periodo para financiar la iniciativa. El dinero se destinará a esfuerzos de prevención y aplicación a nivel comunitario, recopilación de inteligencia, aumento de la seguridad fronteriza y divulgación, especialmente entre las comunidades indígenas y urbanas.

7/TENDENCIAS/carousel