Theme Layout

Theme Translation

Trending Posts Display

Yes

Home Layout Display

Posts Title Display

404

We Are Sorry, Page Not Found

Home Page
El exministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, responsabilizó ayer a los militares de planificar el rescate de turistas en Sorata y el descenso de las cisternas de gasolina a la ciudad de La Paz. En ambos casos se registraron varios muertos.


Joseph Sorkin, abogado de los familiares de las víctimas de octubre 2003, fue el encargado de interrogar a Sánchez Berzaín, quien se presentó sólo con su abogado ante la Corte federal de Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, a diferencia del exmandatario Gonzalo Sánchez de Lozada, quien estuvo acompañado por su esposa e hija.

Después de preguntar a Sánchez Berzaín sobre su vida, su militancia en el MNR, su ingreso y salida del gabinete ministerial, los abogados de la parte acusadora consultaron si fue él quien planificó el operativo de Sorata.

Sánchez Berzaín, sin dudar, respondió que “esa era la función del Ejército” y que él y el presidente eran “civiles”.

La exautoridad indicó que el 20 de septiembre de 2003 fue al cuartel de Achacachi porque estaba realizando visitas a los cuarteles. Luego -dijo- fue a Sorata y que en aquella localidad paceña fue recibido por los pobladores con guirnaldas. Agregó que la gente estaba dividida, pues unos lo protegían y otros tenían reclamos.

El 20 de septiembre fue el inicio de la guerra del gas. En aquella oportunidad, Sánchez Berzaín huyó de Sorata en un helicóptero, del que presuntamente -según las víctimas- abrieron fuego y se registraron los primeros fallecidos.

Luego, Sorkin preguntó si fue él quien planificó la bajada de los cisternas de gasolina a la ciudad de La Paz, el 12 de octubre de 2003. A ello, el exministro dijo: “Eso es función de los militares”, y agregó que había la necesidad de bajar los cisternas para abastecer con combustibles a la población.

El 12 de octubre perdieron la vida 26 vecinos de la ciudad de El Alto por arma de fuego.

Asimismo, Sánchez Berzaín reveló que fue el entonces ministro de Gobierno, Yerko Kukoc, quien le había pedido que sea el Ejército el que se encargue el descenso de los cisternas, que cargaban más de 5.000 litros cada uno.

Entonces, Sorkin preguntó ¿por qué decidieron traer la gasolina? A ello, Sánchez Berzaín dijo que el gabinete evaluó lo crítica que era la situación por la falta de combustible, porque ni las ambulancias tenían gasolina para trasladar a los enfermos hasta los hospitales.

Sin perder el tiempo, Sorkin consultó ¿usted pensó que iba a haber muertos? Ante esa interrogante, el exministro testificó: “No, lo que nosotros pensamos era salvar vidas, porque los informes del Ministerio de Salud eran terribles, debido a que estaba comenzando a morir gente en los hospitales o por no llegar a los mismos”.

Frente a esa respuesta, Sorkin preguntó si el artículo 3 del Decreto Supremo 27209 señalaba si “cualquier daño sobre los bienes y personas que se pudiesen producir, como efecto del cumplimiento del objeto del presente decreto supremo, su resarcimiento se encuentra garantizado por el Estado boliviano”.

Sánchez Berzaín trató de evadir la pregunta, informaron fuentes que presenciaron la sesión del juicio de ayer.

Apunta al Mallku

Posteriormente, Sánchez Berzaín fue interrogado por su abogado Steve Raber. En primera instancia, el exministro de Defensa relató que en febrero de 2003 grupos habrían pretendido asesinar a Sánchez de Lozada y que este escapó por la puerta de servicio, en un auto blindado.

Raber, luego preguntó: ¿Usted conoce a Felipe Quispe? “Sí”, dijo Sánchez Berzaín, quién agregó: “Quispe era el líder del Ejército Guerrillero Túpac Katari”.

La defensa de las víctimas de 2003 objetó y pidió que no se haga referencia a Quispe, pues el juicio era por violación a derechos humanos. El interrogatorio continuó. Sánchez Berzaín dijo que Quispe se atribuyó el crédito por los hechos de Warisata y mostró el libro La caída de Goni, que escribió el Mallku.

Nuevamente, los demandantes objetaron, pero el juez autorizó el uso de partes del libro.

Para hoy está previsto que continúe la declaración del exministro de Defensa.

La niña Marlene 

Sánchez Berzaín se sentó ayer en el sillón de los acusados. Ante el jurado, el otrora hombre fuerte de Goni admitió que la niña Marlene Rojas Ramos fue inocente y que su muerte supuso una tragedia para el país.

Su testimonio fue el más largo de todas las declaraciones y mañana concluirá en una nueva audiencia. Prestó declaraciones por más de tres horas ante la convocatoria de la parte demandante integrada por nueve bolivianos que piden resarcimiento.

Estas son algunas de las preguntas y respuestas, según una publicación del portal digital Urgente.bo.

– ¿Usted nunca se ha reunido con los demandantes?, dijo la parte acusadora.

– Nunca, dijo el ex ministro.

– ¿Cuando murió Marlene no les envió condolencias?

– Mandamos, dijo Sánchez. Eso fue una tragedia para los bolivianos, agregó.

– ¿Está de acuerdo que algunas personas inocentes murieron?

– Sí.

– Y ¿que Marlene fue una de esas personas inocentes?

– Sí.

– Y, ¿Lucio? y ¿Teodosia?

Así, el abogado preguntó nombre por nombre de las nueve víctimas cuyos familiares iniciaron este proceso. Y el exministro de Defensa dijo que no quiere individualizar. “No estoy en condiciones de individualizar. Son bolivianos y bolivianas. Fue una tragedia”.

Pero así como el extenso interrogatorio tuvo un fuerte componente humano, una gran parte de las preguntas se concentraron en especificar las funciones, roles atribuciones y responsabilidades que tenían el presidente y el ministro de Defensa.

Página Siete / Beatriz Layme / La Paz