Theme Layout

Theme Translation

Trending Posts Display

Yes

Home Layout Display

Posts Title Display

404

We Are Sorry, Page Not Found

Home Page
Un periodista de investigación ha muerto este fin de semana después de caer desde el balcón de su apartamento de la región de Sverdlovsk tras publicar unas informaciones sobre la presencia de mercenarios rusos en Siria. Los misterios de la muerte de Maxime Borodin recuerdan la interminable lista de reporteros incómodos para el Kremlin que murieron en extrañas circunstancias.

Borodin trabajó para el periódico «Novyi Dien» y recientemente publicó un reportaje sobre la muerte de mercenarios rusos en Siria, empleados de una compañía militar privada conocida como el «Grupo Wagner». También escribió regularmente sobre corrupción y crimen organizado.

«No hay razón para abrir un caso criminal, hay varias versiones bajo consideración, incluido el accidente, pero no hay señales de que se haya cometido un delito», dijo el Comité Local de Investigación a la agencia TASS el lunes. El representante de libertad de medios de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Harlem Désir, dijo que la muerte de Maxime Borodine es «muy preocupante» para el periodismo. «Pido a las autoridades que realicen una investigación rápida y exhaustiva», escribió en Twitter el lunes.


Según el activista local Vyacheslav Bashkov, Borodin había llamado a un abogado, diciendo que varios hombres armados y camuflados se encontraban apostados en los alrededores del edificio preparados para asaltar su piso.

Anna Politkovskaya
Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), una organización con sede en Nueva York, 58 periodistas fueron asesinados en Rusia desde 1992.

De la larga lista de asesinatos de figuras incómodas para Putin, en el periodismo destaca el asesinato de Anna Politkovskaya, que murió de un tiro en la cabeza el 7 de octubre de 2006 en el ascensor del bloque de pisos en el que vivía, en Moscú. Una cámara de seguridad captó la siniestra imagen del asesino, oculto tras una gorra oscura. La investigación rusa posterior reveló que era Rustam Majmudov, condenado a cadena perpetua en junio de 2014, un condenado a cadena perpetua en junio de 2014, una pena idéntica a la impuesta a su tío, Lom Ali Gaitukayev, quien organizó el crimen. El asesinato de la reportera, que trabajaba para Novaya Gazeta donde publicó varios reportajes sobre los abusos contra los Derechos Humanos en Chechenia, reforzó la autocensura de los periodistas y medios.

En otoño de 2017, un reconocido periodista fue apuñalado en el edificio de la estación de radio independiente para la que trabajaba.

En noviembre de 2010, dos atacantes golpearon al prominente columnista Oleg Kashin fuera de su casa con una tubería de acero. El ataque fracturó su cráneo y uno de sus dedos tuvo que ser parcialmente amputado. Después de días en el coma inducido, Kashin sobrevivió y se recuperó.

Otros ataques
El ataque conmocionó a los miembros de la comunidad de periodistas de Moscú, que organizaron piquetes frente a la oficina de los investigadores para exigir una investigación exhaustiva. El entonces presidente Dimitri Medvedev prometió que los agresores serían encontrados. Kashin culpó a Andrei Turchak, ex gobernador de la región de Pskov, que se ofendió por el lenguaje grosero que Kashin usó para hablar de él en una publicación de su blog.

Como Politkovskaya. Yulia Latynina también colaboraba con el periódico «Novaya Gazeta». Tuvo que huir de Rusia después de un presunto incendio premeditado de su automóvil y recibió numerosas amenazas. En 2016, un asaltante no identificado le arrojó un cubo de heces. «Novaya Gazeta» emitió una declaración diciendo que había recibido amenazas de muerte.

Fuente: abc.es
7/TENDENCIAS/carousel