Militar amedrenta a su víctima en casa cuando debía estar detenido

Militar amedrenta a su víctima en casa cuando debía estar detenido El agresor Pablo Martínez C.

El teniente del Ejército Pablo Martínez Calvimonte llegó a la casa donde vivía con su víctima la mañana de ayer para amedrentar a su expareja.  Karina L. denunció que fue amedrentada en su propia casa junto con fiscales y policías cuando el militar debía estar en una celda. 

El hecho ocurrió a eso de las 9:00 de ayer, cuando la víctima estaba en su departamento junto a su madre, quien también se alarmó el momento en que llegó Martínez. El departamento está en Warnes, en Santa Cruz.

“Yo me pregunto, qué hace un imputado paseándose por todo Warnes con el fiscal y el teniente asignado al caso. Voy a denunciar ante el Fiscal General del Estado y ante el comandante de la Policía la corrupción que hay en Warnes. Me parece terrible todo lo que está sucediendo y cómo están manejando el caso”, denunció la abogada de la víctima  Jéssica Echeverría.

Mientras que Karina contó que una vez que su expareja llegó a su departamento, otras personas que lo acompañaban comenzaron a tomar fotografías.

Desde la Fiscalía se informó que los investigadores allanaron el domicilio y confiscaron un edredón con sangre de la víctima y un trapeador que fue utilizado para limpiar la sangre.

No obstante, la jurista Echeverría denunció también que una vez que el militar fue imputado por tentativa de feminicidio, las autoridades cambiaron tres veces el lugar donde se iba a llevar a cabo la audiencia cautelar.

“No han tenido ni la más mínima consideración con una mujer que tiene un trauma en el cráneo, que ha sufrido una herida. Para empezar él jamás debía estar a solas con ella, por qué la Fiscalía y la Policía permitieron eso. Además, por qué cambiaron tres veces el lugar de la audiencia, primero dijeron que iba a ser en Warnes, después en la casa donde sucedió la agresión, ahora nos traen a una casa en Okinawa para que la prensa no informe”, aseguró la abogada.

Por la tarde, un juez determinó enviarlo a la cárcel de Okinawa con detención preventiva, y no así a la de Palmasola. 

El militar del Ejército golpeó brutalmente a su concubina el pasado fin de semana,   intentó estrangularla, le empujó al suelo y le provocó una herida y lesión en el cráneo de su víctima, quien denunció públicamente el hecho.
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