Theme Layout

Theme Translation

Trending Posts Display

Yes

Home Layout Display

Posts Title Display

404

We Are Sorry, Page Not Found

Home Page

El agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, espera con optimismo el fallo del alto tribunal sobre la demanda marítima. “Optimista, pero no triunfalista”, asegura el también expresidente del país.

Para el representante del Estado Plurinacional lo más importante es pensar en solucionar los temas pendientes en el marco de la “buena vecindad”. Por ello, señala, Bolivia mantiene la vocación de diálogo y espera de Chile lo mismo. Sin embargo, cree que es momento de hablar con sinceridad sobre el papel que Perú podría jugar en un escenario de negociación.

Rodríguez Veltzé llegó a Cochabamba para una disertación de la demanda marítima en la Universidad Católica Boliviana (UCB) a fines de abril y concedió a Los Tiempos unos minutos para conversar.
El expresidente habló de sus expectativas, el Silala, las estrategias que se vieron en la Corte, la estrategia comunicacional, el papel de Perú en un probable fallo positivo de la CIJ y del efecto de la coyuntura política en el litigio marítimo. Eso sí, descartó de lleno cualquier candidatura en el campo político.

- Pasados los alegatos, con cabeza ya más fría, ¿qué perspectivas hay en el juicio, qué escenarios tenemos en adelante?
- Efectivamente, han concluido las actuaciones procesales, nuestro caso está en deliberación, es la primera resolución que tiene pendiente la Corte, hay que esperar que esto se produzca posiblemente antes de fin de año. No tengo capacidad de anticiparlo, pero estimo que así será y Bolivia tiene que avanzar en el propósito de fondo que es generar las condiciones de una potencial negociación. Esto en el entendido que tengamos un fallo positivo y aún si así no fuere  nuestra condición inextinguible de vecinos obliga a Bolivia y Chile a enfrentar un nuevo tiempo de entendimientos.

- ¿Hay optimismo?
- Soy optimista, pero no triunfalista, creo que Bolivia ha hecho lo que tenía que hacer en la Corte para demostrar sus asertos.

- ¿Cuáles serían las condiciones de negociación?
- No me corresponde a mí como agente de la causa específica referirme a los términos de la política exterior del país frente a los países vecinos y particularmente frente a Chile, quienes tendrían que hablar sobre esto son  el Presidente del país (Evo Morales) y el ministro de Relaciones Exteriores (Fernando Huanacuni).
Pero lo que se puede decir es que a partir de la presentación de alegatos, Bolivia mantiene una vocación de diálogo, de buena vecindad y reiterar lo que también expresó el presidente (Evo) Morales cuando concurrió a la transmisión de mando del presidente (Sebastián) Piñera y en otros momentos. Creo que ese el elemento más importante a destacar de esas condiciones, una vocación de entendimiento, de buena fe de participar de la idea de que los problemas tienen que abordarse y procurar soluciones.

- ¿Usted seguirá acompañando todo este proceso?
- Yo termino mis actuaciones como agente tan pronto se conozca la sentencia, lo que venga después corresponderá a las decisiones políticas.

- ¿Pero seguirá con el caso Silala?
- Sí, mantengo mi condición de agente en el caso Silala ante la Corte.
- En una presentación académica, el agente chileno Claudio Grossman comentó que su país se sorprendió con las fechas de los alegatos y el uso de las resoluciones de la OEA por parte de Bolivia.
- Yo no tengo un recuento preciso de esas declaraciones, pero me llamó la atención la sorpresa que expuso sobre el anuncio tal vez anticipado de las fechas de la celebración de la audiencia. Debo comentar que efectivamente la Corte, no diría que sorprendió; pero el anuncio de las fechas era anticipado a lo que se preveía, aunque no necesariamente tanto, esto es algo que las partes que concurren a un proceso deben saberlo, hay unos márgenes razonables y esto creo que se produjo en esos márgenes de tiempo.
Lo que posiblemente expresa el agente son las condiciones en las que se encontraban para enfrentar esas audiencias, a mí no me corresponde juzgar si estaban en buenas o malas condiciones, lo que sí puedo afirmar es que para nosotros no representó una sorpresa de tal magnitud que hubiésemos tenido que encontrarnos en situaciones difíciles. Bolivia mantuvo desde el inicio de la presentación de la aplicación hasta la última audiencia, una regularidad en los trabajos y la preparación de los argumentos, las pruebas y las reuniones constantes para estar prestos a las contingencias de audiencias o la presentación de alegatos escritos.

- ¿No sorprendió a Bolivia las fechas?
- No, tal vez fueron un poco anteriores a lo que sospechábamos podían ser, pero tampoco fue una sorpresa de esa magnitud, estaba dentro de lo razonable.

- El agente Grossman también habló de la forma como se planteó el tema de la OEA en los alegatos.
- Insisto, no juzgo a Grossman, pero la respuesta es la siguiente: Bolivia mencionó explícitamente la resolución 426 de la OEA de 1979, de manera que no debería haber sido una sorpresa para ellos y la referencia, la importancia, los efectos jurídicos que tienen las declaraciones de  organismos multilaterales también fueron ampliamente elaboradas por Bolivia en la memoria y en la réplica, yo lo entiendo así.  (Las resoluciones de la OEA) son un aspecto central, no el más importante, pero uno de los aspectos más trascendentales en nuestra demanda , de manera que si ellos encontraron una sorpresa tal vez fue un problema de la estrategia que ellos debieron haber adoptado, pero es un problema ajeno.

- La sorpresa fue por lo de la OEA, pero hay episodios trascendentales como el abrazo de Charaña o la propuesta de 1950…
- Indudablemente fue un ingrediente de tensión, si se puede llamar así, la postura de  Bolivia con la presentación que estuvo a cargo de Amy Sanders, que es una de nuestras abogadas y  que tuvo la respuesta por parte de Mónica Pinto (abogada de Chile). Yo no quisiera puntualizar cuáles son las pruebas o episodios trascendentales, porque si algo pudo presentar Bolivia fue la naturaleza continua de los episodios,  no sólo cronológicos sino en contenidos y precedentes. Ese continuo no es sólo la cronología, sino también la vocación que tuvo Chile de alcanzar ciertos acuerdos y cuyo efecto jurídico es el que Bolivia rescata. Pero no sólo son las obligaciones específicas que nacen de estos compromisos, sino el acompañamiento por parte de organismos multilaterales como la OEA o en su caso las intervenciones de autoridades bolivianas o chilenas ante la ONU, entonces son un conjunto de episodios o antecedentes que conforman la idea central del planteamiento ante la Corte.

- Grossman habló que la diversidad del equipo jurídico chileno podría enviar algún mensaje a la Corte, incluso mencionó la presencia de género, qué opina.
- Es muy interesante esa valoración, porque obviamente da cuenta de que Chile estaba consternada por no solamente los argumentos que iban a transmitir, sino también por la calidad del “mensajero”. Que sea mujer, que venga de tal o cual país, eso es parte de las estrategias procesales de bufetes de alta factura y que posiblemente les ha costado algún recurso adicional. Pero, en todo caso yo creo que la Corte, más allá de los mensajeros, evalúa los mensajes, esto es: el contenido y la profundidad de las presentaciones, aunque hay que destacar que las audiencias orales y sus presentaciones no son lo único que se analiza, tal vez lo más importante viene de la mano de la memoria y la réplica para Bolivia y la contramemoria y la dúplica para Chile. Las presentaciones orales por definición son expresiones sucintas de los aspectos más salientes que cada país estima conveniente transmitir a la Corte y la última ronda tiene una expresa recomendación de no repetir temas que ya se han mencionado. La Corte hace una recomendación, lo hizo su presidente (en los alegatos), para que se eviten repeticiones innecesarias por la economía del tiempo y el interés de la Corte.

- ¿Bolivia se planteó alguna estrategia similar?
- Yo me sorprendo con esa confesión del interés que pusieron ellos en lo que seguramente estimaban un factor adicional, extra, a sus presentaciones y eso es común en otras latitudes donde esta calidad de los “mensajeros” influye, por ejemplo en EEUU hay firmas especializadas en analizar la identificación y potenciales reacciones de los jurados, parecería próximo a esas prácticas forenses.
Sin embargo, en Bolivia no hemos tenido esa preocupación, lo cual no excluye que en la comunidad académica del derecho internacional público se produzcan encuentros, donde los propios jueces de la Corte concurren como disertantes. Me ha tocado estar con otros abogados bolivianos en eventos donde también concurrían jueces; pero yo no creo que sean espacios en los que ni los abogados ni los jueces entablen relaciones en la que se tratan casos específicos, hay un enorme respeto, prudencia y discreción por la independencia de los jueces y abogados. Me tocó ser juez en Bolivia durante siete años y mi experiencia estaba confrontaba con esta posibilidad de tener encuentros; pero los jueces y los abogados no intentan hacer nada más que tener un encuentro de cortesía o intercambio académico.

- ¿Este tipo de estrategias qué rol juegan en el escenario del juicio?
- Yo creo que no pasa más allá de la anécdota. Pero es muy interesante, postexperiencia procesal es una develación muy cándida la de Grossman.

- ¿Cómo se hizo el contacto con los abogados? ¿Cómo se organizó el equipo?
- El ministro (Héctor) Arce tuvo mayor participación en esta etapa previa a la que me tocó a mí, es indudable que el Gobierno a través de la creación de Diremar, que es anterior a la demanda, tuvo un rol protagónico en identificar a los abogados, posiblemente se consideraron algunos más y se fueron decantando en la lista que recibí. Me tocó agregar a un par de personas, que fueron a redondear el equipo, en todo caso quiero destacar que una gran parte del trabajo previo a la presentación de la demanda estuvo a cargo de Diremar y autoridades del Gobierno que tuvieron un rol muy eficaz.

FICHA PERSONAL
Eduardo e. Rodríguez Veltzé
Fecha de nacimiento:
2 de marzo de 1956, Cochabamba
Trayectoria:
Se tituló en Derecho en la UMSS (1981). Maestría en Administración Pública por la Escuela de Gobierno JF.Kennedy de la Universidad de Harvard, en Massachussets, EEUU (1988). Fue docente universitario y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de La Paz. En 1999, el Congreso de la República lo designó como Ministro de la Corte Suprema de Justicia. En 2004, fue elegido presidente de la Corte y del Consejo de la Judicatura. En junio de 2005, el Congreso lo designó Presidente de la República por sucesión constitucional y transmite el mando en enero de 2006. A su retorno a la Corte Suprema, renunció a la función judicial. Desde 2013, representa a Bolivia como embajador ante Países Bajos y agente ante la CIJ.

“Hay que abordar con franqueza el papel de Perú”

Analistas dicen que es el momento de hablar de Perú….
Yo creo que hay que abordarlo con franqueza, yo no tengo ninguna duda de que en la solución integral de lo que Bolivia plantea que es tener un acceso, deben evaluarse las condiciones de la relación con el Perú, porque es un vecino próximo con el que hay una relación con relevancia jurídica internacional a partir del Tratado de 1929 que en su caso puede activar una consulta. Pero, más allá de ello, somos parte de una región que debería hacer los mayores esfuerzos por integrarse y superar las diferencias porque somos vecinos.

¿Cómo ve el posicionamiento de la demanda respecto a la coyuntura política actual?
Un principio básico del derecho internacional es el reconocimiento de la soberanía de los países que entraña la posibilidad que cada país tenga diferentes corrientes políticas e ideológicas que las gobiernen, eso es absolutamente claro, pero precisamente el derecho internacional al reconocer esa independencia de los Estados, de capacidad soberana en igualdad,  es lo que a mi juicio, con mayor pragmatismo y no necesariamente vinculando a los temas ideológicos,  permite a los países avanzar. Creo que el hecho de la vecindad y la concurrencia de desafíos de integración trascienden a quien está en el poder en cada Estado. En los conflictos internacionales en otras latitudes también sucede ello, aunque obviamente puede o no ser gravitante una concurrencia ideológica, que no creo que sea el caso en Bolivia.


“No tengo ninguna intención de ser candidato”

- ¿Cree que hay que seguir la estrategia comunicacional, hay que ampliarla?
- La estrategia comunicacional ha sido amplia, comprensiva, plural y no ha estado restringida únicamente a un vocero. Se han desplegado esfuerzos, indudablemente uno importante por el expresidente (Carlos) Mesa, pero también han habido, y lo anotó bien el Presidente, vocerías plurales. Obviamente el punto crítico y  su secuencia, dependerá de la naturaleza y el contenido del fallo y eso no lo puedo anticipar. Ahora, hay dos ideas sobre esto. Una es el posicionamiento ideológico político que puede contribuir a alcanzar acuerdos diplomáticos y políticos que tienen su propia dinámica, pero hay que trazar una línea nítida y definitiva de lo que es la estrategia comunicacional y lo que representa la actuación ante la Corte, y en eso siempre he sido claro. Una cosa son las actuaciones comunicacionales, vocerías, declaraciones que tienen su dimensión y otra es la actuación ante la Corte, que no admite que se influyan a los jueces con este tipo de actuaciones y lo digo también por mi experiencia como juez.

- Movimientos sociales y personalidades han mencionado su nombre como posible candidato ¿lo ha pensado?
- No, yo no soy candidato, no estoy en ese proceso y no tengo ninguna intención de serlo.  La respuesta es no, no es de mi interés ni ahora ni en el futuro.
Destaco que tengo el privilegio de ser un servidor público, no por el cargo que ostento, sino el privilegio de poder servir a mi país.



LAS FRASES
Sólo vamos a esperar el fallo (en el litigio marítimo) y lo del Silala, al  igual que en el juicio marítimo Bolivia, mantiene un ritmo sostenido de trabajo, el trabajo no se define sólo por las reuniones que se producen, tenemos cronogramas de producción de documentos, de evaluación de estudios, es un trabajo continuo, no hay hitos.

"No podemos pensar que una estrategia comunicacional es comprensiva entre otras cosas para influir a los jueces. Bolivia ha declarado siempre que respetamos la independencia de los jueces, y eso es importante.

"(Sobre los dichos de que Chile dejaría el Pacto de Bogotá) He leído varias de esas aproximaciones y responden  a la libertad de expresión y opinión de Chile como las que podrían existir aquí también, no es una política oficial expresada por el Estado chileno. Yo no creo que prospere una moción de esa naturaleza, primero porque Chile presume de ser un país afecto al derecho internacional.

"Yo creo que el hecho de la vecindad y la concurrencia de desafíos de integración trascienden a quien está en el poder en cada uno de los estados. En los conflictos internacionales en otras latitudes también sucede ello, aunque obviamente puede o no ser gravitante una concurrencia ideológica, que no creo que sea el caso en Bolivia”.
 

SEPA MÁS
¿En el caso del Silala será el mismo equipo jurídico?
En el caso del Silala tenemos un equipo adicional a este y es un caso que está en una etapa inicial. Bolivia tiene que responder a la memoria, pero igual que el caso marítimo y por disposición del reglamento de la Corte este es un asunto que se encuen tra sometido a la reserva. No podemos referirnos a los alcances de las actuaciones de la memoria chilena o la contramemoria que vayamos a presentar, igual que el caso marítimo esto se hará pública cuando lleguen las audiencias orales. En la conformación del equipo hay uno complementario, pero no estamos autorizados a dar mayores detalles.

¿Las alianzas ideológicas de Bolivia ayudan  o perjudican a la demanda?
Yo creo que son absolutamente legítimas, por eso insisto en el principio de la igualdad soberana de los Estados, losEstados se manejan por sí solos. Pueden o no contribuir afinidades, pero mi posición particular es que los desafíos de solución de conflictos estructurales, como la disputa del planteamiento boliviano de un acceso soberano o la integración más comprensiva con el Perú y Chile, superan las diferencias ideológicas.

EQUIPO JURÍDICO
Juristas harán seguimiento al fallo
Consultado por el futuro del equipo jurídico internacional de la demanda marítima, Eduardo Rodríguez dijo:  “Las actuaciones procesales han concluido, ahora ellos están a disposición de las consultas que Bolivia pueda hacer, no es una relación que termina con la última audiencia. Hay una relación contractual con ellos, el proceso estará terminado cuando salga la sentencia y nos acompañarán en la evaluación de la misma y si amerita algún otro tipo de relación adicional, por supuesto.

7/TENDENCIAS/carousel