Embajador de Argentina: Modelo kirchnerista repercute en actual crisis

El embajador de Argentina en Bolivia, Normando Álvarez, señaló que el Gobierno argentino responderá con cautela a la crisis que atraviesa su país, la misma que atribuyó en gran medida a un modelo de rentismo y subvenciomismo estatal de la era de la expresidenta, Cristina Kirchner, marcada además por un alto nivel de corrupción en torno a obras estatales.

Una fuerte devaluación del peso argentino en relación al dólar de 56 por ciento, inflación creciente, déficit y recesión económica en Argentina, no será óbice para que el vecino país ante la proximidad del invierno, adquiera volúmenes adicionales de gas natural boliviano.

Sin embargo, el escenario que vive Argentina ha generado susceptibilidades en Bolivia, principal proveedor de gas al mercado argentino.

A pesar del contexto adverso, el embajador Álvarez afirmó que el gobierno de Mauricio Macri no tiene deudas pendientes con Bolivia, y que ratificará el 23 de mayo, que quiere más gas para el periodo de invierno. En esa fecha, ministros de Estado de ambos países se reunirán para examinar la agenda bilateral.

REPERCUCIONES

El ministro de Economía, Mario Guillén, se rectificó una declaración este domingo y aseguró que la crisis argentina no afectará a Bolivia porque se acabó el paradigma del “exportar o morir” de las épocas neoliberales y ahora “el modelo boliviano apuesta al mercado interno y a la inversión pública”.

El pasado 9 de mayo declaró que “preocupa, puede afectarnos, no nos olvidemos que Argentina nos compra gas (…)”, la crisis en el vecino país.

Por su parte, la Gobernación de Santa Cruz consideró que Argentina está ‘jugando a los precios’, porque seguro demandará más gas cuando se acabe el contrato con Brasil. “La negociación será el precio, más que el volumen, si termina el contrato de gas con Brasil, tenemos gas para vender. La producción está en 54 MM”, advirtió Herland Soliz, secretario de Energías, Minas e Hidrocarburos, según publicó un diario de la capital cruceña.

RENTISMO

Álvarez anunció que el 23 de mayo en Buenos Aires, el ministro de Energía de Argentina, Juan José Aranguren, le pedirá a su homólogo boliviano, el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, más gas para Bolivia para el periodo de invierno, y menos para el verano. El mínimo para invierno es de 20,3 millones de metros cúbicos diarios (Mmmcd) y un máximo de 23,9 Mmmcd.

Sin embargo, reconoció que habrá algunos ajustes en el uso del gasto público y en la política monetaria altamente dependiente de las volatilidades del dólar y del mercado externo, pero sin afectar la salud y educación pública.

Reafirmó la apuesta en la industria interna basada en el consumo del gas y energía eléctrica, áreas que seguirán marcando la agenda bilateral con Bolivia, pero también de la alta expectativa en Vaca Muerta, gigante reservorio de gas no convencional que autoabastecerá su país a mediano plazo. 

Consultado sobre la compra y venta de gas natural, Álvarez dijo que Argentina vive una crisis cambiaria, y la idea es recurrir al Fondo Monetario Internacional, es un tema que no es tan fácil encararlo porque no hay buenos recuerdos.

“Pero pareciera que la política del Fondo se ha modificado, la ayuda no servía porque daban créditos a cambio de medidas que a la larga terminaban volteando al Gobierno, si se busca la estabilidad de la región, la idea es que haya créditos flexibles y no condicionados que exigían que los países entren en una vorágine de hambre, esperemos que en ese sentido si tomamos una actitud prudente, ni optimista ni pesimista, y salimos de la crisis cambiaria hay posibilidades que salgamos adelante porque lo que importa no es el Gobierno, sino el país, y se cree que haciendo daño al Gobierno se soluciona todo”, sostuvo en una entrevista concedida a ANF.

Comparte
Síguenos en Facebook