La gente se desespera por la vacuna y el Gobierno no descarta dar más dosis

El interés por vacunarse y estar protegidos contra la influenza ha volcado a la gente hasta los centros habilitados por la campaña a tal punto que ayer, en el inicio de la cruzada, se registraron largas filas y aglomeraciones en estos puntos. El Ministerio de Salud no descarta enviar más dosis si es que la cobertura de los grupos de riesgo logra resultados óptimos y se requieren más unidades.

La escena se repitió en la mayoría de los centros de salud habilitados por la vacunación. Adultos mayores, madres con niños en brazos, niños no tan pequeños acompañados de sus padres, personas en sillas de ruedas, embarazadas y otras personas que decían tener enfermedades crónicas esperaban su turno en largas filas que llegaban hasta la calle. Muchos habían madrugado con tal de llegar temprano y asegurarse de recibir la dosis. Todos esperaban volver a casa protegidos contra la enfermedad, que ya se ha cobrado 21 vidas en el departamento cruceño.

En el centro de salud Elvira Wünderlich, donde las autoridades del Sedes estuvieron promocionando la campaña, a las 10:00 la fila salía hasta la calle y la gente continuaba llegando. Algunos intentaban ‘filtrarse’ en la cola, situación que obligó al personal a entregar ticket para enumerar a los que habían llegado temprano.

Ante tanta demanda, el personal tuvo que organizar dos filas, una para adultos y otra para niños y así la cola avanzó más rápido, tanto que hasta el mediodía ya todos habían sido atendidos.

En medio de la fila se observó uno que otro niño, mayores de dos años, quienes recibieron la dosis ante la insistencia de sus padres y de la gente que no entendía las explicaciones del personal de salud de que las dosis son para menores de dos años. Las madres argumentaban que sus niños tenían asma, defensas bajas o enfermedades de base.

La enfermera Basilia Serrudo, que trabaja en dicho centro, informó de que hasta el mediodía se habían aplicado 500 dosis, de las 1.500 que recibieron del Sedes el martes.

Margarita Jiménez, de 65 años, y su esposo, Germán Yabeta, de 68 años, que viven en La Cuchilla, llegaron a las 7:00 para asegurarse de recibir las dosis. Cerca de las 10:30 se marcharon contentos de haberlo conseguido. ¿Habrá alguna reacción?, le preguntó Germán a su esposa antes de marcharse. Alguien que estaba cerca y que escuchó la charla, despejó la duda: “Solo con el lavado de manos hay que cuidarse unos días, hasta que la vacuna haga efecto”, les dijo.Evelyn Flores también salió contenta del centro de salud porque pudo hacer vacunar a sus dos niños pequeños. En el centro de salud Cañada El Carmen, ubicado en el barrio que lleva el mismo nombre, estuvieron vacunando desde las 6:30 y cerca de las 9:30 la gente seguía llegando. La enfermera Claudia Paredes indicó que hasta esa hora ya habían sido vacunadas 150 personas.

Allí se encontraba Rómulo Vallejos, de 68 años, quien vive en el barrio Estación Argentina, y fue una de las personas de los grupos de mayor riesgo que fue inmunizada.

En el centro de salud 18 de Marzo, a primeras horas de la tarde había gente haciendo cola para hacerse vacunar.

El responsable de Redes Urbanas del Sedes, Dorian Jiménez, que estuvo supervisando la vacunación, calificó de positiva la respuesta de la gente a la campaña, destacando que hay dosis suficientes para reabastecer a los centros de salud.

Podrían enviar más dosis 

La campaña contra la influenza en Santa Cruz se inició con parte del lote de 450.500 vacunas que entregó el Ministerio de Salud al Sedes. El jefe de Servicios de Salud del Ministerio de Salud, Rodolfo Rocabado, reiteró que la distribución se hizo sobre la base de los requerimientos que hicieron llegar previamente los Sedes, que hacen los cálculos de la población vulnerable en cada departamento. Rocabado dijo que se trata de un lote inicial y como la campaña recién se está iniciando, no se puede decir que esa cantidad es insuficiente o no.

No obstante, si Santa Cruz alcanza una cobertura por encima del 90% o llega al 100% y requiere mayor cantidad de dosis, se hará llegar una cantidad adicional de vacunas, dijo Rocabado.

La autoridad nacional agregó que de ser necesario se podría hacer una solicitud adicional de vacunas para cubrir a los grupos de riesgo.

Tres muertes, en análisis

Por otro lado, el Sedes informó de que en estos momentos el comité científico analiza tres casos de muerte de mujeres, quienes enfermaron con influenza y tuvieron otros males. Una de las fallecidas tenía 80 años y vivía en Puerto Suárez; la otra, 35 años y residía en Montero; mientras que la tercera víctima tenía 91 años y vivía en la capital cruceña.

En cuanto al niño (4), que estudiaba en el colegio Ángela Pínkert y que murió días atrás, se informó de que su deceso no fue por influenza.

Para saber

Solo grupos de riesgo

La ministra de Salud, Ariana Campero Nava, exhortó a la población cuyo sistema inmunológico no esté comprometido, no acudir a la vacunación contra la influenza para facilitar la atención oportuna y adecuada de los grupos vulnerables y de riesgo que sí necesitan. “Los grupos de riesgo son niños de entre dos meses y dos años de edad, mujeres embarazadas, adultos mayores de 60 años y personas de cualquier edad que tengan enfermedades de base”, sostuvo la autoridad nacional de salud.

Otras acciones

Las autoridades del Ministerio de Salud y del Sedes recalcan que no se debe descuidar las medidas preventivas para frenar la epidemia, entre ellas el lavado de manos o la desinfección con alcohol en gel.

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